Marc Cucurella y el autismo de su hijo, la prioridad detrás de cada fichaje
Mientras se prepara para jugar la final del Mundial, una historia contada tiempo atrás permite conocer la prioridad que acompaña cada decisión de Marc Cucurella.
Marc Cucurella está a un partido de alcanzar la cima del fútbol con España. Sin embargo, antes de cada mudanza, contrato o cambio de equipo, el defensor y su pareja, Claudia Rodríguez, se hacen una pregunta que no aparece en las negociaciones deportivas: ¿encontrarán un colegio y las terapias adecuadas para Mateo, su hijo autista?
No se trata de una revelación hecha en la antesala de la final. Cucurella ya había compartido esta experiencia familiar en entrevistas anteriores, pero su presencia en el partido decisivo del Mundial vuelve a poner en perspectiva todo el camino recorrido dentro y fuera de la cancha.
“Siempre que un equipo se ha interesado en nosotros, de lo primero que hacemos es mirar si hay colegios, si podemos encontrar terapias ahí”, explicó el futbolista en Radioestadio, en declaraciones retomadas por 20minutos. Para su familia, una oferta atractiva no depende únicamente del club, la ciudad o el contrato. También debe ofrecer un entorno donde Mateo pueda sentirse acompañado.
El momento en que necesitaron respuestas
Mateo nació en 2019. Cuando la familia vivía en Inglaterra, sus padres comenzaron a notar que no se sentía bien en el colegio convencional. Se angustiaba durante la jornada y, en algunas ocasiones, debían recogerlo antes de tiempo.

Cucurella habló sobre ese periodo en una entrevista con La Media Inglesa, citada por Cadena SER. “No ves bien a tu hijo y no sabes cómo ayudarlo”, recordó. La frase resume una etapa marcada por las dudas, la preocupación y la búsqueda de respuestas.
Al mismo tiempo, el jugador atravesaba uno de los momentos más exigentes de su carrera en el fútbol inglés. Mientras recibía críticas por su rendimiento, en casa intentaban comprender qué necesitaba Mateo y cómo podían acompañarlo mejor.
La dinámica comenzó a cambiar cuando encontraron otro colegio en Londres. Allí, el niño recibió apoyos adaptados y sus padres pudieron conocer mejor su manera de comunicarse, aprender y relacionarse con el entorno.
“Cuando consigues algo, un simple avance, da mucha más satisfacción”, contó Cucurella en la misma conversación. No hablaba de goles ni de trofeos, sino de esos progresos cotidianos que pueden transformar la vida de una familia.
Una prioridad que también define su carrera
La experiencia cambió la manera en que Cucurella y Rodríguez evalúan cualquier traslado. Antes de pensar en una nueva camiseta, investigan los centros educativos, las terapias y las opciones disponibles para su hijo.

En una entrevista publicada por El País durante el Mundial, el futbolista volvió sobre una idea que ya forma parte de su vida: la tranquilidad familiar influye en su trabajo. “Tener a tu familia feliz te ayuda a ti también a estar feliz. Una vez tienes eso ya te puedes centrar en tu trabajo”, expresó.
La Organización Mundial de la Salud explica que las capacidades y necesidades de las personas autistas varían ampliamente. Por eso, los apoyos educativos y terapéuticos deben responder a cada persona, sin asumir que una misma alternativa funciona para todas.
Ahora, Cucurella se prepara para disputar con España la final del Mundial ante Argentina, programada para el domingo 19 de julio.
En medio de la expectativa por el partido, su historia familiar recuerda que detrás de una carrera extraordinaria también existen decisiones íntimas. Para Cucurella, avanzar nunca ha significado hacerlo solo: también implica asegurarse de que Mateo tenga un lugar donde pueda estar bien
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