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Fitch retira el "grado de inversión" a Brasil

La calificadora atribuyó su decisión a los constantes cambios de la meta de superávit fiscal con que trabaja el Gobierno tanto para 2015 como para 2016.

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Brasil había alcanzado en 2008 su llamado grado de inversión, un estatus que lo garantiza como buen pagador. | Foto por Archivo

Brasil había alcanzado en 2008 su llamado grado de inversión, un estatus que lo garantiza como buen pagador.

Brasil perdió hoy su grado de inversión, estatus que lo garantizaba como país seguro para los inversores, tras el anuncio de la agencia de calificación de riesgo Fitch de que redujo la nota para el crédito soberano del país a un escalón en que su deuda es considerada como especulativa. 


La pérdida del grado de inversión se produjo automáticamente debido a que Standard & Poor's, otra de las tres grandes agencias de calificación, ya había rebajado en septiembre pasado la nota de la deuda brasileña para un nivel considerado como de los países sin seguridad para los inversores. 


Brasil había alcanzado en 2008 su llamado grado de inversión, un estatus que lo garantiza como buen pagador y que se obtiene cuando al menos dos de las tres grandes agencias de calificación consideran al país seguro para los inversores. 
Actualmente tan sólo la Moody's mantiene a Brasil en un nivel de los considerados buenos pagadores, pero esta agencia advirtió la semana pasada que también puede revisar hacia abajo la calificación de la deuda del país por la posibilidad de que el enturbiado ambiente político afecte la economía. 


Además de reducir la nota de Brasil desde "BBB-", el primer nivel de los países considerados seguros para los inversores, hasta "BB+", el último nivel de los que el pago de su deuda no es considerado seguro, Fitch cambio la perspectiva de la nota brasileña de "estable" a "negativa". 


La calificadora atribuyó su decisión a los contantes cambios de la meta de superávit fiscal con que trabaja el Gobierno tanto para 2015 como para 2016 y que, según la agencia, afectan la credibilidad de la política fiscal. 


La decisión se produjo tan solo un día después de que el Gobierno enviara al Congreso un proyecto de ley para revisar su meta de superávit fiscal para 2016 desde el equivalente al 0.7 % del producto interno bruto (PIB) defendido por el ministro de Hacienda, Joaquim Levy, hasta un 0.5 %. 


Según Fitch, la reducción de la calificación brasileña obedece también a que se espera que la mayor economía de América Latina sufra una recesión más profunda que la inicialmente prevista. 


La agencia prevé que la economía brasileña sufrirá una contracción del 3.7 % en 2015 y que la recesión se mantendrá en 2016, para cuando proyecta un crecimiento negativo del 2.5 %. 


Otra razón para la reducción de la deuda fue la incertidumbre en el escenario político brasileño con la posible apertura de un juicio político con fines de destitución de la presidenta Dilma Rousseff, que puede reducir la capacidad del Gobierno para poner en marcha el ajuste fiscal con el que pretende equilibrar sus cuentas. 


"El deterioro de las cuentas públicas, así como una contracción económica más profunda de lo previsto para 2016 y el aumento de la incertidumbre en las últimas semanas generan dudas sobre la capacidad del Gobierno de garantizar la aprobación en el Congreso de las medidas con que pretende cumplir su meta fiscal", advirtió. 


El Ministerio de Hacienda, en un comunicado en el que comentó la decisión de Fitch, afirmó que la fuerte devaluación del real frente al dólar en los últimos meses permitirá que Brasil, con un superávit comercial mayor y un déficit de cuenta corriente menor, utilice las cuentas externas para impulsar la economía. 


"En el actual escenario el Ministerio de Hacienda reitera su confianza en la capacidad de la economía brasileña de retomar un ciclo de crecimiento. Pese a los indicadores de corto plazo y a la incertidumbre actual, la economía brasileña tiene fundamentos positivos y sólidos", dijo el Ministerio en el comunicado. 


Sobre los fundamentos que pueden facilitar una recuperación, el Ministerio afirmó que la base industrial brasileña es "robusta"; que el comercio exterior es diversificado en productos y destinos; que el sistema financiero tiene capacidad de absorber choques; y que el país no enfrenta una burbuja inmobiliaria. 


Igualmente menciona el potencial de crecimiento del sector petrolero en Brasil, la expansión de las obras de infraestructura y la relativamente reducida deuda pública externa en el mercado (28,000 millones de dólares). 


"En resumen, pese a las dudas levantadas por la agencia de riesgo sobre la capacidad del Gobierno de alcanzar un superávit adecuado y de lograr la aprobación de las medidas de ajuste fiscal, el Ministerio de Hacienda está convencido de que Brasil posee las condiciones para enfrentar el actual choque negativo en los precios de algunos de sus productos de exportación y los desequilibrios fiscales provocados por la expansión del gasto en los últimos años", concluye el comunicado.

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