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Preeclampsia: hipertensión inducida al embarazo

Es una de las causas de muerte más comunes en las embarazadas. Se manifiesta cuando una mujer en estado gestacional desarrolla hipertensión arterial y proteína en la orina después de la semana 20

Preeclampsia: hipertensión inducida al embarazo

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Preeclampsia: hipertensión inducida al embarazo

C laudia, una joven de 26 años, dio a luz de emergencia en enero de 2012. Le faltaban 16 semanas para llegar al tiempo programado, su vida corría peligro. Ella presentó preeclampsia, un aumento en la presión arterial, que le desencadenó convulsiones.

Llegó al hospital de Maternidad en estado delicado. Ahí le practicaron una cesárea. El bebé nació en la semana 26 de gestación. Ambas ingresaron a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) a un estricto monitoreo médico.

Así recuerda los hechos su esposo Julio, quien manifestó que su esposa sufrió hemorragia en el cerebro.

"Ella estuvo conectada a un ventilador mecánico para ayudarle a respirar. Sus pulmones dejaron de funcionar, pero no sufrió daños neurológicos", aseveró. "La enfermedad no fue diagnosticada a tiempo, murió". Hoy Julio cría a su bebé con amor y cariño.

"Cuando una mujer en embarazo desarrolla hipertensión arterial y proteína en la orina, después de la semana 20 de gestación, hay que tomar las medidas inmediatamente, pues se ha manifestado la preeclampsia", explicó la especialista del Centro Ginecológico, Sonia Karina Tesorero.

Esta enfermedad implica que al no desarrollarse la placenta, por completo, eleva la presión arterial, provocando en las embarazadas convulsiones, derrames cerebrales y complicaciones maternas que la lleven a quedar en síndrome vegetal o a la muerte.

En los casos más severos la enfermedad puede causar desprendimiento de la placenta, interferir con el flujo de oxígeno y alimentos a tu bebé, provocar bajo peso al nacer, ocasionar nacimientos prematuros, y muerte de la madre o el bebé (aunque esto sucede con poca frecuencia). Para Tesorero la preeclampsia es la causa principal de muertes en el país.

De acuerdo con los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de Preeclampsia Foundation (Estados Unidos), entre el 3 % de las mujeres padecen de la patología en países desarrollados, pero de 8 % al 10 % en las naciones en vía de desarrollo. En el caso de El Salvador los datos de Morbilidad por Preemplansia del Ministerio de Salud 2012-2013, el 10.5 % de la población femenina ha presentado síntomas de esta patología.

Tesorero afirma que la enfermedad eleva la presión a 140/90 (leve) o más 160/110 (severa), disminuye la perfusión sanguínea (introducción lenta y continua de la sangre), produce fallas a nivel de los órganos y afectan al feto.

Las mujeres que comenzaron su embarazo con una presión arterial baja y luego presentaron una elevación significativa de la presión arterial necesitan vigilancia cuidadosa en busca de otros signos de preeclampsia.

La especialista sostiene que la elevación de la presión arterial se presenta después de la semana 20, pero existe la manera de detectarla en las primeras semanas del embarazo, a fin de evitar problemas a la madre y el bebé.

Se trata de una prueba de laboratorio que busca microalbúmina (una proteína) por medio del análisis de orina. El examen debe hacerse a las primerizas, obesas, diabéticas e hipertensas para diagnosticar a tiempo los síntomas.

En la Unidad de Cuidados Intensivos de Maternidad se encontraba una joven de 18 años, con el mismo diagnóstico de Claudia: preeclampsia. Sólo que esta vez la patología evolucionó a eclampsia, es decir, que sufrió convulsiones y hemorragia cerebral.

La joven logró parir vía vaginal, el niño cumplió sus nueve meses de gestación y está en buenas condiciones, pero su madre no logró sobrevivir.

Tesorero dice que es imperativo llevar los controles desde la primera etapa de gestación, pues la mortalidad materna y fetal estima que ocurre en uno de 80 casos de preeclampsia grave, en la leve de 80 en 100 mil.

Prevención

Debido que no se conocen las causas, la preeclampsia es difícil de prevenir. Sin embargo, el cuidado médico prenatal es la clave para evitar mayores complicaciones. Así que, durante las citas mensuales su médico deberá tomarle la presión arterial, anotar su peso, examinar cualquier tipo de hinchazón en la piel y realizar una prueba de orina. Estos cuatros controles ayudarán a revelar si la padece o no en la fase inicial para tomar medidas preventivas.

Si la paciente ya está embarazada tiene que seguir su control prenatal, estar pendiente de los signos de alarma, dolores de cabeza, ardor en la boca del estómago, sangrado, visión borrosa y temperatura, entre otras.

Si ha sufrido preeclampsia en embarazos anteriores su médico podría recomendar aspirina infantil, pero no vaya a tomarla sin que se lo indiquen. Y si sufre presión arterial elevada antes del embarazo debe consultarle a su médico antes de intentar quedar embarazada, pues tiene mayor riesgo de desarrollar preeclampsia y debe controlarlo desde el principio. Entre tanto, procure mantener una alimentación balanceada, tomar multivitaminas con ácido fólico y evitar el tabaco.

La única forma de curar la preclampsia es dar a luz al bebé, bajo indicaciones médicas.

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