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Cepal: subir salario mínimo no deriva en efectos adversos

Hubo incrementos en Centroamérica en el último año

Con este apoyo, la CEPAL busca definir los indicadores de desarrollo sostenible para la agenda 2030.

Con este apoyo, la CEPAL busca definir los indicadores de desarrollo sostenible para la agenda 2030. | Foto por archivo

Con este apoyo, la CEPAL busca definir los indicadores de desarrollo sostenible para la agenda 2030.

Incrementar de forma gradual los salarios mínimos no tienen ningún efecto adverso o significativo en el empleo agregado, por el contrario impacta positivamente el desarrollo económico.

La afirmación fue subrayada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) durante un foro internacional sobre inaugurado el pasado martes en la Ciudad de México.

El encuentro, que culminó ayer, versó sobre salarios mínimos, empleo, desigualdad y crecimiento económico.

La Cepal hizo énfasis en que estudios realizados por personal de la Comisión han demostrado que en los países suramericanos como Brasil, Argentina, Chile y Uruguay "las mejoras a los salarios mínimos se han traducido en una caída de la desigualdad, sin afectar negativamente el empleo".

Por el contrario, los estudios de la Comisión también han establecido que ha habido un crecimiento del empleo y formalización laboral con el alza de salarios mínimos.

La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, resaltó el "enorme potencial que la política de salarios mínimos tiene para mejorar el ingreso de los menos favorecidos, promover (la erradicación de ) la desigualdad y fortalecer la demanda interna" que contribuya al desarrollo económico, destaca un comunicado de la organización internacional.

Esclarecer cómo funciona la relación crecimiento económico-empleo-productividad aún es tema de debate.

Por cuestiones lógicas, se suele creer que el crecimiento económico deriva en el impulso a la creación de más, sin embargo ese crecimiento económico pudo derivarse antes, a su vez, por una mayor productividad sin necesidad de que haya habido un crecimiento en el empleo.

En otras palabras, los aumentos de productividad, por el contrario, podrían dar lugar a una baja en el crecimiento de empleo, debido al auge de la tecnología que pueda estar mejorando la eficiencia de algunos procesos de producción.

Puede darse también, sin embargo, que ese avance de la tecnología esté generando nuevos productos que necesiten de la generación de nuevos puestos de trabajo, aunque demanda especialización.

En ese sentido, la Cepal ha propuesto a los países de la región, como parte de sus grandes acuerdos sociales, que alcancen pactos para la igualdad en el mundo laboral que incluyan programas orientados a reducir las brechas de productividad, de ingresos laborales y de calidad del empleo, recordó el secretario ejecutivo adjunto de la Cepal, Antonio Prado.

Durante el foro estuvieron presentes el Gobierno del Distrito Federal de México, el Consejo Económico y Social del Distrito Federal, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Fundación Friedrich Ebert; y se realizó en el Museo Nacional de Antropología, con la asistencia también de representantes de organismos federales, cámaras legislativas, partidos políticos, instituciones académicas, y algunas organizaciones patronales y sindicales.

El subsecretario de Trabajo y Previsión Social de México, Rafael Avante, indicó, por su parte, que el Gobierno federal mexicano se propuso tres objetivos en esta área: homologar el salario mínimo en todo el país, desvincularlo de las disposiciones normativas y lograr un impacto positivo en el poder adquisitivo de los trabajadores.

Centroamérica realizó incrementos en 2013

Todos los países de la región han experimentado alzas o ajustes en sus salarios mínimos en el último año.

El año anterior El Salvador acordó incrementar 12 % el salario mínimo (en tres tramos de 4 % semestral).

Y para finalizar diciembre de 2013, el expresidente panameño, Ricardo Martinelli acordó incrementar en 13 % el salario mínimo para algunas regiones del país y en 27 % en otras zonas donde predominan las Pymes.

La asignación más alta quedó en $624 y la más baja en $488, según reportes periodísticos. Se trató de la tercera vez que Martinelli, quien asumió el Gobierno en 2009 y lo dejó el pasado 30 de junio, fijó el salario mínimo, con incrementos por arriba de los $100.

En Nicaragua, el Gobierno, los empleadores y los sindicatos anunciaron en agosto de 2012 un incremento del salario mínimo del 6 % para los siguientes seis meses, por lo que el salario mínimo promedio mensual se fijó en $145.5.

Y también ratificaron un incremento del 4 % a los trabajadores de las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes) para los mismos siguientes seis meses.

Para marzo de 2013, otro acuerdo entre los sindicatos, el Gobierno y los empresarios nicaragüenses condujo a un ajuste salarial del 12.5 % para el sector agropecuario, 12 % para el resto de las actividades económicas, y 10 % para la pequeña y mediana industria artesanal y turística.

En diciembre del año pasado, en Honduras fue acordado un incremento de entre el 5 % y el 7.5 % para este año (unos $355); de entre el 5.3 % y 8 % para 2015; y de entre el 5.5 % al 8 % para el año 2016, según el digital laprensa.hn.

El último aumento al salario mínimo en la vecina Guatemala fue acordado en diciembre pasado y equivale al 5 % ($0.45), según el periódico prensalibre.com.

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