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Cafetaleros urgen al Gobierno definir el rumbo de la caficultura

Expresidentes de Procafé proponen política nacional de la caficultura

El parque cafetalero nacional ronda las 175 mil manzanas y data de hace unos 60 años. Los exdirigentes de Procafé Raúl Zaldaña y Mario Acosta califican la cosecha nacional de café 2013-2014 como la peor en el último siglo. Foto EDH / Archivo

El parque cafetalero nacional ronda las 175 mil manzanas y data de hace unos 60 años. Los exdirigentes de Procafé Raúl Zaldaña y Mario Acosta califican la cosecha...

El parque cafetalero nacional ronda las 175 mil manzanas y data de hace unos 60 años. Los exdirigentes de Procafé Raúl Zaldaña y Mario Acosta califican la cosecha nacional de café 2013-2014 como la peor en el último siglo. Foto EDH / Archivo

Dos expresidentes de la Fundación para Investigaciones del Café (Procafé), Raúl Zaldaña y Mario Acosta Oertel, manifestaron ayer la necesidad de una política nacional para la caficultura, para definir el rumbo que tomará el sector, durante una entrevista que concedieron la mañana de ayer al programa de televisión República SV, de Canal 33.

Acosta recordó que, hace cuatro décadas, El Salvador era, a escala mundial, el tercer productor del grano, después de Brasil y Colombia. Pero, según explicó, con la nacionalización del comercio exterior en 1979, la reforma agraria y los precios internacionales por el suelo, el país se ha convertido ahora en el número cuatro de Centroamérica.

"Sin embargo, el sector cafetalero ha seguido de pie. Hemos visto con esperanzas cada llegada de un nuevo Gobierno, pero esto nunca arrancó; y lejos de arrancar, va en un acelerado deterioro", expresó Acosta.

Una de las principales razones de ese acelerado deterioro, anotó Zaldaña, es haber desaparecido la institucionalidad del sector. A manera de ejemplo, citó el poder que el Gobierno anterior le restó a Procafé. "Con la desaparición de Procafé ha desaparecido esa institucionalidad. Los gobiernos han venido de más a menos, pero el Gobierno de (Mauricio) Funes nos pegó el tiro de gracia; allí sí que no hubo apoyo de ninguna índole", aseguró Zaldaña.

Agregó que no hay que mezclar el café con la política, sino más bien conformar una especie de "mesa del café" o volver a darle impulso a Procafé, porque "tiene toda la investigación sobre café que en este país existe; la tiene en sus archivos, digitalizada, y es una lástima que se vaya a perder".

Hasta hace cuatro años, indicó Zaldaña, El Salvador contaba cerca de 220 mil manzanas para cultivar café, pero en la actualidad hay 175 mil, según lo ha hecho saber el mismo Ministerio de Agricultura y Ganadería, dijo. "Eso quiere decir que estamos perdiendo unas 15 mil manzanas anuales, por falta de una verdadera política de créditos", señaló Zaldaña como segundo punto, después de la falta de institucionalidad, que debería contener la política nacional para el sector.

En ese sentido, Acosta opinó que el Gobierno debería ver la forma de arreglar el crédito financiero y arreglar la categoría crediticia en la que fueron clasificados los cafetaleros en la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).

De acuerdo con lo que explicó, "aquí se creó el Ficafé (Fideicomiso Ambiental para la Conservación del Bosque Cafetalero) en la época de Paco Flores. Fue un buen acuerdo de consolidación de créditos, pero la SSF a los que calificaron en el Ficafé los clasificó en categoría E, o sea no son sujetos de crédito. Es como que yo te regale un Ferrari, pero no te dé combustible, de nada sirve", expresó.

Bonos ambientales

Para aliviar esa "carga financiera arrastrada y acumulada", dinamizar las finanzas del sector y su productividad, la propuesta de Acosta es vender bonos ambientales.

Según Acosta, el Gobierno tiene la capacidad de canjear la deuda por servicios medioambientales y más ahora que está procurando concluir la tan discutida y analizada ley del agua, ejemplificó.

"Pero que no nos metan a los políticos partidistas en esto, que lo hagan técnica y profesionalmente, no para salarios de burócratas ni para consultores. Si esto es tan fácil como agarrar una papelada de bonos por servicios ambientales, ir a los mercados europeos y venderlos y adquirir nosotros ese compromiso de no dañar nuestras fincas, y esa plata por dar los servicios ambientales que sirva para resarcir deudas", acotó.

Zaldaña apoya la idea del fideicomiso ambiental, pero recalcó que lo primero que el Gobierno tiene que hacer es escuchar: "Para más, a otros gremios que son altamente contaminantes, como los buseros, a ellos sí les dan. Tenemos un nuevo Gobierno; entonces, escúchennos, por favor. Muchas veces están escuchando a otras gentes que nada tiene que ver con el sector café, pero somos los cafetaleros los que estamos montados en la crisis", manifestó.

Durante la campaña electoral, el actual presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, y el actual vicepresidente de la República, Óscar Ortiz, firmaron en febrero pasado un "pacto nacional" con el sector cafetalero, "pero hasta ahorita algunas cosas puntuales sí se han ido dando, pero no lo que quisiéramos los caficultores: una política nacional de café, tener un rumbo definido", puntualizó.

"Yo veo a un Gobierno que está haciendo proyectos tímidos, pero los está haciendo. Pero necesitamos la política cafetalera y la institucionalidad", declaró Zaldaña.

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