ONU alerta: uno de cada siete adolescentes enfrenta problemas emocionales
La campaña busca visibilizar señales emocionales y físicas que pueden afectar a niñas, niños y adolescentes, además de reforzar la importancia de pedir ayuda a tiempo.
Por
Daniela Alegría Umanzor
Publicado el 19 de mayo de 2026
Naciones Unidas llamó a prestar mayor atención a la salud mental juvenil durante el Mes de la Salud Mental, una conmemoración que se realiza en mayo desde 1949 para reducir estigmas y promover el bienestar emocional. El organismo advierte que uno de cada siete adolescentes vive con problemas de salud mental y que muchas señales, como dolores de cabeza, dolores de estómago, irritabilidad, ira o cambios rápidos de humor, pueden pasar desapercibidas si no hay escucha, acompañamiento y apoyo oportuno.
Naciones Unidas hizo un llamado durante el Mes de la Salud Mental para que familias, docentes y comunidades presten mayor atención al bienestar emocional de niñas, niños y jóvenes, debido a que uno de cada siete adolescentes vive con problemas de salud mental y muchos enfrentan estas dificultades en silencio.
El organismo advierte que los problemas de salud mental pueden pasar desapercibidos cuando se expresan mediante señales físicas o cambios de comportamiento. Dolores de estómago, dolores de cabeza, frustración, irritabilidad, cambios rápidos de humor e ira son algunos signos que pueden requerir escucha y acompañamiento.
El Mes de la Salud Mental se conmemora cada mayo como una campaña de sensibilización sobre el bienestar emocional, la prevención y la reducción del estigma. La iniciativa comenzó en 1949, impulsada por Mental Health America, organización que desde entonces ha promovido acciones públicas para colocar la salud mental en la conversación social.
La elección de mayo responde a esa tradición iniciada en 1949, cuando se estableció el mes como un periodo dedicado a aumentar la conciencia sobre la importancia de la salud mental y el bienestar. No se trata de una fecha aislada, sino de una campaña sostenida que con el tiempo ha sido retomada por instituciones de salud, organizaciones comunitarias y agencias públicas.

Una campaña que nació para romper estigmas
El origen del Mes de la Salud Mental está vinculado al movimiento de reforma impulsado por Mental Health America, organización relacionada con el trabajo de Clifford W. Beers, una figura que promovió una atención más humana después de denunciar experiencias de maltrato en instituciones psiquiátricas. Desde sus primeros años, la campaña buscó educar, visibilizar y abrir espacios para hablar de salud mental sin prejuicios.
Aunque mayo es reconocido principalmente como Mes de Concientización sobre la Salud Mental, el calendario internacional también incluye el Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre. Esa fecha fue observada por primera vez en 1992 por iniciativa de la Federación Mundial para la Salud Mental y hoy es respaldada por la OMS como una jornada global para movilizar esfuerzos de apoyo.
Ambas fechas tienen un mismo objetivo de fondo: promover la atención, reducir la discriminación y recordar que la salud mental forma parte de la salud integral. En ese marco, Naciones Unidas sostiene que no hay salud sin salud mental y que el bienestar emocional es clave para el desarrollo humano, la convivencia y la participación social.
La OMS define la salud mental como un estado de bienestar que permite a las personas afrontar el estrés de la vida, desarrollar sus capacidades, aprender, trabajar y contribuir a su comunidad. Por eso, el llamado durante mayo no se limita a hablar de trastornos, sino también de prevención, apoyo oportuno y condiciones para vivir mejor.
El foco en niñas, niños y adolescentes
Naciones Unidas ha puesto especial atención en la salud mental juvenil porque muchas dificultades no se expresan de forma directa. En algunos casos, el malestar puede aparecer como enojo, irritabilidad, aislamiento, cambios bruscos de ánimo o molestias físicas frecuentes.
De acuerdo con la OMS, aproximadamente uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años vive con algún trastorno mental. Entre los más comunes se encuentran la ansiedad, la depresión y los trastornos del comportamiento, condiciones que pueden afectar la vida escolar, familiar y social cuando no reciben atención adecuada.
La adolescencia es una etapa clave del desarrollo físico, cognitivo y social. Por eso, detectar a tiempo las señales de malestar emocional puede ayudar a evitar que las dificultades avancen sin acompañamiento.
El llamado de Naciones Unidas es directo para los adultos: escuchar sin juzgar, tomar en serio lo que sienten los jóvenes y buscar apoyo cuando los cambios emocionales o de conducta afectan su vida diaria.
En el caso de Naciones Unidas, el mensaje se centra en observar, escuchar y acompañar. La advertencia apunta a que muchas personas, especialmente jóvenes, pueden necesitar ayuda aunque no lo digan de manera explícita.

Escuchar también es prevenir
Cuidar la salud mental puede favorecer la concentración, la convivencia, la toma de decisiones y la forma en que las personas enfrentan situaciones de estrés. También puede ayudar a reconocer cuándo se necesita apoyo y a pedir ayuda a tiempo.
En niñas, niños y adolescentes, el acompañamiento oportuno puede contribuir al desarrollo personal, al bienestar emocional y a una mejor participación en la escuela, la familia y la comunidad.
La recomendación central es no minimizar los cambios de ánimo, las molestias físicas frecuentes o las señales de aislamiento. Observar estos comportamientos puede ser el primer paso para identificar una dificultad emocional.
Durante el Mes de la Salud Mental, Naciones Unidas recuerda que hablar, escuchar y acompañar puede marcar una diferencia para quienes viven problemas emocionales en silencio.
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