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Un salto de cálidas aguas

Cerca de Atiquizaya, Ahuachapán, se encuentra la caída de agua Malacatiupan, mejor conocida como “El Salto”. Sus tibias aguas e imponente belleza la han convertido en uno de los lugares más atractivos de la zona.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com

Fotos EDH/Arely Umanzor

Ricardo Antonio Silva, de 11 años, residente en el cantón Río Frío, de Atiquizaya, con frecuencia acude con su madre al río Agua Caliente para bañarse.

Luciendo una raída calzoneta, este niño, de piel morena y de expresivos ojos negros, disfruta al máximo durante algunas horas las tibias aguas. A unos cuantos metros de él, entre las lascas, se suele encontrar su madre, doña Isabel, quien mece su cuerpo al restregar las prendas de vestir de su familia.

Madre e hijo son acompañados por su perro y por la absoluta tranquilidad que impera en el lugar. “Me gusta bañarme en este río; el agua es calientita, no cualquiera la aguanta”, manifiesta Ricardo, mientras chapotea ante la mirada protectora de su mamá.

Las cálidas y turbias aguas pasan sigilosas tocando el cuerpo de Ricardo y rozando las piernas de Isabel, y se van serpenteando entre las piedras hasta caer abruptamente en un salto de unos diez metros de altura. El choque estrepitoso del agua con las rocas levanta una sutil nube de rocío y produce un fuerte ruido que se antepone al sonido de las aves. La húmeda brisa hace contacto con la hierba cimarrona que crece en los alrededores y genera un suave aroma que envuelve todo el lugar.

Doña Isabel ya se acostumbró al ruido del agua y a la visita inesperada de muchos turistas, quienes acuden al lugar para contemplar la majestuosa cascada y para sacarle provecho a las supuestas aguas sanadoras.
“El agua termal de este río es buena para curar la reuma y las enfermedades de la piel. Muchos vienen sólo por eso”, expresa Isabel.

Fotos EDH/Arely Umanzor
Templo de leyendas

Malacatiupan es el nombre con el que nuestros antepasados bautizaron a esta señorial caída de agua. Su nombre significa en nahuat “Templo redondo”, ya que está circundada por paredones de enormes piedras. Pero ese nombre ya no es muy usado; la mayoría de la gente prefiere identificarla sólo como “El Salto”.
En torno al río y a la cascada se entretejen muchas leyendas, las cuales también atraen a turistas nacionales y extranjeros.

A lo largo de su vida, Isabel ha escuchado muchas leyendas, pero la que más le ha llamado la atención es la relacionada con una escultural y bella joven que después de seducir con sus encantos a los hombres se convierte en una mujer de horrible aspecto.

“Dicen que es la Siguanaba. Los hombres que hacen caso a su llamado terminan locos”, manifiesta Isabel.
Otra de las leyendas se refiere a la existencia de una enorme serpiente que habita entre las rocas y la poza donde cae el agua.

Se está contaminando

Pero hablar de “El Salto” también es hablar de contaminación. Y es que este lugar no ha escapado de la mano destructora del hombre. Sus riberas lucen sucias; bolsas y botellas plásticas y otros desechos son tirados por algunos turistas. A eso se le suma la contaminación causada por una fábrica de textiles.

“A veces el agua baja de color rojo o azul. A los que se bañan cuando está contaminada les da picazón en el cuerpo. No se está haciendo nada para detener la contaminación”, manifiesta doña Isabel.

A pesar de todos esos problemas, la belleza del lugar sigue predominando. La alcaldía y la Cámara Salvadoreña de Turismo tienen entre sus planes la creación de un centro turístico mejor organizado. Mientras se concretizan esos planes, el atractivo natural y las supuestas propiedades curativas de las aguas de Malacatiupan seguirán atrayendo a muchos turistas.

¿Cómo llegar?
Visitar el salto de Malacatiupan no es tan difícil. Si usted viaja en vehículo particular debe llegar primero a Atiquizaya, luego conducirse hacia el cantón Agua Fría, situado a cinco kilómetros y medio de esa ciudad.
El acceso a la cascada está ubicada 500 metros después del puente que divide a Atiquizaya del municipio de Ahuachapán.
Los que viajan en transporte colectivo deben abordar en las cercanías del parque “5 de Noviembre” de Atiquizaya el autobús que conduce hasta el cantón. El costo del pasaje es de $0.23.


 

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