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Ha llegado la era de los Supersónicos

Aunque el futuro que se avecina no es idéntico al de la popular caricatura de los años 60, todas las especulaciones que eran ciencia ficción pueden no solo ser ciertas sino que pueden estar a la vuelta de la esquina

Siempre que alguien mira "Los Supersónicos" piensa que sería increíble vivir en un mundo así. En realidad, hay miles de madres en el mundo que han expresado la necesidad de una Robotina o incluso de la cocina que con sólo oprimir un botón preparaba la cena.

Las cosas se han ido acercando cada vez más a la manera en que la ciencia ficción concebía al mundo. Los teléfonos con vídeo con los que Súper se comunicaba con el Sr. Espacial son casi una realidad si se toma en cuenta que Skype y las demás aplicaciones de vídeo llamada se transportan en tabletas y teléfonos móviles a cualquier lugar al que uno vaya.

Quizá el mundo está lejos de los carros que se convierten en maletines, pero las aplicaciones para casas inteligentes ya están disponibles a la venta.

Por otra parte, también hay aparatos de entretenimiento o de salud que se pueden usar, como pulseras que determinan cuánto tiempo ha estado el usuario expuesto al sol o pendientes que brillan de un color cuando se recibe una llamada telefónica y de otro cuando es un mensaje de texto.

Todo esto contribuye al tema más grande que se ha tocado este año en la Feria Electrónica de Consumo (CES por sus siglas en inglés): el Internet de las cosas. Este es un término relativamente nuevo que se refiere a todos los aparatos que están conectado a personas. Es una extensión del concepto de Internet en el que son aparatos conectados a otros aparatos, por ejemplo el correo electrónico o las aplicaciones en las tablets.

Pero el Internet de las cosas se extiende a incluir la relación entre las personas y los dispositivos. Por ejemplo, los celulares inteligentes tienen muchas más funciones que sólo llamar o recibir mensajes. Hay aplicaciones que mantienen un récord de la cantidad de ejercicio que hace al día, o las calorías que consume en cada tiempo del día.

Estas aplicaciones y estos dispositivos hacen que las personas sean cada vez más dependientes de la tecnología, según el periódico en línea Huffington Post. Por otra parte, también facilitan las tareas diarias e incluso simplifican tareas que antes podían resultar caras, complicadas o que consumían mucho tiempo.

Otras actividades que se toman por sentado, como dormir o cepillarse los dientes, serán sistematizadas para lograr las condiciones ideales. Pero no todo es entretenimiento y comodidad.

El Internet de las cosas también trae consigo muchos aparatos que ayudan en la salud. Por ejemplo, pequeñas cámaras que se tragan y detectan problemas desde sus inicios, pequeñas cápsulas para realizar micro operaciones sin la necesidad de una incisión invasiva.

Esta tendencia informática trae consigo casas inteligentes, ciudades inteligentes y optimización de energía, según la Sociedad Británica de Computación (BCS), y por ende el apoyo a las energías renovables, un incremento en la seguridad pública, conservación de energía y costos más bajos en el consumo y utilización de bienes y servicios.

Es importante recordar que, si bien los cambios que estas herramientas traerán prometen un futuro brillante y feliz, no todas las alteraciones sociales que traen consigo son beneficiosas.

La BCS explica que el Internet de las cosas permitirá que las personas compartan cada vez más de sus vidas, refiriéndose a una cámara del tamaño de un botón que se prende en la ropa y toma fotos cada cierto número de segundos, y que luego subirá a Instagram.

Asimismo, añade que el concepto que las personas tienen sobre privacidad se verá severamente alterado.

También destaca el peligro de la protección de datos personales en una red mundial en la que todo esté conectado con todo. El miedo de las personas a que sus datos confidenciales y sus conversaciones privadas sean supervisadas o transgredidas de alguna forma va a determinar, qué tipos de avances hacen las compañías de tecnología y a qué ritmo los hacen.

Por otra parte, también se están desarrollando las bases de ciudades inteligentes.

Estas ciudades funcionarán como una red de casas interconectadas a un solo sistema, pero esto provee muchos problemas más.

Los riesgos y la incertidumbre de tener un sistema en la ciudad que sepa cuándo la persona está y pueda predecir cuándo la persona se va también pone en riesgo la sistematización de actividades íntimas como ver la televisión o utilizar la cocina.

Más allá, por la expansión de los circuitos de censores, el sistema de ciudad inteligente podría saber hasta las rutas que se toman para llegar a un lugar y los lugares que se frecuentan.

Los avances tecnológicos traen mejoramientos considerables para el desarrollo de la vida diaria, pero es importante hacer hincapié en las posibles amenazas de estar tan conectados en el mundo.

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