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Niños esperan un año para una cirugía de Corazón

Especialistas del Bloom piden a las autoridades una solución urgente a la problemática.

Un equipo de médicos estadounidenses y salvadoreños en una cirugía de corazón en el hospital Bloom. foto edh /ARCHIVO

Parte del equipo del programa de Cirugía Cardiovascular del hospital Benjamín Bloom en el momento que operan a un infante. | Foto por EDH

Parte del equipo del programa de Cirugía Cardiovascular del hospital Benjamín Bloom en el momento que operan a un infante.

El tiempo de espera por una cirugía de corazón en el hospital Bloom se ha venido alargando  sin que las autoridades hayan acordado una solución a corto o mediano plazo. Al momento, los infantes que requieren un procedimiento quirúrgico deben esperar, en promedio, un año para que su corazón sea reparado.

Hasta la semana pasada la lista de espera llegaba a noviembre de 2016, pero cada viernes los cirujanos cardiovasculares conocen de seis a siete casos que requieren una operación para poder superar la enfermedad, entonces la lista se va prolongando.

“Es un problema crónico, tenemos una lista de espera en este momento hasta finales de 2016, noviembre, diciembre, para cirugía de corazón abierto. El problema de esto es que la enfermedad es evolutiva y grave, algunos pacientes se están agravando”, expresó Guillermo Martínez Arias, jefe del programa de Cirugía Cardiovascular del Bloom.

El Bloom es el único centro asistencial del sistema de salud en el que se hace cirugía de corazón  a infantes;además, el resto de los hospitales públicos y del Seguro Social les refieren a sus pacientitos.

Al año, se estima que unos 800 niños nacen con un problema cardíaco, de ellos por lo menos la mitad requerirá una operación. Para darle respuesta a esta cantidad de pacientes y en el tiempo oportuno, los cirujanos cardiovasculares se encuentran limitados, cada vez más.

Martínez Arias explicó que la falta de espacios en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), de sala de cirugías destinadas específicamente para operaciones de corazón, la falta de horas contratadas de médicos, personal de enfermería, insumos y medicamentos frena la capacidad de poder ayudar a más niños.

El cardiólogo Mauricio Velado comentó  que “nunca la lista de espera se ha logrado llevar a donde se tiene que llevar y la razón es porque si no se tiene un espacio en cuidados intensivos, porque está topada, se paran las cirugías, si el anestesiólogo de ese día no está disponible ahí se paran las cirugías...”.

De enero a la primera quincena de noviembre de 2015 se habían  hecho unos 120 procedimientos quirúrgicos de este tipo. El promedio anual de estas operaciones ha sido de 160.

“Algunos pacientes están siendo agravados en su enfermedad por la espera, y otros están falleciendo en la lista. En una jornada que hicimos, hace como unos dos meses, citamos a 25 pacientes de esos dos habían fallecido, casi un diez por ciento, entonces, es una responsabilidad tratar de reducir la lista de espera”, agregó Martínez Arias.

Velado dijo que las jornadas médicas, apoyadas por organismos internacionales, no solventan el problema porque solo se intervienen quirúrgicamente entre diez a doce niños en cada, una y se hacen tres al año.

“Treinta niños no van a solucionar (acortar) la lista de espera de 300 a 200  niños”, comentó el cardiólogo pediatra.

Velado explicó que en los países donde se cuenta con los recursos la lista de espera es de una semana; pero en El Salvador es de seis meses a un año. “Pero en ese lapso se siguen muriendo niños de ciertas enfermedades que necesitan una cirugía de emergencia”, acotó Velado.

Qué ha ocurrido

Para poder reducir a un tiempo prudencial la lista de espera, se estima que al año en el Bloom tendrían que operar por lo menos 300 infantes, es decir, siete a la semana.

“Creo que la lista siempre ha existido, lo que pasa es que como la demanda ha sido insatisfecha siempre, ha ido aumentando cada vez más. Nosotros estamos haciendo cirugía muy compleja, de primer mundo, cirugías de  transposición de grandes arterias, que eran pacientes que antes de desahuciaban, esto ha venido tal vez ha incrementar la lista”, comentó el jefe del programa cardiovascular.

El cirujano expuso que estos bebés, que antes no tenían alternativa quirúrgica, ahora entran como emergencia y van desplazando a los que están listos para ser operados.

“Nosotros tratamos de priorizar, de poner pacientes que están más graves (al inicio) y  poner a los pacientes que pueden esperar un poco más, a la cola de la lista. Pero esto nos está llevando a una demanda insatisfecha y, lo que es peor, al agravamiento y mortalidad en la lista de espera”, se lamentó Martínez Arias.

El cardiólogo manifestó que hay niños que si no se operan en el momento preciso las complicaciones van  apareciendo, pero si se hace en el momento idóneo, eso no ocurre.

“Si nosotros no arreglamos de base el problema haciendo contrataciones destinadas exclusivamente para el programa de cirugía cardíaca, eso no se va a solventar; si nosotros no tenemos dos camas asignadas de cuidados intensivos, por lo menos, no se va a solventar; si no tenemos quirófanos y horas cirujano, eso no se va a solventar”, explicó Velado.

Martínez Arias considera como inaceptable que un niño con una enfermedad tan delicada como las de corazón tenga que esperar un año por una operación porque en esa espera se complican o fallecen, por lo que pide una solución pronta al problema que se ha vuelto crónico.

El lunes se envió una solicitud de entrevista con las autoridades del hospital Bloom para abordar la problemática del programa, pero hasta el cierre de la nota, no se había tenido respuesta de ningún tipo.

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