De diputado a
pastor
El ex diputado Kirio Waldo Salgado
dejó las curules de la Asamblea
Legislativa por la Biblia. A los 45 días
de haber tomado posesión en el Congreso,
aceptó a Jesucristo como su Salvador.
Cuando terminó su período como
legislador, fue bautizado
El Diario de
Hoy
El
polémico ex diputado Kirio Waldo Salgado
tomó una decisión: cambió
las intrigas de los partidos, para dedicarse a
predicar la palabra de Dios.
Ahora dice que se ha arrepentido de todos los
pecados y que recorre algunos departamentos,
como San Miguel y Santa Ana, para ofrecer su
testimonio.
Cree que la clase política del
país debe cambiar y reconocer a
Jehová como el Salvador. Para tratar de
convencerlos, les enviará, la
próxima semana, un regalo.
Kirio no está muy cerca de la Iglesia
Católica. A sus prelados también
los exhorta a que cambien el concepto de adorar
a Dios.
No se arrepiente de haber sido diputado, pero
no quiere volver a esa vida llena, según
él, de pecados, mentiras y
ambición por el poder.
El Diario de Hoy: ¿Qué lo
llevó a tomar esa
decisión?
Kirio Salgado (K.S). Yo recibí
el llamado directamente del Espíritu
Santo, en junio de 1997, por medio de un
predicador de la radio.
Yo andaba buscando música, de pronto
encontré un mensaje cristiano que me
llenó. Fue una casualidad programada por
el Espíritu Santo. Luego de oír el
mensaje, tomé la decisión. Lo
curioso es que, al día siguente, sin
haber programado la emisora, la encontré
en el dial y desde entonces la
programé.
¿Cómo es el Kirio de
ahora?
K. S. El 18 de junio me bautizo. Ese
día nació un nuevo Kirio. Eso
representó en mi vida un cambio
dramático. Los valores del mundo se
convierten ahora en una esperanza de gloria. Uno
entiende cuando el señor dijo,
"están en el mundo, pero no son del
mundo". Es cuando el cristiano empieza a ver
hacia arriba, a pedir conocimiento para seguir
creciendo. El Kirio de hoy es conciliador y anda
compartiendo los conocimientos y la palabra de
nuestro Salvador.
¿Cómo
era el Kirio de antes?
K.S. Kirio Waldo Salgado era el
más pecador de lo pecadores. Era un
hombre que, como cualquier otro, celebraba cada
conquista, no sólo hablo del aspecto
emocional, sino de vanidad y soberbia. Yo era un
hombre lleno de rencor.
¿Qué piensa de los
políticos?
F.J. Los políticos tienen que
cambiar. No tienen que pensar sólo en
ellos. Deben pensar en la gente. Deben aceptar a
Jehová. El día que ellos se
arrodillen, El Salvador nacerá de nuevo.
Muy pronto les haré llegar a los
diputados un libro que se llama, "Cuando lo que
Dios hace no tiene sentido". Algunos lo van a
recibir con beneplácito. Otros, con
curiosidad, y otros, con rechazo. También
se lo enviaré el presidente Francisco
Flores.
¿Cómo son los cultos de
Kirio?
F.J. Los cultos de Kirio son muy
numerosos. Unos llegan por curiosidad. Esto es
como cuando Jesús sanó al ciego y
que andaban tratando de quitarle credibilidad al
milagro, y el mismo ciego dijo" yo soy aquel
ciego que hoy ve". Entonces la gente llega a ver
si soy el ciego que hoy ve.
¿Alguna experiencia que le halla
pasado hoy que es pastor?
F.J. Recuerdo que todo mundo se me
quedó viendo la primera vez que
llegué a la iglesia Josué. Creo
que la gente no creía que era yo. Yo
tampoco no creía que era yo.
¿Qué piensa de la Iglesia
Católica?
F.J. Yo antes no creía en
Jesucristo, porque nunca me lo enseñaron
en la Iglesia oficial. Ahí sólo le
hablan de medallitas, estampas y de milagros.
Exhorto a la Iglesia que cambie su concepto de
ver a Dios, que no sigan mandando más
personas al infierno. Ahí, lo que hacen
nada más es adorar imágenes. No le
enseñan a las personas a tener una
relación con Dios. Mientras no dejen los
cultos a los muertos, no van a estar bien. Yo no
me cambié de religión; lo que yo
tengo hoy es una relación con Dios.