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Subempleo y baja educación son la constante de los hogares en pobreza

La nueva medición de pobreza permitirá al Gobierno crear mejores políticas públicas para atacar esas carencias.

Comunidades Solidarias

Las familias salvadoreñas viven en el subempleo, en el hacinamiento o sus miembros no tienen educación. | Foto por JR

Jujutla, martes 1 de julio de 2014.

El subempleo, la baja educación de los adultos y la inseguridad son tres de las principales carencias que registran los hogares en pobreza, según el nuevo Indice de Pobreza Multidimensional que fue oficializado ayer por las autoridades de Gobierno en apoyo con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). 

El hacinamiento, la falta de acceso a saneamiento y la falta de acceso a una seguridad social también constituyen una constante en las familias que a pesar de tener  ingresos suficientes para comprar sus alimentos básicos, se consideran pobres debido a sus condiciones de vida. 

El desempleo, la falta de agua potable y la falta de espacios públicos para el esparcimiento son otras carencias que se han considerado para definir como pobre a un hogar salvadoreño.

Si una familia cuenta entre sus miembros siete o más de las 20 privaciones que el Índice de Pobreza ha tomado en cuenta, es considerada una familia pobre. 

La nueva metodología, asesorada por el PNUD y un equipo multidisciplinario, determinó así que el 35.2% de los hogares salvadoreños son pobres porque carecen de al menos siete de estos aspectos. 

En general el 80.6% de los hogares tienen en su núcleo familiar a un adulto con una baja educación, el 54.4%, también tiene restricciones debido a la inseguridad y el 70% tampoco tiene acceso a la seguridad social, es decir, a un seguro médico o un ahorro de pensiones que le garantice ingresos en la vejez. 

Hasta hoy la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples que hace todos los años la Dirección General de Estadísticas y Censos (Digestyc) solo considera pobres a aquellas familias que no alcanzan el ingreso suficiente para comprar los productos de la canasta básica alimentaria.  

La última encuesta nacional (2013) indicaba que solo el 29.6% de los hogares eran pobres. 

La nueva medición, sin embargo, abarca otros aspectos, otras dimensiones que también rodean a los hogares y que los vuelven vulnerables ante la pobreza. 

“Hemos estado haciendo una medición limitada de la pobreza, son necesarias medidas complementarias”, explicó ayer Evaristo Hernández de la Digestyc durante la presentación de los resultados.

De ahora en adelante, paralelo a la EHPM, la Digestyc también evaluará la pobreza multidimensional cada año, con el fin de abarcar otras áreas que afectan a los hogares salvadoreños. 

“La pobreza es más que ingresos”, dijo por su parte Christian Salazar, coordinador Residente ONU El Salvador y Representante Residente del PNUD. 

“La medición multidimensional  y por ingreso de la pobreza permite tener una mirada realista de la pobreza en el país”, agregó Salazar.

De acuerdo con el profesional, esta medición le permitirá al Gobierno enfocar mejor sus inversiones. 

“La medición multidimensional de la  pobreza puede fomentar una mejor eficacia y eficiencia en la inversión social”, señaló. 

El Índice determina que la pobreza multidimensional es mayor en el área rural. El 58.5% de los hogares salvadoreños considerados pobres viven en el área rural mientras que el 22.5% vive en el área urbana. 

Cuando se analiza por departamento se tiene que La Paz, Ahuachapán, La Unión y Morazán son los que registran el mayor porcentaje de familias pobres. 

Y los departamentos de San Salvador, Chalatenango y La Libertad son los que reportan menos hogares con una pobreza multidimensional. 

Esta misma metodología también será utilizada por Costa Rica y otros nueve países más también lo han utilizado. 

México, Colombia y Chile ya han utilizado esta metodología para medir las condiciones de vida de su población y con ello, crear políticas públicas para ayudarles. 

En Colombia, el índice se usa desde 2010 y ha ayudado al Gobierno a centrar sus esfuerzos en aquellas carencias que resaltan cada año, según explicó Tatyana Orozco, quien es directora del Departamento para la Prosperidad Social de ese país. 

Al conocer su situación, el gobierno ha trabajado en varios programas hasta lograr sacar de la pobreza multidimensional a un total de 3.4 millones de colombianos. 

La clave, según Orozco, es que los países tomen como prioritario este Índice y trabajen en coordinación con los demás ministerios para que se tracen metas que puedan alcanzarse. 

En El Salvador, el secretario Técnico de la Presidencia, Roberto Lorenzana, señaló que el instrumento les permitirá enfocar sus esfuerzos en lo que los salvadoreños necesitan. 

Agregó que el Gobierno trabaja en consolidar las estadísticas nacionales y que para ello está trabajando en un Instituto de Estadísticas que vaya acorde a los nuevos tiempos.  Asimismo dijo que en los próximos días presentarán una propuesta de ley al respecto.

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