Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Alcides Gómez

“Es injusto lo que están haciendo con los pacientes”

El jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Rosales dice que es más barata la terapia por persona con la vacuna que darle al paciente interferon. Este último tratamiento tiene un costo aproximado de unos $46 mil al año.

Pacientes operados muestran la espalda, donde les aplicaban la vacuna.

Pacientes  operados muestran la  espalda, donde les aplicaban la vacuna.

Pacientes  operados muestran la  espalda, donde les aplicaban la vacuna.

Tres pacientes con cáncer en la piel han recaído, después de que se les dejara de aplicar la vacuna BCG como terapia complementaria a la extirpación del tumor en el hospital Rosales. Así lo aseguró Alcides Gómez, jefe del Servicio de Cirugía Plástica de dicho centro público.


El cirujano insiste en que el uso del fármaco prolonga la vida de las personas con melanoma, contrario a lo que sustenta el director del Rosales, Mauricio Ventura.


“El problema es que yo no tengo la capacidad de estudio estadístico, porque es muy complicado, para establecer en qué influye la cirugía y en qué influye la vacuna”, explicó Gómez.


El especialista ha dicho en diferentes ocasiones que la BCG activa una respuesta inmunológica favorable para tratar de contrarrestar el cáncer y mantener a las personas con vida.


Ante la negativa de las autoridades para reanudar la inmunoterapia, Gómez,  junto a otro personal del Rosales, ha tratado de ponerle las dosis a los pacientes que por su cuenta compran el biológico. Hasta ayer solamente a cuatro se les había aplicado.


Gómez manifestó que es más barato aplicar la BCG a los sobrevivientes de cáncer que la inmunoterapia con interferon. Según sus estimaciones, el costo aproximado por persona al año es de $46 mil.


La dosis de BCG le cuesta al Ministerio de Salud entre $1.21 y $1.51. En el primer mes se le pone al paciente una dosis por semana y luego una vez al mes.


“Es injusto lo que están haciendo. Si yo digo ‘ya los operé, ya los curé’, eso no puede ser así. No es correcto, es ignorancia”, añadió Gómez.


Por su parte, Ana Guadalupe Escobar, una sobreviviente de cáncer, expresó que todos los pacientes que recibían la terapia temen por sus vidas y están decepcionados porque no les quieren poner el tratamiento en el Rosales.


“Yo he pasado ocho años y otros pacientes nueve años. ¡Y aquí estamos! Hay una señora  que le han amputaron una pierna y está grave, ella no fue tres años a vacuna; nosotros ahí tenemos una prueba”, comentó Escobar.


Escobar agregó que el doctor Gómez siempre les recalcó que la BCG no los iba a curar, pero los iba a sostener.


“El miedo es que nos regrese el cáncer, cuando uno recae después de eso, ya es más difícil reponerse”, afirmó.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación