Conmemoración
ecuménica de muerte de Mons.
Romero
Diferentes iglesias
participaron en los actos
El
Diario de Hoy
Con
peregrinaciones que recorrieron la capital y
misas en las principales templos del
país, la Iglesia Católica
salvadoreña conmemoró ayer la
muerte del arzobispo Oscar Arnulfo Romero.
El prelado, cuyo proceso
de canonización es estudiado por el
Vaticano, fue asesinado de un disparo en el
corazón cuando oficiaba una misa, la
noche del 24 de marzo de 1980, en la capilla del
Hospital Divina Providencia.
Millares de fieles se
congregaron desde la mañana en el mismo
lugar donde fue asesinado monseñor
Romero, e iniciaron una peregrinación
hasta el sótano de la Catedral
Metropolitana, donde yacen los restos del que
fuera el cuarto arzobispo capitalino.
Al mediodía, el
actual Arzobispo, monseñor Fernando
Sáenz Lacalle, ofició una misa en
la Catedral, con la participación de
más de 200 representantes religiosos de
Latinoamérica y Europa.
Los actos en memoria de
monseñor Romero comenzaron el viernes
anterior y continuaron durante la semana con una
serie de exposiciones fotográficas y
misas en las principales parroquias del
país.
Las actividades se
prolongaron hasta anoche. A las 6:00 p.m. el
cardenal de la ciudad de Los Angeles, Estados
Unidos, Roger Mahony, ofició una misa en
la Plaza de El Salvador del Mundo y
después salió una procesión
de farolitos que recorrió las principales
calles de la capital hasta la Plaza Gerardo
Barrios.
Luego se celebró
una vigilia ecuménica, es decir, con la
participación de miembros de diferentes
iglesias y denominaciones.
Beatificación
La Iglesia
salvadoreña inició, en 1993, el
proceso de beatificación de
monseñor Romero, pero el Vaticano
aún no se ha pronunciado en
definitiva.
"Hasta ahora hemos
avanzado a pasos agigantados" en el proceso,
dijo el Pbro. Rafael Urrutia, uno de los
promotores de la causa de
beatificación.