| |

Sandra
sufrió quemadas en el 80% de su cuerpo
La
joven sobrevivió de milagro. Ahora no puede exponer su piel
a la luz del sol y necesita un tratamiento caro y un equipo especial
para reducir las marcas que le ocasionó el incidente en una
cohetería.
|
|
| Las manos son reflejo de la tragedia. Ella
necesita un traje especial para disminuir el daño en
la piel. Foto: EDH/Lissette Monterrosa
|
Por una de las tantas ironías de la vida, la cohetería
que explotó el 5 de julio y le cambió la vida a Sandra
se llama Nochebuena.
La joven de 17 años se dedicaba a la elaboración de
cohetes, pese a que conocía los riesgos del trabajo.
Meses después de la tragedia, Sandra Liseth Reyes enfrenta
sus recuerdos y cuenta su historia tratando que con ello se haga
conciencia del peligro que corren los niños que se dedican
a esta profesión.
En el incidente, ocurrido en el cantón El Chagüite,
de Mejicanos, murieron tres personas: dos niñas y un vigilante.
Sandra explica que le llamó la atención trabajar en
este lugar porque a su patrón no le importaba contratar a
menores de edad.
De esta forma inició su actividad como ayudante. Con el tiempo,
desarrolló cierta habilidad hasta que pudo hacer el trabajo
sola y subcontrató a otros.
Esa noche, momentos antes de la tragedia, ella y sus amigas salieron.
Como un extraño presagio, se dijeron que siempre estarían
juntas en las buenas y en las malas.
Dos minutos después, escuchó un fuerte ruido, seguido
de una explosión.
Sandra hace una pausa en su relato. Un nudo en la garganta no la
dejó pronunciar otra palabra.
Pero valientemente continuó describiendo que se cubrió
la cara de los silbadores que pasaban y que luego salió y
llegó a su casa, con quemaduras en el 80% de su cuerpo.
Su patrón los llevó hasta el hospital donde fueron
atendidas e ingresadas a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
En el nosocomio, Sandra vio morir a una de sus amigas. Este recuerdo
quedó grabado en su mente.
Ahora, muestra las cicatrices de las quemadas como un llamado a
la prevención.
También recordó que recibió muchas promesas
de ayuda para comprar un traje especial. Hasta ahora, nada ha sido
realidad.
El círculo de tragedia en la producción de los
morteros
La mayoría de niños trabaja colocando mechas a los
silbadores y morteros.
- La fase más peligrosa de la producción es el
rematado, en el cual se inserta la mecha, que sirve para encender
el cohete.
- Si un niño lo hace con demasiada presión, el silbador
puede convertirse en el detonante para los otros explosivos.
- Los pequeños que han sufrido amputaciones relatan que se
acercaron a recoger el mortero que no explotó. La calidad
de los productos se reduce porque son hechos por otros infantes.
Proponen ley de riesgos laborales
El Consejo Superior del Trabajo anunció ayer que presentará
el proyecto de Ley General de Prevención de Riesgos en los
Lugares de Trabajo.
La normativa estipula el funcionamiento y estructura de comités
de seguridad y salud ocupacional, requerimientos de las instalaciones
e iluminación y vestimenta de los trabajadores.
En cuanto a la prevención de riesgos, el anteproyecto incluye
la obligación de los empleadores proveer a cada trabajador
el equipos de protección personal, cuyo uso es de carácter
obligatorio.
|
|