Los peculiares beneficios de usar cáscaras de huevo en tus plantas, cómo colocarlas
Ese residuo que suele terminar en la basura puede tener una segunda vida en el jardín. Te contamos los detalles
Las cáscaras de huevo que quedan después de preparar el desayuno o la cena pueden convertirse en un recurso para el cuidado del jardín en lugar de terminar inmediatamente en la basura. Su principal atractivo está en el calcio que contienen, aunque para aprovecharlo no basta con quebrarlas y colocarlas sobre la tierra.
De acuerdo con información de especialistas en jardinería citados por Better Homes & Gardens, el tamaño de los fragmentos es importante, pues una cáscara quebrada en pedazos grandes puede tardar mucho tiempo en descomponerse y, por lo tanto, en liberar sus componentes en el suelo.
La cáscara está formada principalmente por carbonato de calcio y también contiene cantidades menores de minerales como magnesio, fósforo y potasio.
Esto permite reutilizar un residuo cotidiano, pero no significa que deba aplicarse a cualquier maceta ni que pueda reemplazar los fertilizantes que necesita una planta.

¿Cuáles son los beneficios de la cáscara de huevo?
Su principal aporte es el calcio, mineral que participa en el desarrollo de los tejidos vegetales.
Al incorporarse al suelo, la cáscara finamente triturada libera sus componentes de forma gradual. Otra posibilidad es incorporarla a la composta, donde se mezcla con otros residuos y posteriormente puede llegar al suelo como parte del material compostado.
Por su contenido de carbonato de calcio, también puede modificar la acidez del suelo. Precisamente esta característica obliga a tener precaución: cambiar el pH no resulta conveniente para todas las especies.
También se ha extendido la práctica de colocar trozos de cáscara alrededor de las plantas para crear una barrera física frente a babosas y caracoles. Sin embargo, este uso es diferente de su función como fuente de minerales y no debe confundirse con un método de fertilización.

¿Cómo usar las cáscaras de huevo en las plantas?
El procedimiento comienza en la cocina. Primero hay que lavar las cáscaras para retirar los residuos de huevo y después dejarlas secar.
Una vez secas, deben triturarse lo máximo posible. Expertos citados por Better Homes & Gardens recomiendan convertirlas en un polvo fino, para lo cual puede utilizarse una licuadora, triturador o molinillo de café.
Molerlas permite reducir considerablemente el tamaño de las partículas. En cambio, cuando únicamente se rompen con las manos, los fragmentos pueden permanecer durante largos periodos en la tierra sin liberar cantidades significativas de calcio.
El polvo resultante puede mezclarse con el suelo. Quienes producen composta en casa también pueden incorporar las cáscaras a ella para que formen parte del material orgánico que posteriormente se utilizará en el jardín.

¿Qué plantas pueden beneficiarse?
Tomates y pimientos están entre los cultivos mencionados por sus requerimientos de calcio. Algunas hortalizas y plantas ornamentales, incluidos rosales y determinados arbustos con abundante floración, también podrían aprovecharlo dependiendo de las condiciones del suelo.
En los tomates, por ejemplo, el calcio está relacionado con el adecuado desarrollo de los tejidos de la planta y sus frutos.
Sin embargo, existe un detalle importante para quienes recurren a este truco con la intención de solucionar la podredumbre apical del tomate.
Agregar cáscaras no garantiza que el problema desaparezca. Esta condición no depende exclusivamente de cuánto calcio existe en el suelo, sino que también puede estar vinculada con la capacidad de la planta para absorberlo.
Cuidado, no todas las plantas las necesitan
Antes de guardar todas las cáscaras de huevo para repartirlas entre las macetas, hay que conocer las necesidades de las especies que se tienen en casa.
Debido a que el carbonato de calcio puede elevar el pH, su utilización no resulta apropiada para plantas que necesitan un suelo ácido. Los arándanos son uno de los ejemplos de especies que prefieren esas condiciones.
Tampoco es indispensable añadir cáscaras a las plantas de interior. Cuando una planta crece en un sustrato comercial adecuado y recibe los nutrientes que necesita, colocar pedazos de cáscara directamente sobre la maceta no representa un beneficio inmediato.
Además, las cáscaras de huevo no constituyen un fertilizante completo. Su contenido es principalmente calcio, mientras que las plantas requieren diferentes nutrientes y las necesidades cambian según cada especie.
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