Los secretos de nutrición de atletas que podés aplicar hoy
Comer bien no es solo para deportistas de alto rendimiento. Una nutricionista que entrena a atletas olímpicos explica cómo aplicar sus métodos a tu vida diaria.
Por
Betty Carranza
Publicado el 11 de enero de 2026
Comer bien no es exclusivo de atletas. La nutricionista Carolina Figueroa, experta en alto rendimiento, explica cómo aplicar principios de nutrición deportiva a la vida cotidiana. No se trata de eliminar alimentos como arroz o tortilla, sino de encontrar equilibrio, planificar mejor y adoptar hábitos sostenibles. Señales como el cansancio, insomnio o ansiedad pueden indicar una mala alimentación. Con pequeños cambios —más proteína, agua, caminatas y organización— es posible mejorar la salud, la energía y la relación con la comida sin vivir a dieta. El secreto está en hacer lo posible, no lo perfecto.
No tenés que ser parte de una selección nacional ni pasar horas en el gimnasio para aprender a comer mejor. En el pódcast "Sin Agenda" de elsalvador.com, nos visitó Carolina Figueroa, nutricionista con más de 15 años asesorando a atletas de alto rendimiento e incluso clasificados a Juegos Olímpicos. Su enfoque es claro: la nutrición deportiva también puede mejorar la vida de quienes simplemente quieren sentirse mejor.
“Por eso se llama alto rendimiento, que es rendir en el trabajo, rendir en todas las actividades del día a día”, explicó Figueroa.
Derribando mitos con experiencia de elite

Una de las primeras cosas que Carolina desmitifica es la idea de que hacer dieta significa sufrir. "Muchas personas creen que comer saludable es dejar el arroz, la tortilla, la papa… alimentos básicos. Pero la clave está en las porciones y en el balance, no en eliminar”, explica.
Desde su experiencia como nutricionista de selecciones deportivas en disciplinas como remo, atletismo, natación o rugby, insiste en que cada plan debe adaptarse al contexto y a las necesidades de cada persona. “Debemos ver todo el individuo realmente y qué es el objetivo que vamos a lograr para poder plantearnos el camino, porque caminos hay muchos para llegar al objetivo”, aclaró.
También remarca que el rendimiento no se mide solo en el cuerpo: se mide en energía, humor, sueño y claridad mental. "Una buena alimentación impacta en todo eso".
Señales que indican que algo no está funcionando
Carolina advierte que si una dieta te quita energía, te vuelve irritable o te da insomnio, probablemente no es el camino correcto. “La idea no es sufrir ni tenerle miedo a la comida. Comer bien también es disfrutar”, afirma.
El primer paso es dejar de copiar dietas de internet. El segundo, entender que no hay una fórmula única. El tercero, animarse a mejorar con metas pequeñas, pero constantes.
Consejos que podés aplicar hoy
- Caminá todos los días, aunque sea 15 minutos.
- Agregá una fuente de proteína en cada comida (huevo, pollo, pescado).
- Evitá los fritos a diario, no consumir alimentos ultraprocesados.
- Hidratate: al menos litro y medio de agua al día.
- Planeá tus menús desde el fin de semana.
La familia y la organización hacen la diferencia
Comer bien no tiene que ser caro. Carolina lo resume así: "El problema no es el presupuesto, sino la falta de planificación". Involucrar a la familia, planear compras, cocinar sencillo y evitar improvisaciones diarias son parte de sus estrategias favoritas.
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También destaca que el estilo de vida sedentario, y no el pan o el arroz, es el verdadero enemigo. "Le tenemos más miedo a ciertos alimentos que al sedentarismo".
Comer también es emocional
La ansiedad, el estrés y hasta el duelo pueden influir en nuestros hábitos. Por eso, la especialista destaca la importancia de observar nuestras emociones antes de comer y buscar herramientas como el ejercicio o la ayuda profesional si es necesario.

"La salud mental influye directamente en nuestra alimentación. Hacer pausas, dormir bien y desconectarte del celular también es parte del cambio", aconseja.
Ayuno intermitente y otras tendencias: ¿funcionan?
Figueroa no demoniza ni endiosa ninguna estrategia. Desde su formación en nutrición deportiva y trastornos de conducta alimentaria, explica que métodos como el ayuno intermitente pueden funcionar solo si se adaptan bien a tu cuerpo, ritmo y objetivo.
“Todo debe partir del contexto. Un adolescente o alguien que entrena fuerte no tiene por qué ayunar. Pero hay personas que sí se benefician si se hace bien y con guía”, aclara.
Así armá un plato balanceado sin complicarte
- Proteína: carne magra, pescado, pollo o huevo.
- Vegetales: frescos o cocidos.
- Carbohidratos: arroz, papa o tortilla, en tu porción adecuada.
- Fruta: una al día.
- Agua: la mejor bebida.
Cambiá el chip: cuidarte también es para vos
“No te claves en el peso. La salud también se mide en energía, fuerza y bienestar”, dice Carolina, quien actualmente dirige su clínica CaroNutriSports y ha representado a El Salvador en cinco mundiales de remo.
“La clave es la constancia y que lo que hagás sea sostenible. Comer saludable no es vivir a dieta, es vivir mejor”, concluye.
Podés contactarla en Instagram como @caronutrisports o por WhatsApp al 6315-9084.
No necesitás una medalla para empezar. Solo el deseo de vivir con más energía y equilibrio. Hoy puede ser ese primer paso.
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