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Yo
sigo siendo fiel a ARENA
El
estar lejos de la vida partidaria no significa que ha dejado ser
arenero. Al contrario, el ex Ministro del Interior, y ahora caficultor
preocupado por la crisis del sector, esperará a que concluya
el proceso electoral que se avecina para incorporase de lleno al
trabajo de ARENA
Ana
Giral
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Mario Acosta Oertel prefiere,
por ahora, seguir dedicado a la caficultura, aunque muy atento
a lo que ocurre en ARENA.
Foto EDH
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Una conversación con el presidente de la República,
Francisco Flores, lo hizo tomar la decisión de apartarse
de la vida pública y bajar el perfil.
Esto no quiere decir que Mario Acosta Oertel, ex ministro del Interior,
haya sepultado sus aspiraciones políticas. El arenero está
a la espera de una señal, quizá divina, que lo motive
a regresar al redil público, vistiendo la camiseta que se
puso hace 21 años: la de ARENA.
El Diario de Hoy : ¿Dónde estaba?
Mario Acosta Oertel (M.A.): Me dediqué a estar en familia
y ganarme el pan de cada día trabajando. Mi actividad principal
es la caficultura. Me he acercado a la vida religiosa con mi familia,
que era una parte que estaba un poco vacía. Cuando se está
en las esferas políticas del poder, se cree que es la verdadera
felicidad y no está en eso, sino estar en paz con Dios y
con uno mismo.
¿Fue una estrategia mantener un bajo perfil?
¡No! Había que darle el espacio a las nuevas autoridades
del partido y no ser un obstáculo para su desarrollo. Modestia
aparte, llegué a conocer el sentir y pensar de la gente del
partido, pero había que darle espacio para que el resto de
la nueva dirigencia lo pudiera hacer. Tengo la disposición
de seguir aportándole al país desde el partido, desde
la bandera tricolor, cuando Dios lo diga.
¿Entiendo, entonces, que se retiró y no que le pidieron
que se retirara?
¡Yo me aparté! Nadie tiene la autoridad de ningún
tipo, ni formal ni moral, para decirme: ¡apartate!
Pero lo hace en un momento de transición muy significativo
en ARENA.
En aquel momento, Walter (Araujo) contaba con mi total apoyo, pero
comenzamos a tener diferencias cuando adquirió la responsabilidad
de ser Presidente de la Asamblea y del partido. Nunca tuve nada
persona contra él. Mi movimiento no era de personas, sino
de conceptos y de principios. Cuando platiqué con Walter
y con el Presidente de la República llegamos a un entendimiento,
y fue cuando desistí de seguir adelante, porque el mismo
Walter decidió retirarse de la presidencia del partido, en
esa reunión que tuvimos los tres.
¿El presidente les puso un estate quieto a los
dos?
¡No! Él fue como un punto de convergencia, aprovechando
la amistad, la confianza y el respeto entre los tres. Tuvimos una
plática en la que llegamos a ese acuerdo.
¿El presidente les recomendó que se apartaran?
El presidente no podía estar ajeno a que el partido al que
pertenece estuviera en crisis. Estábamos llegando, en ese
debate con Walter, a un punto que avecinaba una crisis. Siendo Walter
y yo personas que nacimos en la vida política en ARENA y
hombres de partido, decidimos deponer nuestros esfuerzos e intenciones
personales ante los intereses del país...
...¿por intermediación de Francisco Flores?
El presidente no lo pidió de una manera: ¡mire,
depónganlo!, sino que hizo un análisis del peligro
que se corría. Mi intención era provocar que el partido
despertara, que hubiera una reacción, y creo que se consiguió.
Tomé una buena decisión. Yo sigo siendo fiel partidario
del partido al que me metí por primera vez y no está
en mi plan de vuelo incorporarme a otro partido político.
¿Pero sí ha habido ofrecimientos de otros partidos?
¡Sí! Afortunadamente, mi vida profesional, productiva
y política me ha dado la oportunidad de conocer a mucha gente.
También en mi vida escolar tuve la oportunidad, lo digo no
como orgullo sino como parte del currículo recorrido, de
estudiar en nueve colegios y eso me permitió conocer una
gran cantidad de personas que ahora están en dirigencia de
la ANEP, gremiales y partidos políticos. Es gente que me
quiere ver involucrado en la política, pero ya va a llegar
el momento.
¿Y ya llegó?
¡Todavía no! Hay que dejar que el proceso que inició
la actual dirigencia culmine, eso será en marzo. Si hay oportunidad
volvemos aportar y, si no, Dios sabrá qué es lo mejor
y cuál es el tiempo adecuado para reincorporarme.
¿Qué opina del trabajo que está realizando
el COENA?
La apertura ha sido real desde hace tiempo, aunque le hace falta
una pata a la mesa en ese sentido, porque el COENA actual
tiene, quizá no en estas elecciones, sino en las presidenciales,
la tarea de reformar el estatuto en la parte del sistema de votación
para escoger candidatos, capitalizando lo bueno, lo malo y lo feo
de otros partidos en sus elecciones primarias. ARENA debe ir pensando
en un momento de esos, para evitar que siempre se diga que hubo
un grado de preferencia o favoritismo hacia x, y, z
candidato.
¿Cuál otra falla le ve al actual COENA?
No puedo juzgar por estar un poco distanciado, aunque sí
percibo, con gente que uno se encuentra y con amigos, de que en
algunos lugares hay poca comunicación. No le llamaría
abandono de las bases, sino poca comunicación de acuerdo
con lo esperado. En algunos departamentos, sobre todo, donde se
involucró gente nueva que viene de otros partidos, necesitan
una constante y permanente relación. Una persona que está
recién llegada puede sentirse desprotegida al no sentir el
respaldo de una alta dirigencia.
¿Hay hermetismo?
Tal vez no sea un problema de hermetismo, pero sí es parte
del mismo proceso de ellos, por ser nuevos en la política.
Quizá tienen una metodología diferente para contactar
con la gente.
¿Qué opina de la incorporación de Will Salgado?
Recuerdo una expresión que Will Salgado me dio tres días
después de haber ganado las elecciones (2000), que era su
requisito para pasarse a ARENA. Eso fue en el hotel Princess y había
un coronel retirado que fue jefe de él, como tercera persona
en esa reunión. Estoy seguro de que ese requisito no se ha
cumplido. No sé bajo que términos él haya arreglado
su traslado ARENA. Es una decisión que el día de las
elecciones se va a juzgar si fue buena o mala.
¿Cuál fue el requisito?
En este momento me abstengo. Él sabe qué estoy diciendo.
No fue una opinión que le agradaría escuchar a mucha
gente. ¡Ojalá que haya cambiado de manera de pensar
y no la siga alimentando en su mente, porque eso va a generar, más
tarde o más temprano, un problema al interior de ARENA!
Parece que ya lo generó. ¿Por qué parte de
las bases de San Miguel no están contentas con la incorporación
de Salgado?
En esa opinión no se refirió tanto a las bases, sino
a unos miembros de la actual dirigencia de ARENA.
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