Mapa

Terremotos TPS Juegos Empleos El Salvador Viviendas El Salvador Centro Histórico

Dormir con tapones en los oídos puede ayudar a reducir el ruido y mejorar el descanso, pero es importante usarlos correctamente.

Tapones en los oídos, cómo usarlos sin dañar tu salud

Dormir con tapones puede ayudarte a reducir el ruido, pero elegir mal el tamaño, introducirlos demasiado o no limpiarlos puede irritar y afectar tus oídos.

Avatar del autor
Por EFE
0:00
Escuchar artículo
Resumen del artículo:

Dormir con tapones en los oídos puede ayudar a reducir el ruido y mejorar el descanso, pero es importante usarlos correctamente. Elegir un tamaño adecuado, evitar introducirlos demasiado y mantenerlos limpios reduce el riesgo de irritación, acumulación de cerumen u otitis externa. La especialista María José Lavilla recomienda sustituir los modelos desechables con frecuencia y limpiar bien los reutilizables. Los tapones de silicona a medida pueden ser una opción cómoda para usos frecuentes. Si aparece dolor, picor, secreción, sensación de oído tapado o pérdida de audición, conviene suspender su uso y consultar a un profesional.

Usar tapones en los oídos para dormir puede ser una forma eficaz de reducir el ruido y mejorar el descanso, siempre que se utilicen correctamente. Según explicó a EFE Salud María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, un mal ajuste, la falta de higiene o una inserción demasiado profunda pueden provocar irritación, acumulación de cerumen e incluso otitis externa.

La especialista recuerda que el descanso es fundamental, pero advierte que no conviene recurrir a cualquier tipo de tapón ni introducirlo de manera excesiva en el conducto auditivo.

Qué puede pasar si se usan mal

El uso continuado de tapones, especialmente cuando se colocan demasiado profundo o no se mantienen limpios, puede favorecer distintos problemas.

Entre ellos están:

  • Irritación del conducto auditivo.
  • Pequeñas lesiones en la piel.
  • Acumulación de cerumen.
  • Empuje del cerumen hacia zonas más profundas, cerca del tímpano.
  • Aparición de otitis externa en determinadas circunstancias.

Lavilla también advierte que un aislamiento excesivo puede dificultar la percepción de sonidos importantes, como una alarma, un detector de humo o el llanto de un niño.

Cómo usarlos de forma segura

La principal recomendación es elegir un tapón adecuado al tamaño y anatomía de cada oído.

“No debe introducirse de manera excesiva ni producir dolor o sensación de presión”, señala la especialista.

Usar tapones correctamente puede favorecer el descanso, pero la higiene, el ajuste y la profundidad de colocación son claves para proteger los oídos.
Usar tapones correctamente puede favorecer el descanso, pero la higiene, el ajuste y la profundidad de colocación son claves para proteger los oídos. / Shutterstok

También recomienda manipular los tapones siempre con las manos limpias, lavar correctamente los modelos reutilizables y sustituir los desechables con la frecuencia indicada.

Si aparece dolor, picor persistente, secreción, sensación de oído tapado o disminución de la audición, conviene suspender su uso y consultar con un profesional.

Las personas con antecedentes de problemas de oído, perforaciones timpánicas, otitis recurrentes o determinadas cirugías deberían pedir orientación médica antes de utilizarlos habitualmente.

Espuma, cera o silicona

La eficacia de los tapones depende del material, el diseño, el nivel de atenuación y, sobre todo, de que se ajusten correctamente.

Los de espuma de poliuretano se comprimen antes de introducirlos y después se expanden dentro del conducto. Pueden ofrecer una buena reducción del ruido si están bien colocados, pero son desechables y, por higiene, lo ideal es sustituirlos con frecuencia.

Los de cera no son recomendados por la especialista, ya que pueden ser menos higiénicos y algunos modelos pueden dejar residuos.

Los moldes de silicona blanda hechos a medida son, según Lavilla, una de las opciones más recomendables para quienes necesitan usarlos con frecuencia, ya que pueden adaptarse mejor al oído y limpiarse con facilidad.

“El mejor tapón es aquel que proporciona la atenuación necesaria, se adapta correctamente y puede utilizarse durante varias horas sin provocar molestias”, resume.

Elige la talla adecuada

Un tapón demasiado pequeño puede no sellar bien y perder buena parte de su capacidad para reducir el ruido.

Uno demasiado grande, en cambio, puede provocar presión, dolor o irritación.

La especialista recuerda además que no todas las personas tienen exactamente el mismo tamaño de conducto auditivo en ambos oídos.

Por eso existen diferentes tamaños y también protectores hechos a medida.

La limpieza es clave

La higiene es especialmente importante cuando los tapones se usan con frecuencia.

Los reutilizables deben limpiarse siguiendo las indicaciones del fabricante y estar completamente secos antes de volver a colocarlos.

Los de espuma, si son desechables, deben reemplazarse cuando estén sucios, deformados o hayan perdido sus propiedades.

Los moldes de silicona a medida pueden limpiarse con agua fría y un paño de algodón.

Y hay una regla básica: no compartir los tapones con otras personas.

¿Cuánto ruido pueden reducir?

La cantidad de ruido que bloquean depende del tamaño, el material y la profundidad de inserción.

Lavilla explica que, de forma general, pueden atenuar entre 15 y 20 decibelios.

Es posible reducir más ruido con una inserción más profunda, pero eso también puede aumentar la incomodidad y el riesgo de irritación.

Por eso, la clave está en encontrar un equilibrio entre reducir el sonido y mantener la comodidad.

Más precaución en niños

La especialista recomienda no trasladar automáticamente a los niños las mismas recomendaciones que se aplican a los adultos.

El conducto auditivo infantil es más pequeño y la piel es más frágil.

Además, dependiendo de la edad, existe riesgo de que el niño retire el tapón, lo ingiera, lo aspire o lo introduzca demasiado profundo.

Si un menor necesita protección frecuente frente al ruido, lo recomendable es consultar con un pediatra, otorrinolaringólogo o profesional de audiología.

En algunos casos, los protectores externos tipo orejera pueden ser una alternativa más adecuada.

No todos los tapones sirven para lo mismo

Los tapones diseñados para bloquear ruido no son iguales que los utilizados para evitar la entrada de agua.

Los destinados al descanso buscan principalmente atenuar el sonido y mantener la comodidad durante varias horas.

Los usados para nadar, en cambio, buscan un cierre más hermético para impedir que el agua entre en el conducto auditivo.

Lavilla insiste en que cada producto debe utilizarse para la finalidad para la que fue diseñado.

Los tapones pueden ser buenos aliados para dormir mejor cuando hay ruido, pero su eficacia depende tanto del ajuste como de la higiene y del uso correcto. El objetivo no es aislarse por completo, sino reducir el ruido sin causar molestias ni poner en riesgo la salud del oído.

Dame 3 opciones de titular atractivos, disruptivos, emotivo, uno que genere curiosidad, una opción que sea más directa y corta, en todas mencione "oidos", criterio SEO.

  1. ¿Dormís con tapones? Tus oídos podrían estar pagando el precio
  2. Tapones en los oídos, cómo usarlos sin dañar tu salud
  3. Tus oídos también necesitan descanso y estos errores no ayudan

vamos con este titular, optimizar entrilla y primer párrafo con criterio SEO: Tapones en los oídos, cómo usarlos sin dañar tu salud

Tapones en los oídos, cómo usarlos sin dañar tu salud

Dormir con tapones puede ayudarte a reducir el ruido, pero elegir mal el tamaño, introducirlos demasiado o no limpiarlos puede irritar y afectar tus oídos.

Usar tapones en los oídos para dormir puede ser una forma eficaz de reducir el ruido y mejorar el descanso, siempre que se utilicen correctamente. Según explicó a EFE Salud María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, un mal ajuste, la falta de higiene o una inserción demasiado profunda pueden provocar irritación, acumulación de cerumen e incluso otitis externa.