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Reseñan humildad del Obispo

Presbíteros y obispos externaron que la beatificación de Monseñor Romero es un acontecimiento de júbilo para la Iglesia

Unos 1,300 sacerdotes, obispos y cardenales participaron de la misa. Fotos EDH Nidia H/ Marlon H.

Unos 1,300 sacerdotes, obispos y cardenales participaron de la misa. Fotos EDH Nidia H/ Marlon H.

Unos 1,300 sacerdotes, obispos y cardenales participaron de la misa. Fotos EDH Nidia H/ Marlon H.

Un ejemplo de pastor humilde y con un corazón sencillo, así es para muchos sacerdotes, el ahora Beato Monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez.

En la ceremonia de beatificación participaron más de mil 300 diáconos, sacerdotes y obispos. Uno de ellos fue monseñor Vincenzo Paglia, quien postuló la causa del sacerdote salvadoreño en el Vaticano, para su beatificación.

El arzobispo italiano dijo que no conoció al beato Romero, pero que a través de sus escritos y homilías fue "descubriendo quién era".

"Poco a poco lo iba conociendo, su personalidad, sus gustos, su amor a Dios y a la gente. Monseñor Romero siempre ha demostrado las cualidades que deben tener los obispos de hoy", expresó.

Entre sonrisas que denotaban la alegría de hablar sobre la vida de Romero, Paglia aseguró que fue admirable cómo el arzobispo mártir imitó la vida de Jesús.

"Estoy feliz por su beatificación. Lo hemos logrado y hoy la Iglesia tiene un nuevo beato, el que no dudamos que pronto sea elevado a los altares como un Santo", compartió Paglia.

Los cardenales, obispos, sacerdotes y diáconos se reunieron en la parroquia San José de la Montaña, en la colonia Escalón, en las cercanías de la plaza Salvador del Mundo, para recibir una estola roja como parte de la indumentaria sacerdotal.

El color rojo simbolizó el martirio de Monseñor Romero para la Iglesia Católica. La estola tenía bordada una cruz del mismo color y un lema que rezaba: "Sentir con la Iglesia".

Admiradores de Romero

Previo a la procesión, los presbíteros recibieron un morral que contenía el misal litúrgico de la beatificación, un sombrero y dulces.

A eso de las 10:00 de la mañana llegó el cardenal Angelo Amato, quien presidió la beatificación.

El Cardenal recalcó que el acontecimiento es signo de "fraternidad, reconciliación y justicia para El Salvador".

El cardenal Leopoldo Brenes Solórzano Arzobispo de la Diócesis de Managua, Nicaragua, dijo admirar la humildad y sencillez del beato.

El obispo de la Diócesis de Colón Kuna Yala de Panamá, Manuel Ochogavía, consideró que Romero es representante de toda la región centroamericana. "Monseñor es alguien que nos une a todo, es el modelo que debe seguir todo pastor", reiteró.

Para los obispos salvadoreños, como monseñor Gregorio Rosa Chávez, la figura del ahora beato es de un católico integral, ya que se enfocó en vivir el Evangelio y en cuidar a su rebaño.

"Hoy es declarado como un católico universal, el cual desde hace tiempo fue reconocido como el buen pastor de El Salvador", aseveró Rosa Chávez.

El Obispo de la Diócesis de San Vicente, monseñor Elías Rauda coincide con Chávez y dejó entrever que con el nombramiento de Romero "se abre la puerta a que otros sacerdotes sean elevados a los altares".

El sentir de los sacerdotes fue unánime al expresar que el nuevo beato de la Iglesia Católica vendrá a unir tanto a los salvadoreños como a la región centroamericana, además de ser un ejemplo a seguir para los feligreses en todo el mundo.

Lee más en nuestro Especial de Monseñor Romero

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