SarampiónHermanos Flores en CoachellaArtemis IISemana Santa 2026 Guerra en Irán Copa Presidente 2026

Banner versión desktop Banner versión móvil
La risa activa múltiples áreas del cerebro y genera un efecto revitalizante en el cuerpo y la mente.

Hábitos que ayudan a mantener la microbiota intestinal y mejorar la digestión

Expertos destacan la importancia de los hábitos cotidianos en la salud de la microbiota y su relación con la digestión y el sistema inmune.

Avatar del autor

Por Daniela Umanzor
Publicado el 14 de abril de 2026

 

TU RESUMEN

Cuidar la microbiota intestinal es clave para reducir la hinchazón y mejorar la salud digestiva, según especialistas y organismos internacionales. Más allá del consumo de yogur, hábitos como ajustar los horarios de comida, masticar adecuadamente, moderar ciertos alimentos y mantener actividad física ligera influyen directamente en el equilibrio del intestino y su impacto en el sistema inmunitario.

Escuchar este artículo

El cuidado de la microbiota intestinal y la reducción de la hinchazón no dependen únicamente del consumo de yogur, sino también de hábitos cotidianos relacionados con la alimentación y el estilo de vida, según explican la endocrinóloga Montse Prados, experta en nutrición en España, y la farmacéutica Ana de Soto, de la Farmacia Collazo en Madrid, en línea con lo señalado por la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO) sobre el papel del intestino en la salud general.

El interés por la salud intestinal ha aumentado a partir de investigaciones como la que analizó la longevidad de María Branyas Morera, una estadounidense quien en 2023 fue reconocida como la persona más longeva del mundo y falleció en 2024 a los 117 años. El estudio determinó que su microbiota intestinal presentaba características similares a la de una persona más joven.

María-Branyas-117-años-de-edad
María Branyas Morera celebra su cumpleaños 117, etapa en la que fue reconocida como la persona más longeva del mundo. Foto Agencia

De acuerdo con lo compartido por su entorno, parte de su rutina consistía en consumir tres yogures naturales al día, alimentos que aportan probióticos como Lactobacillus y Streptococcus, asociados al equilibrio de la flora intestinal y la digestión.

No obstante, organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han señalado que los beneficios de los probióticos dependen de su correcta formulación y de múltiples factores, por lo que no constituyen la única vía para mantener una microbiota equilibrada.

El intestino y su impacto en el organismo

La Organización Mundial de Gastroenterología establece que la microbiota intestinal cumple funciones clave en el metabolismo, la protección frente a agentes externos y la regulación del sistema inmunitario.

En ese sentido, Montse Prados explica que más del 70 % del sistema inmunitario reside en el intestino, lo que convierte su equilibrio en un factor determinante para la salud.

La especialista indica que alteraciones en la microbiota o problemas de permeabilidad intestinal pueden generar una activación constante del sistema inmunitario, lo que se asocia con síntomas digestivos, fatiga, inflamación y cambios en el estado de ánimo.

Además, señala que el estado interno del organismo influye en el envejecimiento, más allá del paso del tiempo.

Las dietas virales que promueven restricciones extremas pueden parecer inofensivas, pero implican riesgos reales para la salud física y mental.
El intestino desempeña un papel clave en el sistema inmunitario y la digestión. / Shutterstock

Más allá de los probióticos

La farmacéutica Ana Quiroa Fernández de Soto advierte que no todos los productos probióticos disponibles en el mercado son efectivos, ya que algunos no sobreviven al paso por el sistema digestivo.

Según explica, si los microorganismos no resisten los ácidos gástricos, no alcanzan el intestino en condiciones adecuadas, lo que limita su función.

En este contexto, especialistas coinciden en que el enfoque debe centrarse en hábitos sostenidos que favorezcan el equilibrio intestinal.

Hábitos que favorecen la microbiota

Entre las recomendaciones, Quiroa destaca la crononutrición, señalando que el intestino sigue un ritmo biológico. Cenar tarde y acostarse inmediatamente puede dificultar la digestión, por lo que adelantar la cena favorece el tránsito intestinal.

Otro aspecto clave es la masticación. Masticar adecuadamente reduce la carga de trabajo del sistema digestivo y evita la aerofagia, relacionada con la hinchazón abdominal.

También se recomienda moderar el consumo de alimentos crudos en la noche, ya que su digestión puede ser más lenta al final del día. En estos casos, optar por alimentos cocidos puede facilitar el proceso.

Asimismo, realizar actividad ligera después de las comidas, como caminar durante algunos minutos, contribuye a mejorar el movimiento intestinal y evitar la acumulación de gases.

Factores cotidianos que influyen en la digestión

La temperatura de las bebidas es otro elemento a considerar. Consumir líquidos muy fríos durante las comidas puede afectar temporalmente la actividad digestiva, por lo que se recomienda optar por bebidas a temperatura ambiente o calientes.

Los especialistas coinciden en que el equilibrio de la microbiota intestinal es clave para reducir la hinchazón recurrente y mejorar el bienestar general, y que pequeños cambios en la rutina diaria pueden generar efectos sostenidos en la salud digestiva.

TAGS:  Alimentos | Bebidas | Salud

CATEGORIA:  Vida | Cuerpo y mente

💡
¿Qué deseas ver ahora?