Así se hace el chocolate de tablilla salvadoreño
Del cacao tostado nace una de las bebidas más queridas de nuestra cocina. Descubrí cómo hacer tablillas y preparar una taza de chocolate al estilo salvadoreño.
El chocolate de tablilla salvadoreño es una de esas preparaciones en las que el cacao se transforma de una forma sencilla y muy nuestra. Semillas tostadas, azúcar morena y canela se convierten en pequeños discos artesanales que, al disolverse en agua o leche caliente, dan como resultado una bebida aromática que ha acompañado desayunos, reuniones familiares y momentos cotidianos alrededor de la mesa.
Su encanto comienza mucho antes de servir la taza. Para elaborar las tablillas, el cacao se tuesta en una plancha o sartén hasta que las semillas adquieren un tono oscuro. Este paso potencia su aroma y sabor, además de facilitar que posteriormente se retire la cáscara.
Después viene una parte que todavía conserva ese carácter artesanal: las semillas se mezclan con azúcar morena y canela y se llevan al molino de nixtamal. Con pequeñas cantidades de agua se obtiene una masa firme, pastosa y oscura, lista para dividirse en porciones y moldearse con las manos hasta formar los característicos discos.
No hace falta una fecha especial para disfrutar esta bebida, pero el 13 de septiembre ofrece una buena ocasión para volver a ella. Ese día se conmemora el Día Internacional del Chocolate y, en El Salvador, basta mirar hacia nuestras propias costumbres para encontrar una manera cercana de saborearlo: una tablilla que poco a poco se deshace hasta convertirse en una taza humeante.
La sencillez es precisamente parte de su atractivo. Una vez preparadas las tablillas, podés guardarlas para utilizarlas cuando querrás hacer chocolate caliente. Cada disco corresponde a una porción para una taza, según la receta, y puede diluirse en agua o leche.
Así, una preparación que comienza con el tostado del cacao termina en pocos minutos cuando llega el momento de servirla. Si querés probar el proceso completo en casa, estas son las recetas para elaborar primero las tablillas y después preparar el chocolate caliente.

Tablillas
Ingredientes:
1 libra de semillas de cacao
5 libras de azúcar morena
2 rajas de canela.
Preparación:
En una plancha o sartén caliente, poné a tostar las semillas, mové constantemente hasta que estén oscuras de todos lados. El tostado potencia el aroma y sabor de las semillas y facilita retirar la cáscara.
Retirá y dejá enfriar. Con tus manos, retirá la cáscara de las semillas.
En un recipiente amplio mezclá el azúcar, las semillas y la canela. Llevá al molino de nixtamal, añadí pequeñas cantidades de agua, de manera que formés una masa firme, pastosa y oscura.

Tomá porciones de la masa como de dos cucharadas, con tus manos formá discos. Esta será una porción suficiente para elaborar una taza de bebida.
De la tablilla a una taza de chocolate
Una vez que tenés las tablillas, preparar la bebida es mucho más rápido. Tradicionalmente pueden incorporarse tanto en agua como en leche hirviendo. El calor hace que el disco se vaya fundiendo mientras lo movés con una cuchara de madera hasta integrar completamente el chocolate.
Esta forma de preparación ha sido habitual en la cocina criolla salvadoreña y ha acompañado desayunos típicos, celebraciones familiares y también esas visitas a una pupusería en las que una bebida caliente completa el gusto de comer algo muy nuestro.

El resultado cambia según el líquido que elijás. Con agua conservás una preparación sencilla en la que resaltan directamente el cacao, el azúcar y la canela; con leche obtenés otra manera de disfrutar la misma tablilla. La receta permite cualquiera de las dos opciones.
Chocolate caliente
Tiempo de preparación: 10 minutos.
Rinde: para 4 tazas.
Ingredientes:
4 tazas de agua o leche
4 tablillas de chocolate.
Preparación:
Poné el agua o leche en una olla al fuego, cuando empiece a hervir incorporá las tablillas de chocolate desmenuzadas, mové con una cuchara de madera hasta fundir bien todo el chocolate, dejá que hierva, retirá del fuego y serví.
Preparar chocolate de tablilla desde el cacao permite apreciar todo lo que ocurre antes de llevar la taza a los labios. Está el tostado que despierta los aromas, el trabajo de retirar cada cáscara, la mezcla con azúcar y canela, el paso por el molino y, finalmente, el gesto sencillo de formar los discos con las manos.
Y luego llega el momento más familiar: poner el agua o la leche al fuego y ver cómo la tablilla desaparece poco a poco mientras el aroma del chocolate llena la cocina. Es una preparación sin complicaciones innecesarias, hecha a partir de ingredientes reconocibles y con una forma de elaboración que sigue conectando el cacao con la cocina salvadoreña.
Una taza puede acompañar un desayuno típico o simplemente convertirse en una pausa caliente durante el día. Pero si además hacés tus propias tablillas, la experiencia comienza mucho antes: desde el cacao tostado hasta ese primer sorbo que reúne, en una misma bebida, chocolate, canela y una manera muy nuestra de prepararlos.
Tomado de Revista Buen Provecho / Recetas de Blanca Reyes.
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