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Transparencia
hecha arte
En
la carretera a Comalapa se encuentra la única fábrica
artesanal de objetos de cristal de El Salvador, donde se ofrece
una gran variedad de productos.
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| La dependiente de la tienda es doña
Bessy Argueta, quien atiende con amabilidad a los compradores.
Es la encargada de mantener en orden la cristalería.
Foto EDH/Maritza Santos |
Al viajar de sur a norte por la autopista a Comalapa, en el kilómetro
21, se puede apreciar una colorida venta de objetos de cristal.
Los que pasan veloces por la carretera a lo mejor sólo vean
un buen número de floreros colocados ordenadamente en estantes,
pero quienes se detienen e ingresan al establecimiento se dan cuenta
de la gran variedad de objetos que ahí se comercializan.
Se puede encontrar (en distintos formas, tamaños y colores)
un buen número de vasos, copas, fruteros, ceniceros, jarras,
picheles, candeleros, lámparas de techo, peceras, adornos
y floreros.
Cualquiera pensaría que esos artículos son importados,
pero en realidad los objetos son fabricados ahí por un grupo
de hombres, liderado por don Carlos Céspedes, un peruano
radicado en nuestro país desde hace unos 20 años.
Don Carlos es el propietario de esa venta, a la cual le ha dado
el nombre de Artesanías en vidrio.
Creatividad soplada
Los objetos en exhibición son fabricados de forma artesanal
en el taller ubicado en un amplio galerón (contiguo a la
tienda). En él se hallan varios hornos, entre ellos uno de
fundición de vidrio. También se encuentra muchas varillas
y moldes de metal.
Para la producción se reciclan residuos de vidrios (de botellas,
botes, adornos, etc.) que son sometidos a altas temperaturas dentro
del horno.
Para la elaboración de las piezas se emplean las técnicas
de soplido y halado. La primera consiste
en soplar (con la boca) y formar el vidrio semilíquido y
caliente a través de una barra hueca de metal, y la segunda
en estirar el material hasta dar forma a la figura deseada; para
ello se utilizan varillas sólidas.
Algunos artículos son azules, verdes o amarillos; para lograr
esos colores en el vidrio se emplean ingredientes químicos
especiales.
Aquí nosotros reciclamos el vidrio. Es un trabajo muy
peligroso, ya que nos exponemos a altas temperaturas, manifiesta
don Carlos.
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| Los jarrones son uno de los artículos
de mayor demanda. Los hay en varios colores y tamaños.
Foto EDH/Maritza Santos |
Este taller sólo funciona 90 días consecutivos al
año, y es en ese lapso que se elaboran todos los artículos
que se venden en la tienda y en establecimientos comerciales.
Llevamos nuestros productos a otros departamentos. Me gustaría
exportar, pero eso está difícil hacerlo. El comercio
es reducido. En 15 días se provee todo el mercado,
expresa el señor Céspedes.
Dura competencia
Según el señor Céspedes, la cristalería
tiene aproximadamente 15 años de existencia y hasta hace
unos dos años se encontraba en la ciudad de Santo Tomás,
donde no contaba con notoriedad.
El propietario también manifiesta que una de sus preocupaciones
es la fuerte competencia, ya que el mercado se ha visto invadido
por una gran cantidad de productos extranjeros.
Nuestra cristalería es la única de El Salvador
donde se trabaja de forma artesanal. Hay algunas fábricas
que utilizan máquinas industriales; con ellas no podemos
competir, expresa don Carlos.
Pese a esos problemas, Artesanías en vidrio sigue
adelante ofreciendo sus transparentes y variados productos. Si usted
tiene la oportunidad de pasar por esta cristalería, deténgase,
asómbrese y compre, ya que los precios de las piezas de vidrio
son muy bajos.
Con mucho cuidado
Por ser el cristal un material muy delicado, las pérdidas
en el establecimiento son muchas. Constantemente se quiebran algunas
piezas. Sin embargo esto no preocupa mucho al Señor Céspedes,
pues sabe que lo que se daña se vuelve a utilizar.
Tratamos de manejar las piezas con mucho cuidado, dice
el propietario.
El Señor Céspedes manifiesta que durante los terremotos
del 2001 las pérdidas fueron muchas, ya que las artesanías
que se encontraban en los anaqueles se vinieron abajo. Fue
en el primer terremoto que perdí más, comenta.
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Los
jarrones son uno de los artículos de mayor demanda. Los
hay en varios colores y tamaños.
En el establecimiento se pueden encontrar llamativos adornos
para comedor.
Algunas piezas, como los candeleros, están colocadas
en estructuras de metal. |
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