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Deuda total supera los $15,000 millones

b Economistas y hasta la misma embajadora de EE. UU. coinciden en que la deuda del país podría bajar con un mayor crecimiento económico

La deuda en Letras del Tesoro es solo una parte de la deuda total que ya tiene el país y que a febrero de este año ya suma $15,038.7 millones, según las estadísticas del Banco Central de Reserva.

Los números señalan que esta cantidad es un 4.7 % más alta que la cifra que el país registraba a febrero de 2013, cuando su saldo era de $14,366.2 millones.

Y si se hace un acumulado de la deuda que el gobierno del FMLN adquirió desde el inicio de su gestión, ésta asciende a $4,652 millones, lo que representa el 44.8 % de la deuda total que tiene el país, según publicó El Diario de Hoy en ediciones pasadas.

Según un informe de febrero elaborado por el Ministerio de Hacienda, el 54 % de toda la deuda del país está en manos de inversionistas que han adquirido títulos valores o bonos que el país debe pagar a determinados años plazo. Otro 34 % de esta deuda está en manos de organismos multilaterales como el BID, que otorgan créditos al país para proyectos específicos.

El resto está dividido entre organismos bilaterales así como el Banco Central de Reserva y otros.

El 40 % de esos préstamos cobran entre el 6 y el 8 % de interés mientras que otro 28 % de la deuda paga entre el 3 y el 6 % de intereses.

Hace un par de semanas, la Asamblea Legislativa dio el aval al Gobierno para que éste negocie un préstamo por $45 millones con el BID para fortalecer programas de apoyo contra la violencia.

También se aprobó otra autorización para negociar $30 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para utilizarlos en el programa Innovación y Competitividad. "Lo malo es que ese dinero se aprueba y después lo ocupan para otra cosa", dijo la diputada Mariela Peña Pinto.

Más dinero

Aunque el gobierno es consciente del peligro que representa una deuda más alta para el país, las necesidades que se han ido creando obligarían al Estado a recurrir a más financiamiento externo.

Según un análisis hecho por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades), el nuevo gobierno necesitaría como mínimo $1,700 millones para solventar todos los gastos: proveedores, subsidios que aumentan cada mes, pago de planillas con más empleados y otros gastos.

De acuerdo con el economista y exministro de Hacienda, Manuel Enrique Hinds, el Gobierno ve difícil reducir la deuda, a la que en muchas ocasiones han llamado "insostenible", sobre todo cuando se une la deuda de pensiones que presiona las finanzas públicas.

Hinds comentó en uno de sus artículos publicados en El Diario de Hoy que no es cierto que la deuda sea impagable pues gobiernos anteriores también se enfrentaron a cifras similares, por lo que con mejores políticas fiscales y un mayor crecimiento económico lograron bajar el saldo de esa deuda, sin sacrificar los programas sociales, como muchas veces ha advertido el actual gobierno.

Para Hinds la clave está en que la economía crezca más allá del 2 % del PIB, con lo que se garantizaría una mayor recaudación de impuestos.

Lo mismo opinó la semana pasada la embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Mari Carmen Aponte, quien exhortó al Gobierno a buscar medidas rápidas para fortalecer la economía y darle solución a los problemas fiscales que a su juicio, requieren de decisiones tomadas en consenso y sin ningún interés particular.

Aponte dijo que si la economía crece, eso permitiría una mejor recaudación fiscal con la que el Gobierno requiera de menos dinero externo.

"Las recaudaciones aumentarán, no debido a nuevos cargos o multas, sino por una mayor recaudación", concluyó.

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