Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Acreedor pide a Argentina lograr acuerdo

Si al 30 de julio no se llega a un acuerdo, el país sudamericano caerá en default

Argentina considera que las obligaciones con "otros" acreedores no reestructurados llegará $15,000 millones.

Argentina considera que las obligaciones con "otros" acreedores no reestructurados llegará $15,000 millones.

Argentina considera que las obligaciones con \"otros\" acreedores no reestructurados llegará $15,000 millones.

NUEVA YORK. Aurelius Capital Management, uno de los principales acreedores "holdouts" que quieren acordar con Argentina pagos de deuda tras el incumplimiento de pago del país en 2002, dijo ayer que el Gobierno enfrentaría una nueva crisis el 30 de julio si no se involucraba en negociaciones reales.

Funcionarios argentinos y los inversores holdouts se reunieron por separado el viernes con un mediador judicial, pero salieron de su oficina tras cinco horas de discusiones sin una resolución.

Las partes han endurecido su retórica para explicar que están dispuestas a negociar pero que la otra parte no muestra disposición a hacerlo. "Si no hay un acuerdo, la próxima crisis de deuda soberana de Argentina comenzará el 30 de julio. Aún hay tiempo para evitar ese resultado, pero sólo si el Gobierno argentino inicia conversaciones serias con nosotros inmediatamente", detalló Aurelius.

La firma indicó que junto con otros acreedores no reestructurados ofreció reunirse con el Gobierno en cualquier momento y en cualquier lugar, pero que su propuesta ha sido rechazada. "Los funcionarios argentinos se rehúsan a reunirse con nosotros o incluso a negociar con nosotros indirectamente. Lamentablemente, este enfoque juega con los medios de vida y el futuro del pueblo argentino".

Los holdouts, liderados por los fondos Aurelius y Elliott Management Corp, ganaron un fallo a favor del juez Thomas Griesa por 1,330 millones de dólares más intereses acumulados en 2012, sobre la base de la cláusula pari passu, o trato equitativo, que estaba en los bonos que se vendieron originalmente en 1994. Sin un acuerdo, la tercera economía latinoamericana podría caer en un nuevo incumplimiento de pago de deuda justo cuando lucha contra una recesión, combinada con una de las tasas de inflación más altas del mundo y reservas internacionales en declive.

Funcionarios en Buenos Aires y de su embajada en Washington no estuvieron disponibles para realizar comentarios. Argentina sigue pidiendo una suspensión de la orden de Griesa para que el país pague a los holdouts mientras continúan las discusiones. Eso daría a la nación más tiempo, más allá de un plazo del 30 de julio para pagar un cupón a los tenedores de bonos que sí aceptaron dos reestructuraciones de deuda previas, en 2005 y 2010.

Los funcionarios argentinos temen que un pago inmediato a los holdouts origine demandas de pagos similares por parte de los acreedores reestructurados. —REUTERS

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación