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Más escuelas públicas entre abandono y promesas

En Ahuachapán y Santa Ana confían en que llegarán las mejoras ofrecidas por Bukele, pero el Gobierno no ha intervenido mil escuelas al año como prometió

Por Carlos López Vides | Sep 05, 2023- 22:21

Video EDH

Paredes y muros que tambalean y que están por caerse, pisos rajados, falta de internet, servicios sanitarios que urgen ser reparados… el panorama en tres escuelas visitadas por El Diario de Hoy en el occidente del país es gris, pero las voces desde las comunidades educativas abordadas confían en que el programa gubernamental Mi Nueva Escuela, finalmente, llegue a sus centros escolares.

Aunque el Gobierno ha sido incapaz de ir al ritmo prometido por el presidente Nayib Bukele en septiembre de 2022, cuando dijo que intervendrían mil escuelas cada año, hay optimismo en el maestro Carlos Armando Aragón Mejía, director del C. E. Gilberto Augusto Cárcamo, en el corazón del municipio de San Lorenzo, Ahuachapán, casi en la frontera con Guatemala.

“Estamos halagados, alegres, esperando con ansias que ese momento llegue, porque para ser una institución del centro (del municipio), los daños aquí son palpables, son tremendos”, responde el profesor, al consultarle cómo toma el plan Mi Nueva Escuela y la promesa de que les ayudarán.

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Positivo ante el ofrecimiento, el director explica que entre mayo y julio ha habido varias visitas de personal del Ministerio de Educación, e incluso de un topógrafo de la empresa que ejecutará las obras; y serán muchas, porque la escuela fue inaugurada en 1963 y nunca ha tenido una mejora profunda.

Salón en desuso en el C. E. Gilberto Augusto Cárcamo, en San Lorenzo, Ahuachapán, debido a que sus paredes están por caerse y esto representa un riesgo para docentes y estudiantes. Foto EDH/ Jessica Orellana

Hay 482 estudiantes de primero hasta noveno grado y 20 docentes en este centro escolar, “una institución ya antigua; San Lorenzo ha vivido muchos enjambres sísmicos, las paredes están dañadas, pasarelas cortadas, cunetas en mal estado. Hemos tenido gran deterioro en infraestructura. El techo ha sufrido daños, pero gracias a Dios y a una empresa, llamada Horizontes para la Pobreza, nos donó hace aproximadamente seis años toda la lámina. Tenemos algunas paredes que han colapsado y hay algunas que se mueven, tambalean, y otras que están cortadas en las partes de las esquinas”, describe el director Aragón.

Según el docente, los representantes de la departamental de Educación y de la empresa les han indicado que la remodelación será total en la infraestructura, con servicios sanitarios nuevos, cielo falso, ventanas francesas en lugar de malla ciclón y más facilidades.

También confían en tener un mejor servicio de agua potable, pues “como centro escolar no tenemos líquido potabilizado en la institución. Como municipalidad están trabajando para la atención en eso, pero mientras tanto nos abastecemos de agua de pozo propio, artesanal, con una bomba convencional” para llenar dos tanques de 1,500 litros cada uno.

Aunque aún no han recibido notificación de inicio de las obras, el optimismo del director es latente, aunque comparte que desconoce si hay otros centros escolares que estén siendo ya remodelados en Ahuachapán. “No conozco de otros casos, solo la escuela camino a Las Chinamas que se le cayó un tapial por sismos. Pero imagino que sí debe haberlos, porque a inicio de año dijeron que serían varias instituciones”, comenta, con ilusión.

Esta es una de las paredes que se tambalean fácilmente al aplicar un poco de fuerza, en el C. E. Gilberto Augusto Cárcamo de San Lorenzo, Ahuachapán. Foto EDH/ Jessica Orellana

En las redes sociales de Educación, desde el anuncio presidencial de “Mi Nueva Escuela” en septiembre de 2022 hasta el pasado 30 de agosto de 2023, no se informó sobre ninguna remodelación o construcción de centro educativo alguno en todo el departamento de Ahuachapán. Y en cuanto a inicio de obras o centros escolares ya terminados en ese período, en redes sociales de instituciones de Gobierno solamente aparecen cerca de 32; no las mil prometidas por el presidente.

En la orilla de Santa Ana

Mucho menos optimismo que en San Lorenzo hay en el Centro Escolar Emilio Martínez, en las afueras del municipio de Santa Ana, en el cantón Ayutan, el cual está sobre la carretera Panamericana, en el Km. 77 y medio.

Miembros de su comunidad educativa explicaron a El Diario de Hoy que recibieron visitas de representantes de Educación, y aunque les dijeron que estaban en un “top 5” de escuelas a intervenir en el municipio santaneco, después ya no les informaron más, tras una visita que ocurrió hace cinco meses.

Las necesidades en este centro escolar son palpables desde el muro de la entrada, el cual se está cayendo y tiene así no menos de cinco años.

El muro perimetral del C. E. Emilio Martínez, en Santa Ana, está dañado y la comunidad educativa del lugar teme que pueda caer sobre estudiantes. Foto EDH/ Jessica Orellana

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La situación preocupa porque, al estar la escuela a orilla de la carretera, las vibraciones de las rastras y vehículos pesados solo aumentan el peligro de que el muro colapse.

A pesar de que recolectaron firmas de padres y madres de familia del centro escolar, para solicitar al Viceministerio de Transporte que les coloque túmulos y señalización en la vía para que los vehículos frenen en esta zona escolar, tales gestiones no han tenido éxito, ni en 2022 ni en el presente año, cuando volvieron a insistir con el tema a las autoridades.

Otro problema grave es la basura.

“De parte del Ministerio de Educación nos reunimos este año y un representante de la departamental consultó cuántas escuelas necesitaban tren de aseo, del municipio de Santa Ana, porque somos la última escuela del municipio; al límite están El Porvenir y Candelaria. Dijeron que iban a gestionar para que al menos una vez a la semana viniera el camión, pero no ha ocurrido”, dice un docente de la escuela, quien pide reserva de su nombre para evitar represalias.
Explica que entierran o queman la basura para que no se acumule dentro de la escuela, pero urgen que pase el tren de aseo como apoyo.

Hay muchas más necesidades: tuvieron que cerrar un sector de servicios sanitarios porque la fosa construida era de baja capacidad, por lo que colapsó; tienen otros construidos en 2019, pero temen que la fosa se llene y vuelva a colapsar. Además, como la escuela fue inaugurada en 1969, su sistema eléctrico no funciona en varios sectores, tiene pisos dañados y hay rajaduras en donde juegan baloncesto, “un espacio que tiene síntomas de cancha”, bromea otro profesor, por el mal estado del espacio deportivo.

“La necesidad que tenemos en este centro escolar es el muro y que nos colaboren con el techo de la escuela, porque ya está muy deteriorado, muy viejito. Los pisos están feos, nuestros niños están pequeños y necesitan estar en un ambiente mejor”, expresa Marisol, madre de familia, quien tiene a dos hijos como estudiantes en el centro escolar.

Ripio en la entrada del C. E. Emilio Martínez, en Santa Ana. La comunidad educativa pide que Educación repare el muro y que les coloque un techo para esperar a los niños y niñas a la salida de clases. Foto EDH/ Jessica Orellana

Preocupado ante las promesas contenidas en el programa Mi Nueva Escuela, pero que no se han visto reflejadas con mejoras reales en esta escuela santaneca, otro miembro de la comunidad educativa comenta que “nosotros lo que vemos es que el Presidente tiene su prioridad en la seguridad y en hacer calles, mejorar carreteras; pero ha dejado de lado la educación. Y también invierten mucho en publicidad, en show, ahí gastan millones de dólares; pero ni poquito en atender las necesidades que tenemos en educación”.

Encima, según confirma otra persona del plantel docente, Educación les ha depositado a cuentagotas los bonos que asigna el Gobierno para las necesidades administrativas de los centros escolares.

De los $2,000 esperados para la educación media, solo les han entregado $390 a estas alturas del año, hace cuatro meses; y de los $750 para básica, solo han recibido $290. “Ese dinero se va rápido y encima nos recortaron otros bonos”, lamenta la fuente. El centro escolar tiene 300 alumnos en promedio, 12 aulas y 15 docentes para atender de parvularia a bachillerato.

Gracias, Japón

Cayó una fuerte lluvia durante la visita de El Diario de Hoy al Centro Escolar Bartolomé Bolaños, cuatro kilómetros adentro desde la Carretera Panamericana, siempre en Santa Ana. Pero el aguacero no preocupó a la comunidad educativa del lugar, porque sus 11 aulas tienen techos nuevos desde enero de 2022… gracias al Gobierno de Japón y una contraparte de la alcaldía de Candelaria de La Frontera, que invirtieron $140,000 en mejorar los techos. No formó parte del presupuesto de “Mi Nueva Escuela”.

Pero la inversión no alcanzó para algunas aulas, como la de Primero B, donde las goteras eran evidentes en medio de la jornada educativa.

En esta escuela, esperan que las mejoras continúen y, según una fuente de la comunidad educativa local, también han recibido visitas de Educación y -se supone- que están en lista de espera para una futura remodelación, aunque no tienen fecha de inicio de obras.

Entre otros trabajos, la lista de necesidades en este complejo educativo incluye un muro perimetral, techo en la cancha de baloncesto y la construcción de un edificio de parvularia. Confirmaron en el lugar que la dirección de la escuela ya entregó la lista de pedidos al Ministerio de Educación, y están en lista de espera para que reciban el apoyo los 16 docentes y más de 550 estudiantes que conforman esta comunidad educativa.

Necesidades, promesa y a esperar. Esa es la ecuación en estas escuelas del occidente del país.

De acuerdo con el profesor David Rodríguez, secretario de organización de Bases Magisteriales, está claro que “el Mined no logró la meta que se esperaba de construir mil escuelas en un año”, según lo que reportan miles de docentes asociados a esta gremial, en el territorio nacional.

Como ejemplo del lento avance del programa “Mi Nueva Escuela”, Rodríguez confirma que en zonas de La Libertad como Colón, Tepecoyo o Jayaque, de parte de Educación “llegaron a pedir que los estudiantes se trasladaran para iniciar a trabajar, pero a la fecha no han iniciado construcciones. Menos mal que no se movieron” a instalaciones temporales, comenta.

A nivel nacional, “la mayoría de centros escolares no han gozado de ese privilegio de tener mejoras en infraestructura, lo que habían dicho del proyecto de mi Nueva Escuela, han sido pocas las beneficiadas”, agrega.

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