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Chanchullo publicitario

No solo de MITUR, FOSALUD y TSE vive Obermet. También se hace los bigotes con una celeste invasión publicitaria, para taladrar el mantra de una obra diaria de su majestad. Con pisto ajeno no se vale; si quiere campaña celeste que le cueste

Esto de los 22 millones que los contribuyentes le hemos pagado a Obermet, la agencia de publicidad de Bukele, para el desarrollo y colocación de campañas que abran el apetito por chotear en nuestro Pulgarcito, me hizo retroceder a mi vida anterior, cuando era responsable de la publicidad de TACA.

Responsable, con presupuestos racionales de empresa privada, no con las huacaladas de impuestos con las que nos castiga nuestro gobierno.
Lo que sí tenía en común con el ministro de Turismo, era la misión de hacer salivar por chotear, aunque no solo en El Salvador, sino que en toda Centro América.

Si bien es cierto el chorro grueso en la industria de la aviación viene del segmento de negocios, y en el caso de TACA del que le mentan VFR (Visit Friends & Relatives), o sea los hermanos lejanos (con papeles), el segmento de leisure, o sea turistas, no es nada despreciable.

Sobre todo cuando estamos a pocas horas de un montón de aeropuertos donde hace frijol y, de consuelo, al turista le ofrecemos las más hermosas playas de dos océanos, el segundo arrecife más grande del mundo, el corazón del mundo Maya, ciudades coloniales, volcanes que besan el cielo.

En aquel entonces, culpa de la guerra, El Salvador solo figuraba en campañas de TACA dirigidas al segmento VFR. No hacía sentido atraer turistas con imágenes de nuestros ríos majestuosos, fértiles campiñas, apacibles lagos, cielos de púrpura y oro. 

Ahora, que seguimos en guerra (aunque algunos celebren 24 años de paz), la alianza Duarte-Bukele la tiene cuesta arriba, sobre todo pues recién volvimos a bailar en las listas non gratas del tío Sam, como extremely dangerous.

Pero no se pueden quedar con los brazos cruzados, sobre todo con 5 millones anuales que gastar, y el país representar en ferias de turismo como la FITUR de Madrid, la BIT de Milán, la ITB de Berlín y la WTM de Londres.

Seguro Bukele no puede acompañar al señor ministro, en toda esta gira artística, pues su sueño presidencial lo tiene muy ocupado al mando de un ejército de troleros de Bunker. 

Además al igual que el MITUR, sus cheros, le asignaron las jugosas cuentas del FOSALUD y del TSE, tribunal con el que hizo su agosto en las elecciones de marzo pasado.

La historia se repite. En tiempos de Funes, la agencia del frente era Polistepeque de Brasil. En tiempos de Sánchez, lo es Obermet de Bukele. Agencias en las que puede más el oscuro poder del dedo que la transparencia de la libre competencia.

Pero no solo de MITUR, FOSALUD y TSE vive Obermet. También se hace los bigotes con una celeste invasión publicitaria, para taladrar el mantra de una obra diaria de su majestad. Con pisto ajeno no se vale; si quiere campaña celeste que le cueste.

El pisto de los capitalinos también dicen que se malgastó en un nuevo mercado que en vez de 7 costó 25 millones. Otra obra (y campaña) del alcalde del pueblo; un mercado con gradas eléctricas, como si fuera Simán, y food court como si fuera Metrocentro. 

Para amolar, el pueblo vendedor parece que no se quiere encuevar; pero para acabar de amolar, como que la cuota mensual que tendremos que pagar, durante los próximos 300 meses, o 25 años, es de ochenta y cinco mil tuzas. Moraleja: enhuevados por otra alcaldía del frente.
Decía mi abuelo Papajulio, que no hay velo que oculte la verdad.

El publicista Bukele le sabe sacar el jugo al velo de su profesión, pero los trapos ya están saliendo al sol.

Trapos chucos que, sin duda, le pasarán la factura.

*Colaborador de El Diario de Hoy. 
calinalfaro@gmail.com