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Dios te salve, Patria sagrada

No tiremos la toalla ni nos quedemos con los brazos cruzados. Digamos no a las pupusas de loroco del capi González. No a la infidelidad responsable del pastor, ni a las perversidades del templo mayor

79 % de los encuestados por este periódico quieren abandonar el HMS El Salvador, y la mayoría tiene los ojos puestos en Canadá. ¡El gran poder, pero si en Canadá se les va a congelar el cereguete!

Cierto, nuestro barco azul y blanco está a punto de naufragar, pero los que tienen que abandonar son el capitán y sus tripulantes, no sus pasajeros.

No sería la primera vez. ¿Recuerdan cuando los mareros paralizaron el transporte público, hubo matancinga de buseros desobedientes, y el capi, en vez de afrontar la emergencia nacional, abandona pa Cuba chico?

83 % de los encuestados, por otro periódico, opinan que el país está mal o muy mal. 

Estamos a punto de cerrar un año para olvidar. En el 2015 le ganamos a Honduras como el país más violento del mundo; un país en el que se libra una batalla campal entre mareros y policías; en el que la muerte bailó y bailó, superando el año más sangriento de la guerra.

Los mareros no solo mataron a diestro y siniestro y paralizaron el transporte, sino que extorsionaron a Raymundo y todo el mundo; conquistaron territorio, desplazaron gente, ahuyentaron la inversión, incrementaron el desempleo, nos encuevaron atrás de candados, y nos hicieron desconfiar del prójimo.

A todo esto, el capitán y sus oficiales, se reúnen de emergencia sin saber qué #&”% hacer, y su brillante solución: Asueto nacional para obligarnos a marchar, vestidos de blanco, “por la paz, la vida y la justicia”. Chulada.

¿Y la economía? Muy mal gracias. En el 2015, el capi et al, le chuparon la sangre a pura deuda con aroma a Grecia. Le bajaron le bilirrubina a puro impuesto. Le subieron la presión con amenazas y señas de control absoluto.

Una nueva reunión de emergencia, y el humo blanco fue nombrar a un compañero de dudosa reputación, como cabeza del despacho encargado de atraer inversión y fomentar la exportación. Chulada.

¿Y los pasajeros? Muy callados gracias. No fuimos capaces de seguir el ejemplo chapín de masivamente ventilar nuestras frustraciones en la calle. No encontramos un líder opositor que nos uniera. No aprovechamos tanta metida de pata para jalar agua para nuestro molino. 

Eso sí, tremenda alegría sentimos cuando el comediante Morales fue envestido con el quetzal; cuando el che Macri conquistó la Casa Rosada, y cuándo los panas le pegaron una cachetada al socialismo.

Guatemala, Argentina y Venezuela son pruebas contundentes que el dominó ha cambiado de dirección.

No tiremos la toalla ni nos quedemos con los brazos cruzados. Digamos no a las pupusas de loroco del capi González. No a la infidelidad responsable del pastor, ni a las perversidades del templo mayor. No al apestoso tamal de corrupción en la cabina de mando y en la cancha de fut. No a chanchullos legislativos para salvar manos peludas. No al ejército de trolls, sembradores de odio. No a las campañas que nos pintan como cabeza de león, cuando nos tienen como cola de ratón.

Salvemos al HMS ES. Ahora que estamos por finalizar, doce meses de mucho pesar, en nosotros está el nuevo año con pie derecho iniciar, y así el naufragio de nuestro barco evitar, y en nuevos horizontes dejar de pensar.

*Colaborador de El Diario de Hoy
calinalfaro@gmail.com