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El dolor afecta de forma desproporcionada a millones de mujeres y la ciencia apunta a varios factores biológicos para explicarlo.

¿Por qué el dolor afecta más a las mujeres?

Las hormonas ováricas, el sistema inmunitario, la microbiota y hasta los cromosomas sexuales ayudan a explicar por qué ciertas enfermedades dolorosas afectan más a las mujeres.

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Por EFE
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Resumen del artículo:

El dolor afecta de forma desproporcionada a millones de mujeres y la ciencia apunta a varios factores biológicos para explicarlo. Las fluctuaciones de las hormonas ováricas tienen un papel clave, especialmente en trastornos como endometriosis, migrañas menstruales, fibromialgia, osteoartritis y dolor neuropático. Investigaciones revisadas por la revista Science también señalan la influencia del sistema inmunitario, la microbiota intestinal y los cromosomas X e Y. Los expertos advierten que todavía existen importantes lagunas en el diagnóstico y tratamiento del dolor femenino y reclaman una mirada más amplia que supere la idea de que estos síntomas “están en la cabeza”.

El dolor afecta de forma desproporcionada a millones de mujeres, especialmente en trastornos como la endometriosis, las migrañas menstruales, la fibromialgia, el síndrome del intestino irritable, la osteoartritis y el dolor neuropático. Un especial de la revista Science sobre salud femenina señala que las fluctuaciones de las hormonas ováricas son uno de los factores clave, aunque no el único, informó EFE Salud.

La publicación reúne varios artículos de revisión que buscan cerrar lagunas históricas en la investigación médica sobre las mujeres, un campo que durante mucho tiempo se concentró principalmente en la reproducción.

Uno de esos trabajos, encabezado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco, analiza los mecanismos del dolor crónico específicos de cada sexo y cómo pueden influir en la forma en que se inicia, se intensifica y se resuelve.

Las hormonas pueden cambiar la percepción del dolor

Los investigadores destacan que existe una “estrecha relación” entre las fluctuaciones hormonales y los síntomas de muchos tipos de dolor femenino.

Ese vínculo ayuda a entender por qué algunas molestias pueden variar a lo largo del ciclo hormonal o aparecer con mayor intensidad en determinados momentos.

Desde hace décadas se sabe que las mujeres, especialmente las más jóvenes, presentan una mayor carga de trastornos dolorosos que pueden afectar de manera importante su calidad de vida.

La incorporación del sexo como variable biológica en 2016 comenzó a cambiar la investigación, al permitir identificar mecanismos distintos entre hombres y mujeres.

El dolor no depende solo de las hormonas

Aunque las hormonas sexuales son un elemento central, el especial de Science señala que el dolor femenino también está relacionado con otros procesos.

Las mujeres pueden experimentar mayor carga de dolor crónico, influida por hormonas, sistema inmunitario, microbiota y factores genéticos.
Las mujeres pueden experimentar mayor carga de dolor crónico, influida por hormonas, sistema inmunitario, microbiota y factores genéticos. / Shutterstock

Entre ellos están la interacción entre el sistema inmunitario y el sistema nervioso, la microbiota intestinal y los circuitos analgésicos propios del organismo.

Esto significa que la respuesta al dolor es más compleja que una simple diferencia hormonal.

Los autores reconocen que todavía existen importantes vacíos entre la carga de dolor que soportan muchas mujeres y el conocimiento científico disponible para comprenderla y tratarla.

“Todo está en tu cabeza” puede retrasar respuestas

Una de las preocupaciones planteadas por los investigadores es que muchas mujeres siguen esperando explicaciones concretas para síntomas que durante años han sido minimizados.

Los autores señalan que ellas esperan “con ansia respuestas concretas” que permitan superar el enfoque de que “todo está en tu cabeza”.

Ese tipo de percepción puede contribuir a prolongar el tiempo entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico o tratamiento.

El especial insiste en que las diferencias biológicas relacionadas con el sexo van mucho más allá de la reproducción y pueden influir en múltiples enfermedades a lo largo de toda la vida.

Los cromosomas X e Y también cuentan

Otro de los artículos revisados por Science señala que los cromosomas sexuales no solo determinan el sexo biológico.

Los cromosomas X e Y también contienen información genética que puede influir en el riesgo de desarrollar enfermedades, incluido el cáncer, independientemente de las hormonas.

Dan Theodorescu, investigador de la Universidad de Arizona y uno de los autores del análisis, explicó que estos cromosomas contienen instrucciones genéticas que determinan cómo envejecen las células y cómo se defiende el organismo frente a enfermedades importantes.

Durante mucho tiempo, muchas diferencias de salud entre hombres y mujeres se atribuyeron principalmente al estrógeno y la testosterona, pero las investigaciones actuales amplían esa mirada.

La menopausia también necesita más investigación

El especial dedica otro de sus artículos a la menopausia, un área que históricamente ha recibido poca financiación pese a su impacto en la vida de las mujeres.

Los especialistas proponen pasar de una visión generalizada a un enfoque de medicina de precisión que tenga en cuenta los síntomas, el momento de aparición, la genética y los tratamientos hormonales.

“Reducir la menopausia a simplemente el envejecimiento es un flaco favor para las mujeres”, advierten los autores del análisis encabezado por la Fundación de Investigación Médica de Oklahoma.

Una mirada más amplia a la salud femenina

Science también analiza el papel del sistema inmunitario durante el embarazo y cómo participa activamente en la remodelación del organismo, más allá de la acción de las hormonas.

Otro de los trabajos examina la actividad de los ovarios después de la menopausia, ya que cada vez existen más indicios de que pueden permanecer biológicamente activos durante décadas.

En conjunto, las investigaciones apuntan a una idea central: entender por qué el dolor afecta más a las mujeres exige estudiar cómo interactúan hormonas, cromosomas, sistema inmunitario, microbiota y otros mecanismos biológicos.

Ese conocimiento puede ser clave para mejorar el diagnóstico y avanzar hacia tratamientos más ajustados a las diferencias entre hombres y mujeres.

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