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Hernández: Obama no me ofreció ayuda

Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández dice que tiene pocas esperanzas de que la crisis se resuelva pronto.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, durante la entrevista en su despacho en Tegucigalpa. Foto edh / Reuters

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, durante la entrevista en su despacho en Tegucigalpa. Foto edh / Reuters

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, durante la entrevista en su despacho en Tegucigalpa. Foto edh / Reuters

TEGUCIGALPA. Después de reunirse con el presidente de Estados Unidos la semana pasada, el mandatario de Honduras, Juan Orlando Hernández, afirmó ayer que tiene pocas esperanzas de una solución inmediata para frenar la oleada de niños que huyen de la pobreza y la violencia en Centroamérica.

Hernández aseguró que Obama no le ofreció ayuda explícita y que las disputas entre legisladores demócratas y republicanos estaban matando las probabilidades de cualquier solución a la crisis a corto o largo plazo.

Hernández se reunió con Obama en Washington hace una semana junto a sus homólos de El Salvador y Guatemala para discutir la crisis por la migración infantil.

"Yo no pierdo la esperanza, pero creí que a esta altura, el primer resultado en términos de atender la crisis, lo íbamos a tener ya, como decisión tomada", afirmó durante una entrevista en su oficina de la casa presidencial.

"Este es un monstruo tan enorme que tiene un pie en Centroamérica y México, y el otro pie en Estados Unidos. Ahora entre más tiempo pase, más se puede agudizar el problema", dijo el hondureño.

Obama solicitó 3,700 millones de dólares en fondos de emergencia para hacer frente a la crisis migratoria de niños, pero el Congreso profundamente dividido, que entró en receso de verano desde ayer, aprobó un recorte a ese presupuesto.

Hernández dijo que al ser autorizados esos fondos, su empobrecido país podría recibir unos 300 millones de dólares, los cuales destinaría a recibir a los niños y a sus familias y reintegrarlos a la sociedad azotada por la violencia de pandilleros.

"Lo que encontramos fue un presidente Obama diciendo que estaba apelando al Congreso que le aprobara recursos", dijo el presidente centroamericano.

Y agregó: "Pero el tema es que, en el Congreso, por el lado del Partido Republicano, no escuchamos lo mismo. Y para que se produzca una solución definitiva (...) deben de trabajar en conjunto, y no siento que eso está ocurriendo".

Los republicanos quieren reforzar la seguridad en la frontera de Estados Unidos con México para frenar el flujo de inmigrantes y cambiar una ley del 2008 para que puedan ser deportados más rápidamente. También han criticado a Obama por no actuar lo suficientemente rápido para atender la crisis.

Las posibilidades de alcanzar una solución bipartidista en Washington se complican aún más por el hecho de que ambas partes tienen los ojos puestos en las elecciones del 2016, dijo.—AGENCIAS.

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