Domingo 4 de febrero


Posibles soluciones a crisis
Otras formas de colaborar con el país
Pedro Roque*

¿Y usted qué ha hecho, qué hace y qué hará en el futuro por el país y por la gente afectada por el terremoto, que sufrieron golpes o perdieron sus muebles, su vivienda, o incluso, sus seres queridos? Hay muchas maneras de ayudar, tanto si usted es de aquí o de otro país y vive aquí, o es salvadoreño pero vive en otro país.

Entre las formas más comunes de ayudar están, servir como voluntario en alguna actividad relacionada directa o indirecta con la gente necesitada, colaborar con comida o bebidas para calmar el hambre y la sed, obsequiar prendas de vestir o materiales para protegerse del sol, el frío y el viento, como son folios de plástico, lonas y tiendas de campaña. Una posibilidad de ayuda rápida y de igual compromiso, es la donación de dinero a través de las cuentas bancarias abiertas aquí y en otros países. Instituciones y empresas salvadoreñas y de otros países han aportado ayudas de utilidad colectiva, como centrales eléctricas, paneles solares para potabilizar agua, hospitales de campaña o máquinas para reparar las calles y movilizar escombros. También se ayuda aportando materiales y herramientas para la construcción de viviendas, y no quiero dejar de mencionar, la ayuda psicológica y espiritual de los sicólogos, sacerdotes y pastores, para conseguir que la mente y el espíritu se tranquilicen y reconceptualicemos la nueva situación personal, familiar y económica como nuevo punto de partida para la reconstrucción.

Repasadas estas formas de ayuda, que son las que normalmente se presentan a primera vista, creo que debiéramos pensar en otros tipos de colaboración para la reconstrucción o mejor, para la construcción de las bases de un nuevo país, tanto en lo conceptual, como lo estructural, lo humano, y lo solidario.

Creo que la colaboración que El Salvador necesita actualmente de todos nosotros, va mucho más allá de entregar una bolsa de ropa o de comida en un centro de acopio. Es necesaria una colaboración pensada, organizada y realizada al menos a un año vista, para que a través de su realización en el tiempo, entendamos mejor el sentido de la solidaridad y lo que significa trabajar todos un poco para el país.

Y así, me imagino como posible, que todos los salvadoreños que tenemos un trabajo y devengamos un salario, aportáramos durante un año un día de salario al mes a un fondo para la reconstrucción, manejado transparentemente por las instituciones existentes o las que se creen para este cometido. Podríamos añadir, que también los hermanos lejanos contribuyeran durante un año, con un cuatro por ciento de lo que envían a sus familiares desde otros países. Imagínense, que las empresas también aportaran a este fondo un dos por ciento de sus utilidades reales y, además, que nos pusiéramos a rentabilizar todos los procesos de fabricación y de servicios para reducir los desperdicios en un veinte por ciento.

Continuando con las cosas posibles, imaginemos una revisión de todos los presupuestos gubernamentales y privados en busca de una reducción de otro cinco por ciento a favor del mismo fondo. Por otro lado, que nos propongamos todos proteger preventivamente la salud, que no es nada malo, para reducir un quince por ciento el ausentismo laboral y al mismo tiempo, nos comprometamos voluntariamente a trabajar poniendo más atención, para reducir los errores e incrementar la productividad también en quince por ciento y, además, a mejorar la calidad de nuestro trabajo y la atención a los clientes.

Imagínese que los señores motoristas y transportistas se comprometen a ajustar los motores de los buses y se educan a manejar correctamente sin acelerar y frenar bruscamente, para ahorrar el diesel subvencionado que pagamos entre todos y lo utilizamos para las máquinas que removerán escombros y construirán nuevas carreteras, y también, que las iglesias aporten un dos por ciento de los diezmos y las donaciones que reciben. No sé cuánto dinero suma todo esto, pero seguro que es suficiente para iniciar la reconstrucción sostenida del país...

Yo creo que es posible y me imagino que, si funciona, al ver los resultados podríamos continuar con este ejercicio uno o dos años más, para después de haber construido, crear un fondo de previsión exclusivo para la próxima catástrofe, que ya sabemos que vendrá por la propia naturaleza del país, y no tener que depender más de las ayudas internacionales.

Si somos capaces de poner en práctica un proceso de este tipo, aceleraremos la actividad económica, crearemos muchos puestos de trabajo y les aseguro que a todos nos irá un poco mejor.

Hablando con gente optimista sobre estas posibilidades les parecieron muy razonables, pues sería una excelente forma de solidarizarnos todos con todos, ya que si esta vez no nos ha tocado, nadie nos garantiza que el epicentro del próximo terremoto no estará debajo de donde vivimos. Incluso comentamos que no sería nada nuevo, pues ejercicios parecidos se realizaron en Alemania y en Japón después de la Segunda Guerra Mundial...

Pero fíjense que también hablé de esto con mi amigo "el pesimista" y sin pensarlo dos veces me contestó: "Con que no quisieron los diputados aportar tres días de salario una sola vez, menos querrán otros salvadoreños ceder un día de salario al mes durante un año..." La verdad es que me dejó perplejo y tuve que pensar unos segundos qué contestarle, pero después de tranquilizarlo, porque se asustó con la propuesta, concluimos que los señores diputados, tanto para estas, como para algunas otras cosas, no son un buen ejemplo para los ciudadanos.

Pero volviendo al tema de las ayudas solidarias que podemos aportar desde adentro y desde afuera de El Salvador durante un año, las que he mencionado son posibles, si nos lo proponemos. Faltaría la promoción organizada y dirigida desde alguna institución gubernamental o no gubernamental, pues aunque siento que al principio seríamos pocos, seguramente viendo los buenos resultados, muchos salvadoreños también se unirán, pues los porcentajes a los que me he referido son posibles sin mayores esfuerzos.

¿Usted sería de los primeros?


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