Alimentos para reducir la inflamación: Así mejoran tu salud
Investigaciones recientes muestran que la dieta impacta el microbioma y la respuesta del cuerpo, un factor clave para la salud.
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elsalvador.com
Publicado el 28 de abril de 2026
Una rutina diaria basada en el consumo de fibra ha llevado a investigadores a profundizar en el papel de la alimentación en la inflamación y las enfermedades. Estudios citados por National Geographic señalan que dietas ricas en alimentos vegetales, como la mediterránea, se asocian con menores riesgos de padecimientos crónicos. Además, advierten que los alimentos ultraprocesados incrementan marcadores inflamatorios. La investigación también destaca la importancia del microbioma intestinal, cuya diversidad influye en la respuesta del sistema inmunitario. Hallazgos recientes indican que una mayor ingesta de fibra podría incluso mejorar la respuesta a tratamientos contra el cáncer en algunos pacientes.
En las últimas décadas, investigadores han acumulado evidencia sobre cómo ciertos patrones alimentarios influyen en la inflamación y el riesgo de enfermedades. Según National Geographic, dietas como la mediterránea, rica en frutas, verduras, pescado y cereales integrales, han sido asociadas con menores tasas de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos mentales.
El experto Wolfgang Marx, del Centro de Alimentación y Estado de Ánimo de la Universidad Deakin, señaló que este tipo de alimentación puede reducir el riesgo de depresión en un 33%.
Variaciones como la dieta DASH siglas en inglés Dietary Approaches to Stop Hypertension (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión) han demostrado ayudar a reducir la presión arterial, mientras que la dieta MIND, parecida a la DASH pero centrada en nutrientes saludables para el cerebro se ha vinculado con un menor riesgo de demencia, según National Geographic.
Cómo los alimentos interactúan en el organismo
Investigaciones recientes indican que la combinación de nutrientes también influye en la inflamación. National Geographic recoge que Fred Tabung, investigador de la Universidad Estatal de Ohio, encontró que los biomarcadores inflamatorios responden de manera distinta según cómo se combinan los alimentos en la dieta.

Por ejemplo, una ensalada de tomate acompañada de grasa como aguacate y algo de queso podría ser más efectiva para reducir la inflamación que consumir solo tomates. “El mismo nutriente puede interactuar con sus distintas fuentes de alimentación para afectar de forma diferente a los mismos biomarcadores”, explicó Tabung, según el reporte.
Riesgos asociados a alimentos ultraprocesados
Las dietas con alto contenido de alimentos ultraprocesados, carnes rojas y grasas saturadas han sido relacionadas con un aumento de la inflamación. Según un análisis citado por National Geographic que incluyó datos de cuatro millones de personas, quienes consumen más alimentos ultraprocesados tienen mayor riesgo de infartos, cáncer, depresión y muerte prematura.
El estudio también encontró que por cada aumento de 100 gramos de estos productos, los niveles de proteína C reactiva —un marcador de inflamación— aumentaban en un 4%. “De una dieta sana, es un efecto antiinflamatorio, pero ahora estamos viendo que una dieta poco saludable, es un efecto proinflamatorio”, dijo Marx.

El microbioma intestinal, clave en la respuesta del cuerpo
Los científicos están centrando su atención en el microbioma intestinal, la comunidad de bacterias que vive en el sistema digestivo, como un factor clave en la inflamación. Según National Geographic, estos microorganismos ayudan a digerir los alimentos y generan señales que influyen en el sistema inmunitario.
La diversidad de estas bacterias es fundamental para mantener el equilibrio del organismo. Cuando ese equilibrio se altera, algunas especies pueden dominar y afectar la capacidad del cuerpo para responder a enfermedades. Estudios han vinculado el microbioma con condiciones como cáncer, depresión y enfermedades inflamatorias.
La fibra y su impacto en tratamientos contra el cáncer
Investigaciones recientes también han explorado el vínculo entre la fibra y la respuesta a tratamientos contra el cáncer. National Geographic reporta que, en estudios con pacientes de melanoma, un aumento de cinco gramos diarios de fibra se asoció con un 30% menos de riesgo de progresión o muerte.
Estos hallazgos se suman a experimentos previos en animales, donde dietas altas en fibra mejoraron la respuesta a inmunoterapia. “Fue un éxito de taquilla”, afirmó Wargo sobre los resultados, agregando: “Ha abierto todo un nuevo tipo de línea de tratamiento”.
Recomendaciones basadas en la evidencia actual
“Elija una dieta rica en alimentos vegetales ricos en fibra”, aconseja Daniel-MacDougall, quien añade: “Pon más de eso en tu plato y aparta el resto de porquerías”.
Los estudios continúan evaluando cómo diferentes dietas afectan a distintos grupos de personas, pero el consenso actual apunta a que la calidad y variedad de los alimentos desempeñan un papel clave en la regulación de la inflamación y la salud general.
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