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Cilantro y perejil pueden confundirse a simple vista, pero hay señales rápidas para diferenciarlos.

Cómo diferenciar cilantro y perejil en segundos

¿Los confundís al verlos juntos? Fijate en el color, el aroma y la forma de las hojas para reconocer cilantro y perejil casi de inmediato.

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Resumen del artículo:

Cilantro y perejil pueden confundirse a simple vista, pero hay señales rápidas para diferenciarlos. El cilantro tiene un aroma más intenso, hojas de verde más claro y tallos delgados. El perejil presenta hojas más brillantes, gruesas y un perfume más suave. También cambian sus usos en la cocina: el cilantro aporta un sabor marcado a guacamole, chirmol, tacos, consomés y sopas, mientras que el perejil funciona mejor en pastas, ensaladas, chimichurri, carnes y pescados. Para reconocerlos en segundos, basta con olerlos, observar el color y fijarse en la forma de sus hojas antes de cocinar.

Diferenciar cilantro y perejil puede tomar apenas unos segundos. Primero fijate en el aroma: el cilantro es más intenso. Luego observá las hojas: el perejil luce más verde, brillante y grueso. Esas dos señales ya pueden sacarte de dudas antes de cocinar.

Aunque a simple vista ambas hierbas se parecen, sus características son distintas. El cilantro posee hojas de color verde claro o amarillo y un aroma muy intenso. El perejil, en cambio, tiene hojas de verde brillante y un perfume más suave.

Aprender a reconocerlos resulta útil al hacer las compras, guardar los ingredientes en el refrigerador o preparar una receta. Y no se trata solo de distinguir dos manojos parecidos: cada hierba aporta un sabor diferente.

Mirá, olé y compará las hojas

La prueba más rápida está en el aroma. Acercá las hojas y percibí su olor. Si es fuerte y fácilmente reconocible, probablemente tenés cilantro. Si se siente más suave, puede tratarse de perejil.

Después observá el aspecto. Las hojas del perejil son gruesas, de forma vagamente triangular y con bordes irregulares. También presentan un verde más intenso y brillante. Las del cilantro son más claras y crecen en una planta que puede alcanzar entre 30 y 50 centímetros.

Los tallos también ofrecen una pista. El cilantro tiene un tronco delgado pero firme, mientras que el perejil posee uno más ancho. Este último alcanza una altura menor, de entre 15 y 20 centímetros.

El cilantro se reconoce por su aroma intenso, sus hojas de verde más claro y sus tallos delgados, claves para distinguirlo del perejil.
El cilantro se reconoce por su aroma intenso, sus hojas de verde más claro y sus tallos delgados, claves para distinguirlo del perejil. / Shutterstock

Hay otro detalle que puede ayudarte cuando comprás la planta completa. El cilantro puede comercializarse con su raíz pequeña y delgada. El perejil fresco, por su parte, suele encontrarse con hojas y tallos cortados desde la base.

¿Cilantro o perejil para cocinar?

Una vez identificados, la siguiente pregunta es cuál conviene usar. La respuesta depende del sabor que buscás.

El cilantro funciona bien cuando querés un toque más intenso. Se utiliza en guacamole, chirmol y distintos dips. También acompaña carnes a la parrilla y forma parte de preparaciones como tacos, consomés de pollo, res, pescado o camarón, además de sopas de frijol y papa.

El perejil tiene un perfil más suave y versátil. Se utiliza en sopas, pastas, ensaladas y salsas como el chimichurri. También combina con carnes y, especialmente, con pescados. Además, es uno de los ingredientes de las llamadas “hierbas finas” de la cocina francesa.

El truco para recordarlos sin complicarte

Podés quedarte con una fórmula sencilla: cilantro, aroma intenso y hojas más claras; perejil, aroma suave y verde brillante.

El perejil se distingue por sus hojas de verde brillante, más gruesas y de aroma suave, ideales para darle frescura a pastas, carnes y pescados.
El perejil se distingue por sus hojas de verde brillante, más gruesas y de aroma suave, ideales para darle frescura a pastas, carnes y pescados./ Shutterstock

La próxima vez que encontrés ambos manojos juntos, no necesitás adivinar. Olé primero, mirá el color y revisá la forma de las hojas. Con esas tres pistas podés reconocerlos rápidamente y elegir el ingrediente que mejor acompañe el plato que querés preparar.

Son pequeños detalles que vuelven la cocina cotidiana más práctica. Y cuando aprendés a identificar bien cada ingrediente, también ganás confianza para probar combinaciones, ajustar sabores y darle un toque más personal a tus comidas.

Tomado de Revista Buen Provecho.