¿Por qué algunas personas “tienen electricidad” al tocarlas? Esta es la razón
La sensación de recibir un pequeño "corrientazo" al tocar a otra persona tiene una explicación científica. Te contamos los detalles de estas pequeñas descargas
Muchas personas han experimentado alguna vez una pequeña descarga eléctrica al saludar a alguien, tocar una manija metálica o entrar en contacto con determinados objetos. Aunque popularmente se dice que alguien "tiene electricidad", la ciencia explica que se trata de un fenómeno conocido como electricidad estática.
De acuerdo con información publicada por el diario colombiano El Tiempo, estas descargas ocurren cuando existe una diferencia de carga eléctrica entre dos cuerpos. En ese momento, los electrones se desplazan de un cuerpo a otro para equilibrar la carga acumulada.
Todo comienza en la estructura básica de la materia. Los átomos que forman los seres vivos y los objetos contienen protones, neutrones y electrones. Normalmente existe un equilibrio entre las cargas positivas y negativas, pero este balance puede alterarse por el roce o el contacto entre ciertos materiales.

Cuando una persona acumula más electrones de lo habitual, adquiere una carga negativa. Al tocar a otra persona o un objeto con una carga diferente, los electrones se transfieren rápidamente para restablecer el equilibrio. Esa liberación de energía es la que se percibe como una pequeña descarga o un leve pinchazo.
La International Science Teaching Foundation explica que los electrones son las partículas con mayor facilidad para desplazarse. Por esa razón, cuando se acumulan en exceso buscan una vía para redistribuirse, generando la descarga eléctrica estática.
El fenómeno suele presentarse con mayor frecuencia en ambientes secos. Según información citada por El Tiempo de The Times of India, durante el invierno o en lugares con baja humedad las cargas eléctricas se acumulan con más facilidad en la piel, la ropa y distintas superficies.
Por el contrario, cuando el ambiente es húmedo, las cargas tienden a disiparse más rápidamente, lo que reduce las probabilidades de sentir estas pequeñas descargas al tocar a alguien o algún objeto conductor.

La Enciclopedia Británica señala además que la fricción entre determinados materiales favorece la generación de electricidad estática. El contacto de la piel con plásticos, gomas o algunas telas sintéticas puede aumentar la acumulación de electrones y, por lo tanto, la posibilidad de experimentar estos "corrientazos".
Aunque pueden resultar incómodas o sorprendentes, las descargas estáticas cotidianas son de muy baja intensidad y generalmente no representan ningún riesgo para la salud. Se trata simplemente de una manifestación de las leyes de la física que actúan de manera constante en nuestro entorno.
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