| |

Sonsonate
cumple 450 años
Una
misa de acción de gracias se celebró ayer en la catedral
de Sonsonate. La liturgia marca el inicio de la conmemoración
de la fundación.
|
|
| A la homilía asistieron cientos de
sonsonatecos y sus autoridades. Foto:
EDH/Erika Prado |
En 1553, los sacerdotes Pedro de Miranda, de la iglesia de Acajutla;
Martín Díaz, vicario de Nahulingo, Juan Bautista Villa,
vicario de Tacuxcalco y Carlos Villalta, de Izalco, oficiaron una
misa en un terreno baldío, donde se construiría una
iglesia en la ribera del río Sensunapán.
Después de 450 años, en la misma iglesia se celebró
una misa de acción de gracias como iniciación de los
festejos por los 450 años de fundación de la ciudad
de Sonsonate, inicialmente llamada villa de la Santísima
Trinidad.
A la misa, que duró unas dos horas, asistieron aproximadamente
500 feligreses naturales de la ciudad, así como autoridades
civiles, eclesiásticas y policiales.
500
Feligreses
asistieron a la misa en la catedral de la Santísima
Trinidad, con la cual se inician las festividades con que
se conmemorarán los 450 años de fundación
de Sonsonate
|
La liturgia se realizó en la catedral de la Santísima
Trinidad, con la participación de monseñor Romeo Tobar
Astorga, obispo de la Diócesis de Santa Ana.
Durante la celebración, monseñor Astorga recordó
cómo fue que la ciudad de Sonsonate fue poblada en el año
de 1553.
Según el prelado, fue la tercera y ultima fundación
que hicieron los españoles en el primer siglo de su presencia
en América.
Durante
la misa, ciudadanos sonsonatecos ofrecieron como ofrenda al obispo
de la Diócesis de Sonsonate, monseñor José
Adolfo Mojica Morales, diversos productos originarios de Sonsonate,
tales como cocos, azúcar, café, leche y artículos
artesanales como petates, elaborados en varios poblados del departamento
como Nahuizalco.
Historia
Según investigadores, como los profesores Carlos Orellana
y Hugo Granadino, la villa de la Santísima Trinidad fue fundada
por Francisco del Valle Marroquín y Pedro Ramírez
de Quiñónez, y no por Pedro de Alvarado, como hasta
mediados del siglo pasado se creía.
|
|