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Patas de pollo, el manjar que te puede mantener joven y saludable. Foto/ Shutterstock

Patas de pollo, el manjar que te puede mantener joven y saludable

Las patas de pollo, conocidas como “rascadoras”, son un alimento lleno de colágeno, vitaminas y minerales. Te contamos por qué deberías comerlas

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Por elsalvador.com
Publicado el 16 de mayo de 2026

 

TU RESUMEN

Las patas de pollo, también conocidas como “rascadoras”, son un alimento lleno de nutrientes que ayudan a mantener la salud y juventud del organismo. Son ricas en colágeno, calcio, fósforo y aminoácidos esenciales que fortalecen la piel, el cabello, las uñas, los huesos y las articulaciones. Además, protegen el intestino, facilitan la digestión y refuerzan el sistema inmunológico, siendo un aliado natural contra resfriados y gripe. Preparadas en sopas, caldos o guisos, las patas de pollo se convierten en un platillo nutritivo, económico y delicioso, ideal para mantenerte sano, fuerte y con energía.

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El pollo es uno de los alimentos más consumidos en el mundo, apreciado por su sabor y por los nutrientes que aporta. Entre todas sus partes, las patas, conocidas popularmente como “rascadoras”, suelen pasarse por alto, pero en realidad son un verdadero tesoro nutricional que puede aportar múltiples beneficios al organismo.

Estudios, como los realizados por la Universidad Nove de Julho en Brasil, han demostrado que las patas de pollo son una fuente importante de colágeno, proteína esencial para mantener la piel firme, el cabello brillante y las uñas fuertes.

Además, contienen minerales como calcio, fósforo, magnesio y hierro, fundamentales para los huesos, las articulaciones y la circulación sanguínea.

Las patas de pollo favorecen la buena salud. Foto: Shutterstock

Antes de cocinarlas, es recomendable retirarles la piel y las uñas. Una vez limpias, se pueden preparar en sopas, guisos o caldos concentrados que no solo aportan sabor, sino también una gran cantidad de nutrientes.

  • Protección del sistema digestivo

Las patas de pollo son fáciles de digerir y ayudan a sanar el revestimiento intestinal. Sus nutrientes facilitan la absorción de líquidos y jugos digestivos, protegiendo así la salud del intestino y mejorando la digestión en general.

  • Aliadas contra resfriados y gripe

El caldo de patas de pollo es reconocido por su efecto protector frente a virus respiratorios. Consumirlo puede ayudar a reducir los síntomas de la gripe y resfriados, actuando como un remedio natural que fortalece el organismo y combate infecciones.

Las patas de pollo y el pescuezo son los reyes de los nutrientes Foto/ Cortesía
  • Fortalecen articulaciones y huesos

Gracias a su alto contenido de colágeno, calcio y fósforo, las patas de pollo ayudan a mantener las articulaciones flexibles y los huesos fuertes. Además, aminoácidos como glicina, prolina y arginina actúan como antiinflamatorios naturales, lo que resulta ideal para personas con molestias articulares o inflamación muscular.

  • Beneficios para el corazón y el metabolismo

Las patas de pollo aportan hierro, necesario para la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno. Esto las convierte en un buen alimento en situaciones de anemia o cuando se necesita fortalecer el organismo tras enfermedades virales. También son fuente de vitamina B6, que ayuda a mantener un metabolismo activo y saludable.

  • Cuidan la piel, el cabello y la vista

El colágeno mejora la apariencia de la piel, mientras que la riboflavina (vitamina B2) contribuye a reparar zonas dañadas o secas. Además, contienen carotenoides, retinol y licopeno, derivados de la vitamina A, fundamentales para la salud ocular y la visión. Consumir patas de pollo de manera habitual puede ayudar a mantener los ojos y la piel en buen estado.

Las patas de pollo pueden prepararse de diferentes maneras. Foto: Pixabay

Versatilidad en la cocina

Las patas de pollo se pueden preparar de muchas maneras: en sopas, caldos, guisos o estofados. Su textura gelatinosa y sabor intenso enriquecen cualquier plato, convirtiéndolas en una opción nutritiva, económica y deliciosa para toda la familia.

De esta manera, las patas de pollo no son solo un complemento del pollo asado, sino un alimento completo y saludable. Ricas en colágeno, vitaminas y minerales, ayudan a mantener la piel, las articulaciones, los huesos, la vista y la salud digestiva en óptimas condiciones.

La próxima vez que preparés pollo, no las descartés: un caldo puede convertirse en tu aliado para verte y sentirte más joven y saludable.

TAGS:  Gastronomía | pollo | Salud

CATEGORIA:  Vida | Cuerpo y mente

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