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Riesgo, incertidumbre y el FMLN

Si el gobierno quiere realmente que la economía crezca, tiene que disminuir la incertidumbre en la que está viviendo El Salvador, renunciando a su objetivo de volver al país socialista y resolviendo el problema de la criminalidad

El tema de la incertidumbre ha sido poco tratado de una manera seria en la teoría económica, excepto por John Maynard Keynes. Muchos economistas han estudiado algo distinto, el riesgo. Riesgo es lo que usted confronta cuando juega ruleta, la lotería, veintiuno o cualquier juego de azar. Usted puede estimar todos los resultados posibles (el número de los espacios en los que puede caer la bolita de la ruleta) y dividir todos los que son favorables a usted entre ese total. El resultado es la probabilidad de ganar. Así, si hay un millón de billetes de lotería que pueden ganar un sorteo, y usted tiene un billete, su probabilidad de ganar es de una millonésima. Igual, las empresas de seguros enfrentan riesgos y pueden calcular cuantos incendios se dan como porcentaje de todos los edificios de cierto tipo y así calcular cuanto deben cobrar por primas a todos para pagar los incendios de unos pocos y tener utilidad. 

Por otro lado, cuando usted enfrenta incertidumbre usted no puede estimar todos los resultados posibles de una acción porque estos incluyen todas las infinitas cosas que puedan pasar en un momento dado, muchas de las cuales usted ni se imagina que puedan pasar. Por ejemplo, suponga que usted se acaba de levantar el 11 de septiembre de 2001 y se le pide analizar lo que puede pasar ese día. Nunca se le ocurriría decir que podría haber un ataque contra las torres gemelas y el Pentágono. 

La incertidumbre aumenta cuando la gente comienza a creer que muchas cosas malas que ni se imaginan pueden suceder, cuando hay un ambiente de intranquilidad. Keynes observó que cuando esto sucede la gente prefiere tener sus recursos en forma líquida — es decir, en efectivo o en cuentas fácilmente convertibles en efectivo — para poder enfrentar cualquier eventualidad. 

Keynes llamaba a esto un alza en la preferencia por la liquidez. Esto tiene un impacto negativo muy grande en la inversión y a través de ella en el crecimiento de la economía porque las inversiones que realmente aumentan la producción (como la maquinaria y el equipo, el entrenamiento del personal) son muy ilíquidas, dan su rendimiento en el largo plazo y no pueden venderse rápidamente en el corto plazo — es decir, son ilíquidas. Con la incertidumbre, la gente usa los recursos para protegerse, no para crecer. 

El análisis de Keynes permite entender el efecto del FMLN en la economía del país. El FMLN ha anunciado muchas veces, la última en su reciente congreso, que quiere convertir a El Salvador en un país socialista, que es uno en el que no existe la propiedad privada de ningún negocio. El hecho de que digan de que sería un socialismo con loroco no cambia esta realidad. Así, la expropiación generalizada de todos los negocios depende solo de si el FMLN puede vencer a la oposición para hacerla o no. Esta es una fuente enorme de incertidumbre. Otra fuente es la percepción generalizada de que el gobierno ha perdido completamente el control de la situación de seguridad ciudadana. 

Al hablar de la inversión la gente tiende a pensar solo en los grandes inversionistas y cree que solo son estos los que se ven afectados por estos factores. Pero la inversión total del país está alrededor de 3.416 millones de dólares, una cantidad muchísimo más grande que la que pueden invertir las empresas grandes. La mayor parte de esos recursos los invierten los medianos y pequeños inversionistas y las familias en pequeñas inversiones. 

Esa es la gente que, en vez de hacerse una casa, prefiere tener el dinero en forma líquida por miedo a lo que pueda pasar, los que venden sus tienditas y sus negocios y no reinvierten el dinero en otros negocios. 

Si el gobierno quiere realmente que la economía crezca, y que la gente salga de su pobreza, y que la clase media se vuelva más grande y más sólida, tiene que disminuir la incertidumbre en la que está viviendo El Salvador, renunciando a su objetivo de volver al país socialista y resolviendo el problema de la criminalidad. Si no lo hace, la economía del país se irá deprimiendo cada vez más, y la pobreza va a aumentar. 

*Máster en Economía, 
Northwestern University. 
Columnista de 
El Diario de Hoy.