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La anona rosada es utilizada para preparar estas pupusas debido a las características de su sabor.

¿Cómo preparar pupusas de anona? Así se elabora esta curiosa receta

La pulpa de anona puede utilizarse como relleno para preparar una peculiar versión de las tradicionales pupusas salvadoreñas. Te contamos los detalles

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Resumen del artículo:

La anona puede convertirse en el ingrediente principal de una curiosa versión de uno de los platillos más representativos de El Salvador: las pupusas. La preparación comienza extrayendo la pulpa de la fruta, que puede utilizarse sola o combinarse con queso, frijoles o chicharrón. Luego, el relleno se coloca dentro de la masa de maíz y las pupusas se cocinan sobre el comal hasta alcanzar el punto adecuado. Se sirven de la manera tradicional, acompañadas de curtido y salsa de tomate. La versatilidad de esta fruta también permite aprovecharla para preparar otras opciones como budín, atol y refrescos.

Cuando se habla de pupusas, las especialidades de queso, frijoles, chicharrón y revueltas aparecen rápidamente entre los favoritos. Sin embargo, la versatilidad de este platillo salvadoreño permite experimentar con ingredientes mucho menos convencionales.

Uno de ellos es la anona, una fruta que puede transformarse en el relleno de una pupusa y combinarse incluso con algunos de los ingredientes tradicionales.

La propuesta resulta particularmente llamativa porque la anona es conocida principalmente por consumirse como fruta o utilizarse en preparaciones dulces y bebidas. En esta ocasión, su pulpa termina dentro de la masa de maíz y posteriormente sobre el comal.

La anona se transforma en el peculiar relleno de una pupusa salvadoreña. Foto/ Archivo

¿Cómo se preparan las pupusas de anona?

El primer paso es seleccionar la fruta. De acuerdo con Maribel Reyes, originaria de San Pedro Puxtla y quien elabora esta peculiar receta, se utiliza anona rosada por su sabor.

Una vez abierta la fruta, se extrae la pulpa para posteriormente utilizarla como relleno. A diferencia de lo que podría pensarse, la anona no necesariamente tiene que mezclarse con queso. La pulpa puede emplearse como un ingrediente por sí sola o acompañarse de otros rellenos.

Entre las combinaciones están anona con queso, frijoles o chicharrón, dependiendo del gusto de quien las prepare.

Con la anona lista, el procedimiento continúa de una manera muy similar a la preparación de cualquier pupusa.

Se utiliza masa de maíz con una consistencia que permita trabajarla fácilmente con las manos. Se toma una porción y se forma un espacio en el centro para introducir el relleno. En este punto se coloca la pulpa de anona, ya sea sola o acompañada del ingrediente elegido.

Después se cierra cuidadosamente la masa para evitar que el relleno salga y se le da la tradicional forma redonda y plana de la pupusa.

Aunque su ingrediente principal es poco convencional, las pupusas de anona se sirven con el infaltable curtido y salsa de tomate. Foto/ Archivo

Del comal directamente al plato

El siguiente paso es colocar las pupusas sobre un comal o plancha caliente. Se dejan cocinar durante unos minutos y se voltean para conseguir una cocción uniforme por ambos lados. Una vez que la masa esté cocida y ligeramente dorada, pueden retirarse del fuego.

Pese a que el relleno rompe con lo habitual, al momento de servirlas regresan dos elementos que difícilmente pueden faltar en la mesa salvadoreña, el curtido de repollo y la salsa de tomate.

El resultado es una peculiar combinación entre el sabor de la fruta y la preparación tradicional de la masa de maíz.

Además de pupusas, con la anona también se preparan productos como budín, atol y refrescos. Foto/ Archivo

La anona puede aprovecharse de otras maneras

Las pupusas no son la única alternativa para incorporar esta fruta a diferentes preparaciones. La anona también puede utilizarse para elaborar budín, convirtiéndose en una opción de postre que puede acompañarse con una taza de café.

Otra manera de aprovecharla es mediante bebidas. Entre las preparaciones elaboradas con esta fruta se encuentran el atol y el refresco de anona.

Estas opciones muestran la versatilidad de una fruta que muchas personas acostumbran comer directamente cuando se encuentra en temporada, pero que también puede incorporarse a diferentes propuestas gastronómicas.