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Calidad
y cortesía sobre ruedas
Hacia
la Excelencia en el Servicio en el Transporte es el nombre
de la capacitación que está recibiendo un grupo de
empleados de la Sociedad Transportes Unidos de Occidente, en Santa
Ana.
José Osmín Monge
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Ver a un motorista o a un cobrador de autobús pulcro en
su vestir, amable y atento con los pasajeros y muy correcto en su
forma de actuar es poco usual en nuestro país.
Y es que la mayoría de los que trabajan en el transporte
colectivo salvadoreño son catalogados como mal educados,
irrespetuosos, prepotentes y hasta sucios.
Sin embargo, hoy en día algunas directivas de rutas de autobuses,
e incluso el gobierno, están realizando acciones concretas
para borrar de una vez por todas esa imagen burda y hasta repugnante
de los choferes y cobradores.
Muestra de ello es la capacitación llamada Hacia la
Excelencia en el Servicio de Transporte que se imparte a 120
empleados de la Sociedad Transportes Unidos de Occidente (TUDO).
En ella, motoristas, cobradores, supervisores de carreteras y jefes
de línea de la ruta 201, cuyo recorrido es de Santa Ana a
San Salvador y viceversa, reciben importante información
sobre temas relacionados con la autoestima, la productividad, las
necesidades del cliente, la inteligencia emocional y el servicio
de calidad, entre otros.
Todos los temas desarrollados en la capacitación permiten
un cambio positivo en los empleados. Ellos están satisfechos
con lo que se les enseña y se muestran dispuestos a cambiar
ciertas actitudes, comenta la licenciada Jeannette Méndez,
capacitadora.
Ayuda del INSAFORP
Este seminario se realiza gracias a la iniciativa de la directiva
de TUDO y cuenta con el apoyo del Instituto Salvadoreño de
Formación Profesional (INSAFORP).
Al capacitarse tendrán la oportunidad de brindar un
servicio de calidad a la población y mejorar su productividad.
Es la llave maestra que nos permite ser más productivos no
sólo para las empresa, sino para las familias y el país,
manifiesta el licenciado David Gutiérrez Miranda, presidente
del INSAFORP.
El objetivo es lograr que los participantes brinden un servicio
de calidad a los 15 mil usuarios que a diario se transportan en
las más de 90 unidades de esa ruta.
Deseamos que todo lo aprendido en el curso se ponga en práctica
en el trabajo. El INSAFORP está costeando una parte de la
formación, expresa el señor Edy Alberto Rivera,
director secretario de TUDO.
Se ven los cambios
Las jornadas de capacitación ya están dando sus primeros
frutos. Ahora los empleados trabajan de forma más ordenada
y respetuosa. Tanto los cobradores como los motoristas lucen atractivos
uniformes, los cuales les dan un toque de distinción, aseo
y orden.
La amabilidad es otro de la cualidades que están desarrollando
los trabajadores de la ruta 201; ahora saludan a los clientes, esperan
que la gente se sujete para emprender la marcha y prestan mayor
atención a embarazadas, ancianos, niños y personas
disca pacitadas.
La gente ha visto los cambios y se siente satisfecha con ellos.
El buen trato hacia las personas y la calidad en el servicio han
hecho de la ruta 201 algo diferente, manifiesta el señor
Ulises Salmerón, uno de los cobradores capacitados.
Los resultados obtenidos hasta hoy son satisfactorios, es por eso
que se tiene pensado impartir a corto o mediano plazo otras capacitaciones.
Éstas son clave para el cambio en las personas que prestan
el servicio de transporte, ya que los participantes tienen la oportunidad
de adquirir los conocimientos, técnicas y habilidades que
les permiten mejorar sus actitudes y conductas hacia sus clientes,
a fin de brindar un servicio de calidad.
Mucho que cambiar
A menudo se observan algunas acciones que provocan enojo en los
usuarios del transporte público. A continuación se
presentan algunas de las acciones que se están erradicando
entre los cobradores y motoristas de la ruta 201.
- No ayudar al cliente a ubicar sus maletas cuando el autobús
va lleno y no tiene paquetera.
- No parar bien cuando una persona se baja.
- Frenar repentinamente por gusto y golpear a niños, adultos
o ancianos.
- Enamorar a mujeres.
- Expresiones soeces.
- Mala atención a mujeres embarazadas, niños, personas
de la tercera edad.
- Que pongan límite de denominación de billete para
recibir el pago.
- Arracar antes de que la gente se suba bien o se sujete.
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