Ingresaron
al país en octubre pasado
Hindúes en
espera de su retorno
Cinco hindúes permanecen detenidos
desde hace más de un mes, sin que se vea
claro cuándo regresarán a su
país. En tanto matan el tiempo fumando
- Mario
Martínez
- El Diario
de Hoy
Salieron
de la India hace ocho meses, rumbo a los Estados
Unidos. Sin embargo, ellos lo niegan. "Somos
turistas", repiten.
Son cinco indios que fueron detenidos por
ingresar de forma ilegal a El Salvador. Eso
ocurrió el 24 de octubre pasado.
Todos iban escondidos en un cabezal con
destino a Guatemala. Su guía era un
nicaragüense que la Policía no
detuvo, ya que sus documentos estaban en
regla.
Aunque se sospechaba que era el "coyote", la
legislación salvadoreña no
penaliza el tráfico de personas.
Muy lejos de casa
Fácilmente se pondrían
confundir entre salvadoreños, pero sus
nombres los delatan: Touchair Manoubai Pattel,
de 35 años; Parez Ramonalal Pattel, de
25; Rodjendracumar Chagombai, de 27; Jentdra
Mouhanlad Ghandi, 33; y Conmlach Cantilal
Sharma, de 33.
Su travesía inició hace ocho
meses, cuando partieron de la India hacia
Moscú, Rusia. Luego volaron ha Ecuador,
desde donde ingresaron a Centroamérica,
por Costa Rica.
Allí consiguieron una visa
estadounidense por 2,500 dólares. Luego
viajaron a Nicaragua, donde habrían
contactado al "coyote", para continuar su viaje
hacia Guatemala atravesando El Salvador.
Los cinco aseguran que no intentaban ingresar
de forma ilegal a los Estados Unidos y que son
turistas. Esa historia nadie se las cree, pues
llevaban poca ropa y no tenían
documentos.
Debido a que no pueden salir de las
instalaciones de la División de
Fronteras, sufren de depresiones y
estrés, indica el jefe del Departamento
de Control Migratorio, subinspector Oswaldo
Antonio Portillo.
Barrera cultural
Sus
problemas se agravan porque no pueden
comunicarse; no hablan español ni
inglés, lo que imposibilita solucionar
pronto su situación legal.
Sólo uno de ellos, Parez, ha
aprendido, en menos de un mes, a hablar un poco
de español.
Comunicarse es sólo uno de los
problemas. Debido a su creencia religiosa, no
comen carne, por lo que han pasado este tiempo
sólo con arroz, frijoles, vegetales y
mucho chile.
Portillo indica que aun si comieran carne, no
les podrían ofrecer ningún plato,
porque el presupuesto para alimentación
es limitado. Fuentes confidenciales indican que
la Policía no tiene asignada una partida
para alimentar a extranjeros.
Actualmente, los ilegales se han hecho amigos
de los agentes, quienes les proporcionan
cigarrillos y mucho chile picante.
Se han hecho contactos con la Embajada la
India en Panamá, y sólo se
necesita una fotocopia de los pasaportes
originales para poderlos regresar a este
país. De aquí viajarían a
su país; sin embargo, no hay fechas.