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La economía se estancó en 2013, según cifras oficiales

El crecimiento económico de 2013 será confirmado en las próximas semanas. Se espera ronde el 1.9 % del PIB

Estados Unidos solo crecerá 1.8 % a fin de año. Foto EDH/ archivo

Estados Unidos solo crecerá 1.8 % a fin de año. Foto EDH/ archivo

Estados Unidos solo crecerá 1.8 % a fin de año. Foto EDH/ archivo

El 2013 no fue precisamente un año de bonanza. Más bien fue un año de estancamiento, según demuestran las últimas cifras oficiales publicadas a finales de 2013 por el Banco Central de Reserva (BCR).

Diferentes economistas y representantes de distintos sectores económicos dicen que el año recién finalizado no alcanzó las expectativas que se tenían en un inicio. Pudo haber sido un año mejor, pero la delincuencia, el ambiente político y el manejo de los fondos públicos –con alta deuda incluida– redujeron las perspectivas de crecimiento.

Solo basta con ver el crecimiento económico que se esperaba para el final de 2013. El Gobierno proyectó que la economía nacional crecería 2.3 % del Producto Interno Bruto (PIB), pero las cifras del Banco Central de Reserva redujeron esa cifra a 1.9 %, un dato que aún debe ser confirmado en los próximos días por las autoridades.

Sin embargo, el dato podría ser aún menor pues hasta noviembre pasado, el Índice del Volumen de Actividad Económica (IVAE) —considerado el dato más cercano al Producto Interno Bruto— era solo de 1.1 %.

Al analizar sector por sector, los datos muestran que el crecimiento benefició levemente a la construcción, al sector financiero (bancos y aseguradoras) y la explotación de minas y canteras. Pero le fue mal al comercio, los restaurantes y los hoteles, así como a la industria manufacturera y al sector de electricidad, gas y agua, pues todos tuvieron un crecimiento económico negativo, es decir que decrecieron, según los últimos datos del Banco Central de Reserva.

La agricultura, silvicultura y pesca tuvieron un mínimo crecimiento de apenas 1.1 %.

El presidente de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), Carlos Guerrero, lamentó que el sector no creciera lo suficiente como para generar más empleos.

Reconoció que hubo un incremento en la inversión pública, pero en cuanto al sector residencial, apenas pudieron sobrevivir.

En cuanto a las exportaciones totales, éstas crecieron 2.9 %, impulsadas sobre todo por la venta de productos no tradicionales a Centroamérica y fuera de ella así como por un crecimiento de 27.6 % en la venta de azúcar. De no ser por estos dos rubros, la tasa de crecimiento general de las exportaciones hubiera caído, pues la venta de café (uno de los principales productos de exportación del país) cayó 19.1 %.

La directora ejecutiva de la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport), Silvia Cuéllar, se mostró desanimada por las cifras con las que cerró el año anterior.

Dijo que a pesar de que el crecimiento fue positivo, el sector no alcanzó el tan ansiado crecimiento de 5 a 6 % con el que se ilusionaron hace algunos años y que serviría para impulsar a la economía al nivel que necesita.

El país también se mantuvo gracias a que los salvadoreños que residen en el exterior no dejaron de enviar dinero a sus familiares, aunque no en la cantidad que se esperaba. A noviembre de 2013, las remesas crecieron 3.9 %, pero al sacar el promedio desde enero, el crecimiento solo fue de 1.5 % pues hubo meses como febrero y marzo en los que el crecimiento fue negativo, lo que significa que se recibió menos dinero del que usualmente envían los connacionales.

Cabe mencionar que este envío de remesas ha estado muy ligado al crecimiento económico de Estados Unidos, que después de la crisis de 2009, aún lucha por sacar a flote muchos sectores productivos que habían decaído.

Inversión extranjera

El dinero de las multinacionales y empresas extranjeras tampoco fue suficiente para impulsar la economía salvadoreña. Al final del año, todos los países de la región proyectaban ingresos por más de $1,000 millones, pero en El Salvador, el último dato oficial de junio, solo contaba ingresos por $171 millones en inversión extranjera. El dato fue publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), pues el Gobierno no incluyó el dato en su evaluación económica publicada en diciembre.

Economistas consultados coincidieron en que la reducción de la inversión extranjera directa se debió a un ambiente electoral cargado de incertidumbre y a la delincuencia, que le quita millones de dólares cada año a las empresas en concepto de extorsión y pago de seguridad privada.

Las cifras que sí crecieron fueron la deuda pública y el déficit fiscal. A pesar de que el Gobierno se comprometió a reducir los gastos y elevar los ingresos, el año 2013 terminó con un faltante de más de $1,000 millones, que se gastaron a pesar de que no se tenían los ingresos suficientes para hacerle frente a esos compromisos. Para financiarlos se siguió con la línea de más préstamos, por lo que a noviembre de 2013 (el dato más actualizado por el BCR) el saldo de la deuda fue de $14,830.6 millones, que supera en mucho al saldo de $11,173.5 millones que encontró la actual administración al inicio de su gestión. Según Hacienda, la mitad de esa deuda es para el pago de las pensiones.

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