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El "Bolero de Ravel" con un toque argentino

Los bailarines José Zartmann y Mabel Spert junto al elenco de Be Dancer, Dance Studio traen a la escena salvadoreña la obra musical

El Bolero de Ravel llega de nuevo a las tablas del Teatro Nacional

El Bolero del compositor francés Maurice Ravel vuelve a los escenarios salvadoreños con su melodía cautivante y coreografía sobre las tablas del Teatro Nacional de San Salvador.

La compañía Be Dancer, Dance Studio invitó al país a José Zartmann y Mabel Spert, reconocidos bailarines argentinos, para que capaciten a su equipo en la coreografía del "Bolero de Ravel", obra que se presentará el próximo septiembre en el país.

"Es un sueño hecho realidad tener a los maestros. Esta experiencia es una gran responsabilidad como equipo porque ellos han creído en nuestro trabajo", comentó Diana Arana, bailarina profesional y quien también forma parte del elenco.

La coreografía de la obra ha sido interpretada por los artistas desde 1980 hasta el punto de patentarla, lo que ha significado un costo alto para su producción, pero, según Arana, vale la pena. "Es el mejor bolero que se ha creado", manifestó.

Por su parte, Zartmann explicó que lo novedoso de la coreografía es el estilo, ya que el grupo no conoce —a profundidad— el estilo flamenco.

A pesar del poco tiempo de capacitación, los maestros esperan que los alumnos "adquieran el espíritu del baile flamenco", ya que esta danza es "energía, vitalidad, fuerza, pasión, color y alegría", de acuerdo con Spert.

"Los estudiantes han respondido muy bien. No son profesionales, sin embargo, se están comportando como tales. Tendremos un buen resultado", aseguró Zartmann.

Los profesionales de la danza desean que la obra tenga éxito y que el público salvadoreño sepa apreciarlo. "Esperamos que logre transmitir éxtasis porque es una música llena de energía. Queremos las lágrimas, pero de alegría", apuntó el maestro.

Trayectoria artística

Spert y Zartmann conocieron la danza a muy temprana edad y debido a sus raíces españolas e italianas se inclinaron por la danza flamenca.

Los bailarines se formaron en el teatro Colón, Argentina, donde también aprendieron otras generaciones de artistas y compartieron escenario.

Zartmann participó en ballets de gran envergadura como "Suite de el Sombrero de Tres Picos" y "El Amor Brujo".

Por su parte, Spert ha sido primera bailarina en la danza "Carmen", "Doña francisquita" y "La Traviata". La instructora aseguró que "es una dicha tener una vocación hasta el final de nuestros días. Si volvería a nacer sería una vez más bailarina de flamenco".

El profesionalismo los ha llevado a trabajar como coreógrafos y jurados de certámenes internacionales y, en la actualidad figuran como maestros del teatro que los vio nacer.

Para ambos artistas, la danza es vida. "Bailar es revivir", apuntó Zartmann.

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