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Dos afecciones que impiden sudar y sus consecuencias

La ausencia anormal del sudor está relacionada con problemas endocrinólogos, padecer esta enfermedad puede producir un colapso en el organismo

Ilustración simbólica de una piel reseca, que en algunos casos es consecuencia de no poder sudar. El padecimiento debe ser tratado para evitar efectos graves.

Ilustración simbólica de una piel reseca, que en algunos casos es consecuencia de no poder sudar. El padecimiento debe ser tratado para evitar efectos graves.

Ilustración simbólica de una piel reseca, que en algunos casos es consecuencia de no poder sudar. El padecimiento debe ser tratado para evitar efectos graves.

La transpiración suele ser mal vista. A menudo las personas tratan de evitar esas "incómodas" gotas de sudor, sin embargo, hay personas que por naturaleza no pueden transpirar, lo que, lejos de ser considerado un bien estético, les causa un serio problema de salud.

Se trata de un trastorno que puede presentarse de dos formas: anhidrosis e hipohidrosis, dos condiciones que impiden sudar a una persona.

"Anhidrosis es la ausencia total de sudor. Es muy rara e incompatible con la vida. Sus cuidados son extremadamente complicados porque hay grandes problemas de termorregulación y no hay cómo controlarlo", subrayó el experto Adolfo Sanz, dermatólogo español.

En cuanto a la hipohidrosis, esta, permite una sudoración mínima o solo a través de zonas específicas del cuerpo.

Entre las causas que la originan, la dermatóloga y cirujana cosmética, Leana Quintanilla señaló los problemas endocrinólogos; así como genéticas con afección de enzima como la enfermedad de fabry, la insuficiencia renal o enfermedades cardiovasculares.

Algunos medicamentos también producen sequedad en el cuerpo, aseguró Quintanilla. Entre ellos están la atropina, antidepresivos, antiepiléptico, anticonvulsivante y antipsicóticos.

"Personas con diabetes, hipotiroidismo o con alcoholismo, son más susceptibles a padecerlas", indicó Leana.

Esto se debe a que en la diabetes se ven afectados los nervios relacionados con las glándulas ecrinas; en el hipotiroidismo porque la hormona tiroidea está relacionada con la regulación del calor corporal; y en el alcoholismo se destruyen los nervios (neuropatía) que están relacionados con la transpiración.

Cómo detectarla y el tratamiento

La anhidrosis e hipohidrosis pueden pasar inadvertidas, sin embargo una señal clara de que se padece el problema es cuando una persona no consigue transpirar, aún y cuando realiza una jornada de ejercicio, señaló Quintanilla.

Incluso, el no transpirar en zonas o sitios muy calurosos, también es una clara señal.

"Entre las manifestaciones que se pueden presentar están el vértigo, dolores de cabeza, nauseas, temblores, palpitaciones, la temperatura puede llegar hasta los 39 grados. En cuadros más graves hay taquicardia", dijo Sanz.

El chequeo puede incluir un examen físico, evaluación ante el suministro de medicamentos que provoquen transpirar, revisión del historial clínico e incluso una biopsia de la piel.

Por su parte el especialista español señaló que "en una piel normal se pueden apreciar los poros, ya sea a simple vista o con una lupa. Si existen la hipohidrosis o la anhidrosis, los poros no se ven de ninguna forma".

De no tratarse, la enfermedad puede causar sequedad extrema en la piel y puede llevar hasta agrietarse y en el caso de anhidrosis extrema puede llevar a la muerte.

Pese a que no existe un tratamiento específico, Quintanilla aseguró que puede ser tratada, pero es necesario un diagnóstico de la causa de esta disfunción de las glándulas.

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