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¡Cuando una empresa se va!…

Sí, señor: ¡Cuando un amigo se va deja un espacio vacío, pero cuando es una empresa, son muchos más y nos afecta a todos!

Pensé en este título escuchando “cuando un amigo se va”… ¡Es cierto, deja un espacio vacío, que no se puede llenar con la llegada de otro amigo!…

Pero cuando es una empresa, los espacios que quedan vacíos son muchos más… Primero los de cada empleado y que perdió su trabajo…
Segundo, una empresa grande como las que se están yendo tienen por lo menos cien proveedores, entre materias primas y los insumos que necesitan para la fabricación de sus productos y estas empresas también reducirán sus ventas, que no será fácil equilibrar en esta economía que desde hace años viene “embrecada”…

En tercer lugar el espacio del Ministerio de Hacienda que no recibirá sus impuestos y como se reducirán los ingresos de sus proveedores, también se reducirán los impuestos que pagan…

Y como al gobierno le siguen faltando fondos, seguramente que acudirán a otro préstamo cuya factura pagaremos entre todos…

Pero como la situación de “inseguridad empresarial” está como la describe Alecus en su caricatura del miércoles, donde vemos un empresario solo en un bosque entre fantasmas viendo un cartel que dice “Bienvenido” entre calaveras y huesos de muertos… Y además, en las páginas siguientes Fusades afirma que la inversión en los últimos seis años en El Salvador ha sido negativa, y más adelante, se habla de que la pequeña empresa es víctima de la inseguridad, en el editorial se explica la “pirámide” de las empresas relacionadas con el petróleo venezolano y los miles de millones que deben a ese país, que ya se declaró oficialmente en crisis humanitaria de salud por falta de medicamentos, y en otra sección, se afirma que El Salvador es el país en Latinoamérica con menos conectividad, esencial para cualquier negocio, y por último, todos sabemos que desde hace tiempo diariamente se cierran más empresas de las que se abren… Pues frente a este entorno, no será nada fácil que los empleados de las empresas que se están yendo y cerrando encuentren pronto un empleo…

Y crear más empleos en las instituciones del Estado no es la solución, pues al no ser productivos para la economía significan más gasto en salarios y seguramente más prestamos, pues según los economistas que saben del tema, el gobierno “gasta más que invierte” y “gasta más que ingresa”…

Y siguiendo con las consecuencias del cierre, como los desempleados no tienen ingresos atrasarán los pagos de la amortización de su vivienda y en unos meses, Dios quiera que no, el banco se las embargará o tendrán que malvenderla…

En esta situación complicada, conflictiva e insegura es urgente y necesario el entendimiento entre el sector privado y el gobierno para acuerdos sanos y apolíticos que creen esperanzas de salir del hoyo que cada día se siente más profundo…

Pues sí… Puesto en los zapatos de los empresarios que a pesar de este entorno negativo siguen manteniendo sus empresas, incluso asumiendo pérdidas, el llamado es a que no la cierren y desde aquí mi reconocimiento que será heroico y valiente aguantar un par de años más hasta que entre todos reorientemos el país.

Sí señor: ¡Cuando un amigo se va deja un espacio vacío, pero cuando es una empresa, son muchos más y nos afecta a todos!

Ingeniero. 
Columnista de El Diario de Hoy. 
www.pedroroque.net