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Salvadoreños buscan sobresalir estudiando en Japón

Artista visual salvadoreña mostró su talento en Japón

En 1973 por primera vez un salvadoreño logró una beca a Japón. Desde entonces 82 salvadoreños han logrado obtener una beca para realizar sus estudios en Japón. Decenas de jóvenes aplican cada año a las becas Monbukagakusho

Judith Umaña se especializó en Kyoto, Japón. Busca desarrollar las artes visuales en el país.

Judith Umaña se especializó en Kyoto, Japón. Busca desarrollar las artes visuales en el país.  | Foto por Cortesía

Judith Umaña se especializó en Kyoto, Japón. Busca desarrollar las artes visuales en el país. 

Poder presenciar la riqueza artística y cultural de un país como Japón fue muy valioso para la artista visual Judith Umaña.

Para Umaña la decisión de embarcarse en la aventura de sacar una maestría en un país tan lejano y culturalmente distinto no fue difícil.  “Lo vi como un paso estratégico para fortalecerme”, declaró Umaña. 

No es la primera vez que Umaña dejó El Salvador para especializarse. Su licenciatura fue en técnicas de ilustración en Ringling College of Art and Design en Estados Unidos. En esa ocasión también asistió como estudiante becada. 

Al obtener la beca Monbukagakusho su destino se trazó hacia la Universidad de Arte y Diseño de Kyoto donde estudió una maestría en información de diseño visual.  

El tener un laboratorio de artes visuales a su disposición y un presupuesto de la universidad para sus materiales fue muy importante para

Umaña. “En artes visuales hay materiales muy caros”, dijo Umaña, quien pudo desarrollar todos su estudios sin preocuparse por problemas financieros. 

Pero lo más valioso para ella fue poder empaparse de la riqueza artística del país y poder estar en una sociedad donde se valoran las acciones de preservación de la cultura. 

“Pero no solo estuve inmersa en las artes visuales, también artes escénicas, musicales, todo eso fue parte de una educación integral”, compartió Umaña. 

No obstante, las diferencias con el otro país no solos se marcaban en el lenguaje y en el clima, Umaña observó como en Japón hay una cultura protectora que busca que todo se realice de forma uniforme, mientras que ella ha sido educada con la visión de destacar su individualidad. 

“Mantener ese balance es un reto”, señaló Umaña, quien dijo que tuvo que observar bastante la cultura para saber cómo lograr siempre ser ella misma y al mismo tiempo respetar a los demás. 

“Era saber cómo explicar por qué hago cosas de cierta manera”, dijo. 

La experiencia de estar en un país tan desarrollado en el tema de artes visuales ha llevado a Umaña a impulsar proyectos de educación.

Actualmente es parte de Pixels CAPS, el primer Curso de Animación Digital del país. 

Además muchos jóvenes que quisieran estudiar en Japón buscan su consejo. “Deben saber qué pensum, qué carrera y condiciones son las que le convienen para fortalecer el futuro”, dijo. 

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