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Las dietas virales que promueven restricciones extremas pueden parecer inofensivas, pero implican riesgos reales para la salud física y mental.

Dieta de las princesas el reto viral que preocupa a expertos

Una tendencia en redes sociales promete bajar de peso rápidamente, pero especialistas advierten sobre sus riesgos físicos y emocionales en niños y adolescentes.

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Por EFE
Publicado el 19 de marzo de 2026


La llamada “dieta de las princesas”, viral en TikTok según información de EFE, plantea consumir hasta 600 calorías al día siguiendo reglas inspiradas en personajes de Disney, una práctica que expertos alertan puede afectar seriamente la salud de niños y adolescentes.

Esta tendencia propone que cada día se adopte la alimentación de una princesa distinta: desde beber solo agua como “Ariel”, hasta limitarse a manzanas como “Blancanieves”, o ingerir frutas, verduras y granos sin superar las 600 calorías como “Jasmín”. Bajo una estética aparentemente inofensiva, el mensaje promete perder hasta diez kilos en dos semanas, una idea que, lejos de ser saludable, enciende las alarmas en el ámbito médico.

Restricción extrema con consecuencias reales

Pilar Hernández, dietista-nutricionista del Hospital Quirónsalud Torrevieja, advierte que este tipo de propuestas no son un juego. “Cuando escucho hablar de dietas de 600 calorías al día, me preocupa especialmente quién está recibiendo ese mensaje”, señala.

La especialista explica que durante la infancia y la adolescencia el cuerpo necesita energía no solo para realizar actividades diarias, sino también para crecer y desarrollarse correctamente. Reducir de forma drástica la ingesta calórica puede desencadenar efectos graves.

Entre las consecuencias físicas más frecuentes, Hernández menciona:

  • Pérdida de masa muscular
  • Déficit de vitaminas y minerales
  • Alteraciones hormonales
  • Retraso en el crecimiento en casos prolongados

“No es una cuestión estética; es una cuestión de salud y desarrollo”, enfatiza la experta, quien forma parte del Servicio de Endocrinología y Nutrición del mismo hospital.

Cómo reacciona el cuerpo ante la falta de energía

Lejos de acelerar el metabolismo como muchos creen, estas dietas generan el efecto contrario. El organismo entra en un modo de “supervivencia” cuando no recibe suficiente energía.

“Reduce el gasto, baja el rendimiento, y prioriza funciones básicas”, explica Hernández. Este mecanismo natural puede traducirse en cansancio constante, dificultad para concentrarse, bajo rendimiento académico o deportivo, irritabilidad e incluso un metabolismo más lento.

La experta lo resume de forma clara: “Muchas personas creen que comer menos es la solución, pero a largo plazo el cuerpo responde justo al revés”.

Este punto resulta clave para entender por qué las llamadas “dietas milagro” suelen fracasar. Más allá de la pérdida de peso inicial, el impacto en el organismo puede generar efectos rebote y complicaciones a mediano plazo.

El impacto psicológico que no se ve

Si bien los efectos físicos son preocupantes, el plano emocional y psicológico representa uno de los mayores riesgos de esta tendencia. Hernández, desde su experiencia clínica, sostiene que estas modas no solo restringen la alimentación, sino que también normalizan conductas dañinas.

“Estas modas no sólo restringen comida, sino que también normalizan la restricción y la presentan como algo atractivo, divertido o aspiracional”, advierte.

En adolescentes, que están en plena construcción de identidad, este tipo de mensajes puede calar profundamente. Entre las consecuencias psicológicas más comunes se encuentran:

  • Culpa al comer
  • Obsesión con las calorías
  • Relación negativa con el cuerpo
  • Mayor riesgo de trastornos de la conducta alimentaria

El problema, según la especialista, es que estas tendencias disfrazan hábitos peligrosos bajo una narrativa estética y aspiracional, lo que dificulta que se perciban como riesgos reales.

El rol de la familia y la educación

Frente a este escenario, Hernández insiste en que la respuesta no debe ser la prohibición sin explicación, sino el acompañamiento activo.

El acompañamiento familiar y los hábitos saludables son clave para prevenir el impacto de tendencias dañinas en la alimentación de niños y adolescentes.
El acompañamiento familiar y los hábitos saludables son clave para prevenir el impacto de tendencias dañinas en la alimentación de niños y adolescentes. / Shutterstock

“Como profesional y como persona que trabaja cada día con familias, creo que la clave está en acompañar y en educar”, señala.

Entre las recomendaciones que propone para madres, padres y cuidadores destacan:

  • Hablar abiertamente sobre lo que los jóvenes ven en redes sociales
  • Fomentar el pensamiento crítico frente a tendencias virales
  • Evitar comentarios sobre cuerpos o peso dentro del hogar
  • Promover hábitos saludables desde el ejemplo

Además, subraya la importancia de buscar ayuda profesional a tiempo si se detectan señales de alerta. “Esto puede marcar una enorme diferencia”, afirma.

Alimentación y movimiento con enfoque saludable

Más allá de desmontar esta moda viral, la especialista recuerda que una buena alimentación no se basa en restricciones extremas, sino en el equilibrio y la comprensión del propio cuerpo.

“Hablamos de comer suficiente, de incluir todos los grupos de alimentos, de respetar las señales de hambre y de saciedad, y de huir de dietas milagro”, explica.

Desde la evidencia científica, la salud se construye con constancia y no con soluciones rápidas. También incluye un componente muchas veces olvidado: el disfrute.

En cuanto al ejercicio físico, Hernández destaca que en niños y adolescentes la recomendación es clara: al menos 60 minutos diarios de actividad. Esto no implica necesariamente deporte estructurado, sino cualquier forma de movimiento como jugar, correr, bailar o andar en bicicleta.

Además, recomienda incluir al menos tres días a la semana actividades que fortalezcan músculos y huesos, como saltar o realizar juegos activos.

Eso sí, hace una advertencia clave: el ejercicio no debe asociarse con perder peso ni con quemar calorías, especialmente en edades tempranas.

“Cuando se une restricción alimentaria con ejercicio, como ocurre en modas de este tipo, el riesgo para la salud física y mental aumenta considerablemente”, alerta.

Más allá de la tendencia

La “dieta de las princesas” pone sobre la mesa un fenómeno más amplio: el poder de las redes sociales para instalar hábitos, ideas y aspiraciones que pueden impactar directamente en la salud.

Frente a esto, el desafío no es solo frenar una tendencia puntual, sino fortalecer herramientas que permitan cuestionar estos mensajes y priorizar el bienestar integral.

Porque, al final, la salud no se construye en dos semanas ni con reglas extremas, sino con decisiones sostenibles, informadas y, sobre todo, conscientes.

TAGS:  Dietas | Nutrición | Nutrición balanceada | Salud Mental | Viral

CATEGORIA:  Vida | Cuerpo y mente

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