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Elegir el repelente de mosquitos adecuado depende de la edad, la sensibilidad de la piel y el nivel de exposición.

¿Qué repelente de mosquitos te protege mejor?

La edad, el tipo de piel, el destino y el riesgo de enfermedades determinan qué repelente conviene usar y cómo aplicarlo de forma segura.

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Por EFE
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Resumen del artículo:

Elegir el repelente de mosquitos adecuado depende de la edad, la sensibilidad de la piel y el nivel de exposición. Los productos naturales, como la citronela y el citriodiol, suelen ser más tolerables, aunque menos potentes. Entre los sintéticos, el DEET ofrece mayor protección, mientras que la icaridina y el IR3535 son alternativas para niños y pieles sensibles. Las pulseras antimosquitos tienen una eficacia limitada porque protegen solo una zona concreta. También es importante revisar la concentración y duración del producto. Al combinarlo con protector solar, primero debe aplicarse la crema y, diez minutos después, el repelente.

Elegir el mejor repelente de mosquitos depende de la edad, la sensibilidad de la piel, la concentración del producto y el nivel de exposición a insectos. El farmacéutico Eduardo Satué explicó a EFE Salud qué diferencias existen entre el DEET, la icaridina, el IR3535, la citronela y el citriodiol, además de cómo combinarlos correctamente con el protector solar.

El repelente se ha convertido en un producto habitual dentro del equipaje, especialmente al visitar lugares con abundancia de mosquitos, garrapatas u otros insectos capaces de transmitir enfermedades.

Satué, presidente saliente de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria, señala que el cambio climático ha favorecido la presencia de especies antes asociadas con determinadas regiones en territorios cada vez más amplios.

“Las medidas de precaución todavía no son las mismas que las que necesitamos tomar si estamos en el trópico, pero ya se van acercando”, asegura el especialista.

Cómo actúa el repelente de mosquitos

Aunque se les llama repelentes, estos productos no alejan literalmente al insecto. Su función consiste en dificultar que detecte a la persona.

Los mosquitos localizan a los humanos principalmente mediante el olfato y no por la vista. Las sustancias del repelente emiten señales químicas que confunden sus receptores y evitan que identifiquen con claridad la presencia humana.

“Cuanto mejor se transmitan estas señales, mejor, porque confunden más al mosquito”, explica Satué.

El protector solar debe aplicarse primero y, tras esperar unos diez minutos, colocar el repelente para no reducir su efectividad.
El protector solar debe aplicarse primero y, tras esperar unos diez minutos, colocar el repelente para no reducir su efectividad./ Foto EFE/ David Arjona

Existen dos grandes grupos: los repelentes naturales y los sintéticos. Los primeros suelen tolerarse mejor, pero pueden ofrecer una protección más limitada. Los segundos son más potentes, aunque tienen mayor posibilidad de causar reacciones alérgicas.

Como regla general, el especialista recomienda utilizar el producto más eficaz posible, siempre que no genere ninguna reacción.

Citronela y citriodiol para pieles sensibles

La citronela es una de las opciones naturales más conocidas. Se trata de un componente suave y tolerable que puede utilizarse en bebés a partir de un año, embarazadas y personas con piel sensible.

“Funciona con mosquitos mejor o peor, pero funciona”, indica el farmacéutico.

Su principal desventaja es que su eficacia resulta limitada y no actúa contra todos los insectos que pueden transmitir enfermedades.

Satué advierte que una picadura no solo provoca un habón o una molestia temporal. El mayor riesgo es la posible transmisión de zoonosis, enfermedades que pueden pasar a las personas mediante insectos u otros animales.

En algunos lugares, además de los mosquitos, también hay garrapatas y otras especies frente a las que se necesita una protección más amplia.

El citriodiol es otra alternativa natural. Según el experto, resulta “más potente que la citronela y bastante tolerable”, aunque no debe utilizarse en bebés.

En adultos se aconseja buscar productos con una concentración de entre el 30 % y el 40 %. En embarazadas, una proporción del 30 % sería tolerable.

¿Funcionan las pulseras antimosquitos?

Las pulseras comercializadas como antimosquitos suelen contener citronela, por lo que ofrecen una protección menor que otras fórmulas.

Además, su efecto se limita a una zona concreta y no cubre todo el cuerpo.

Por eso, no deben considerarse una medida suficiente cuando existe una alta presencia de insectos o riesgo de transmisión de enfermedades.

La elección del producto debe adaptarse al lugar, el tiempo de exposición y las características de quien lo va a utilizar.

DEET, la opción más potente

Entre los repelentes sintéticos, el DEET, o dietil-meta-toluamida, es “el más potente de todos”, según Satué.

La Organización Mundial de la Salud lo recomienda en zonas tropicales por su eficacia. Además de mosquitos, puede repeler chinches, garrapatas y pulgas.

La concentración adecuada depende del nivel de riesgo. En lugares donde la transmisión de enfermedades es menor, como algunas áreas urbanas, puede utilizarse en porcentajes de entre el 10 % y el 35 %.

En zonas con abundancia de insectos, humedales, cultivos o destinos tropicales, el especialista recomienda concentraciones de entre el 40 % y el 50 %.

La principal desventaja del DEET es que puede provocar reacciones alérgicas, sobre todo en la piel. Si aparece irritación, conviene lavar la zona afectada y dejar de utilizarlo.

Este compuesto también puede degradar el plástico, por lo que debe aplicarse con precaución cerca de objetos o accesorios fabricados con ese material.

Qué repelente pueden usar los niños

El DEET suele evitarse en menores de entre dos y doce años debido a la mayor sensibilidad de su piel, aunque existen presentaciones con concentraciones reducidas para uso familiar.

“Se permite usar a partir de los dos años, lo más aconsejable son otros que son más tolerables”, explica Satué.

Si el niño no presenta ninguna reacción y el producto está indicado para su edad, puede emplearse siguiendo las instrucciones del fabricante. Sin embargo, existen otras opciones sintéticas con mayor tolerancia.

Una de ellas es la icaridina, que también protege frente a moscas y garrapatas. Dentro de los sintéticos es la más tolerable, aunque resulta “menos potente” que el DEET.

Puede usarse en niños de entre dos y doce años en concentraciones de entre el 10 % y el 20 %.

El IR3535 es otra alternativa. Se considera un punto intermedio entre el DEET y la icaridina, es muy tolerable y puede aplicarse en menores a partir de dos años en concentraciones del 20 %.

Cuánto dura el efecto del repelente

La duración de la protección también influye al momento de elegir.

Un repelente con DEET en una fórmula de alta intensidad puede durar hasta ocho horas, mientras que las versiones familiares suelen proteger alrededor de seis.

La icaridina mantiene su efecto entre cuatro y seis horas, y el IR3535 puede alcanzar aproximadamente seis horas.

La duración puede variar según la concentración, la sudoración, el contacto con agua y las indicaciones de cada producto.

Protector solar y repelente, cuál va primero

El repelente de mosquitos puede utilizarse junto con el protector solar, pero el orden de aplicación es clave.

Primero debés colocar la crema solar y esperar unos diez minutos para que la piel la absorba. Después corresponde aplicar el repelente.

“Si lo hago al revés, como el protector solar es una capa grasa, las señales químicas que emite el repelente las va a tapar”, señala Satué.

Tampoco conviene aplicar ambos productos al mismo tiempo, porque la crema solar aún no se habrá absorbido y puede interferir con el funcionamiento del repelente.

Revisar la edad recomendada, la concentración, el tiempo de protección y la cobertura frente a distintos insectos te permitirá elegir el producto más adecuado sin descuidar la salud de la piel.