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Hospice La Cima estrena sede para acompañar con dignidad a pacientes y familias

Hospice La Cima inauguró su sede definitiva para brindar cuidados paliativos, apoyo emocional y acompañamiento digno a pacientes y sus familias.

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Resumen del artículo:

Hospice La Cima inauguró su sede definitiva en El Salvador para fortalecer la atención de pacientes con enfermedades crónicas avanzadas o terminales. El centro, respaldado por la Fundación PALIAMED, ofrece internamiento, consulta externa, atención domiciliaria y telemedicina, además de acompañamiento psicológico para pacientes, cuidadores y familias. La nueva sede cuenta con seis habitaciones diseñadas para ofrecer un ambiente familiar durante el proceso de enfermedad. También impulsa programas de apoyo económico para personas de escasos recursos. Con este espacio, la organización busca que más salvadoreños accedan a cuidados paliativos integrales, humanos y dignos cuando más los necesitan.

Enfrentar una enfermedad avanzada no solo implica consultas, medicamentos o tratamientos. Para muchos pacientes y sus familias también significa aprender a convivir con el dolor, la incertidumbre, los cambios emocionales y las dificultades económicas. En ese momento, recibir acompañamiento especializado puede marcar una enorme diferencia.

Con esa visión, la Fundación de Medicina Paliativa de El Salvador (PALIAMED) inauguró la sede definitiva de Hospice La Cima, un espacio especializado en cuidados paliativos que busca brindar atención integral a personas con enfermedades crónicas avanzadas o terminales, así como acompañamiento a sus familias.

La apertura representa un nuevo paso en el trabajo que la organización desarrolla desde 2016 para fortalecer los cuidados paliativos en el país y ampliar las posibilidades de que más personas puedan atravesar una enfermedad avanzada con alivio, dignidad y apoyo profesional.

Más que atender una enfermedad, el objetivo de este tipo de cuidado es mirar a la persona de manera integral. Esto significa prestar atención al sufrimiento físico, pero también a las necesidades emocionales, sociales y espirituales que pueden aparecer durante una etapa compleja de la vida.

Hospice La Cima brinda atención a pacientes con enfermedades crónicas avanzadas y acompaña a sus familias.
Hospice La Cima brinda atención a pacientes con enfermedades crónicas avanzadas y acompaña a sus familias. / Foto Miguel Lemus.

¿Qué es Hospice La Cima?

Hospice La Cima funciona como un Centro de Control de Síntomas para pacientes que necesitan cuidados paliativos. Su atención contempla diferentes modalidades de acuerdo con las necesidades de cada persona y su familia.

Entre los servicios se encuentran el internamiento tipo hospice, la consulta externa, la atención domiciliaria y la telemedicina. De acuerdo con Mario López Sacá, médico internista, especialista en cuidados paliativos y director médico de Hospice La Cima, la nueva sede permitirá ampliar la capacidad de atención y recibir a más pacientes que en años anteriores.

El centro cuenta actualmente con seis habitaciones para internamiento. Cada una dispone de espacio para el cuidador principal y terraza, con un diseño pensado para ofrecer un ambiente más familiar y agradable durante una etapa en la que los pacientes pueden enfrentar una alta carga de síntomas físicos y emocionales.

Carlos Reyes Silva, presidente de la Fundación PALIAMED, destacó la importancia de contar con una sede definitiva. / Foto: Miguel Lemus

La atención paliativa cobra especial importancia cuando una enfermedad provoca síntomas difíciles de controlar o cuando el paciente y su círculo cercano necesitan apoyo para enfrentar los cambios que acompañan el avance de una condición médica.

Por eso, la nueva sede no se plantea únicamente como un lugar para recibir atención clínica. Busca convertirse en un espacio donde pacientes y familiares encuentren acompañamiento durante una etapa que puede generar temor, desgaste físico, preocupación y numerosas preguntas. Durante el acto de inauguración, el mensaje central fue precisamente ese: abrir un lugar pensado para acompañar, aliviar, escuchar y cuidar.

López Sacá resumió esa misión al compartir el mensaje recibido de una familia que describió Hospice La Cima como “un pedacito de cielo” y el trato del personal como “un abrazo al alma”. Para el director médico, ese tipo de experiencias refleja el sentido del trabajo que realizan médicos, enfermeras, psicólogos, voluntarios y demás integrantes del equipo.

Mario López Saca, director médico de Hospice La Cima, explicó los servicios que ofrece la nueva sede.
Mario López Saca, director médico de Hospice La Cima, explicó los servicios que ofrece la nueva sede. / Foto Miguel Lemus.

PALIAMED explica que su misión está orientada precisamente a mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan enfermedades avanzadas, mediante una atención humana, científica y académica.

Una atención que también cuida la mente y las emociones

La atención de Hospice La Cima no se concentra únicamente en el control de síntomas físicos. Marco Rodríguez, psicólogo e integrante del equipo multidisciplinario, explica que el área de psicología acompaña al paciente durante su proceso de adaptación a una enfermedad crónica avanzada y también trabaja con los familiares que, muchas veces, pasan a convertirse en cuidadores principales.

“Como psicología nosotros brindamos apoyo emocional al paciente para su proceso de adaptación a la enfermedad crónica avanzada y también a los familiares que se convierten en cuidadores”, explicó Rodríguez.

Marco Rodríguez, psicólogo de Hospice La Cima, brinda acompañamiento emocional a pacientes y sus familias.
Marco Rodríguez, psicólogo de Hospice La Cima, brinda acompañamiento emocional a pacientes y sus familias. / Foto Miguel Lemus.

El acompañamiento psicológico también puede extenderse a la atención domiciliaria y al propio equipo asistencial. Según el especialista, los pacientes atendidos en Hospice La Cima presentan principalmente enfermedades crónicas avanzadas, con frecuencia cáncer, y pueden atravesar necesidades físicas, emocionales, espirituales y sociales que deben ser abordadas de manera conjunta.

Para Rodríguez, uno de los principales desafíos que enfrentan los cuidados paliativos en el país es aumentar la formación de profesionales especializados en esta área, incluidos psicólogos y otros integrantes del sistema de salud. También considera necesario sensibilizar a la población sobre qué son los cuidados paliativos y cuándo pueden beneficiar a una persona y a su familia.

Una voluntaria compartió cómo el acompañamiento a su hermana Beatriz transformó también su propia vida.
Una voluntaria compartió cómo el acompañamiento a su hermana Beatriz transformó también su propia vida. / Foto Miguel Lemus.

Nueve años impulsando los cuidados paliativos

La Fundación de Medicina Paliativa de El Salvador fue creada en 2016 como una organización sin fines de lucro y desde entonces ha desarrollado su trabajo alrededor de tres grandes áreas: asistencia, educación e investigación.

En el área asistencial se encuentran los servicios especializados dirigidos directamente a pacientes y familias.

El componente educativo, por otra parte, busca contribuir a la formación y sensibilización de profesionales de la salud, estudiantes, voluntarios y miembros de la comunidad sobre la importancia de los cuidados paliativos.

La investigación completa este esfuerzo mediante estudios orientados a generar información que ayude a dimensionar las necesidades de la población y a mostrar la importancia y efectividad de este tipo de atención.

Hospice La Cima abre sede para cuidados paliativos.
Hospice La Cima abre sede para cuidados paliativos. / Foto Miguel Lemus.

La sede definitiva de Hospice La Cima permitirá darle continuidad a ese trabajo desde un espacio especializado y fortalecer la atención de personas que necesitan control de síntomas y acompañamiento durante enfermedades avanzadas. Carlos Reyes Silva, presidente de la Fundación PALIAMED, recordó durante la inauguración que la organización inició sus trámites en septiembre de 2016 y que Hospice La Cima comenzó a funcionar en octubre de 2019, después de pasar por diferentes sedes antes de llegar a su casa definitiva.

Reyes Silva destacó que el objetivo del equipo es que los pacientes puedan ser escuchados, conversar sobre su historia de vida y transitar la etapa avanzada de una enfermedad con dignidad. También agradeció al personal, voluntarios y donantes que han sostenido el proyecto a lo largo de los años.

Pero detrás de cada atención existe también una familia.

Una enfermedad crónica avanzada puede modificar por completo la dinámica de un hogar. Además de la preocupación por el estado del paciente, pueden aparecer gastos médicos, reducción de ingresos, dificultades laborales y la necesidad de que algún integrante de la familia se convierta en cuidador.

Es allí donde el componente social adquiere especial relevancia.

Apoyo para familias con dificultades económicas

PALIAMED también desarrolla programas destinados a pacientes y familias que atraviesan situaciones económicas complicadas.

Mediante actividades de beneficencia y el trabajo de su grupo de voluntariado, la Fundación recauda fondos para apoyar a personas de escasos o limitados recursos que presentan distrés económico.

López Sacá explicó que uno de los mecanismos utilizados para recaudar fondos es la tienda benéfica PALI, que recibe donaciones de ropa y utensilios de segunda mano en buen estado, muchos de ellos entregados por familiares de pacientes que han sido atendidos en Hospice. Los recursos obtenidos con esas ventas pueden destinarse a apoyar parcial y, en determinados casos, totalmente a pacientes con una fuerte carga económica derivada de tratamientos como quimioterapia o radioterapia.

Hospice La Cima inaugura sede con capilla para pacientes. / Foto Miguel Lemus.

Uno de sus principales esfuerzos es el Programa PALI.

Para determinar las necesidades de cada paciente, se realiza una evaluación técnica y socioeconómica que contempla diferentes aspectos de su realidad familiar.

Entre ellos se analizan la situación económica, los ingresos disponibles, las condiciones de vivienda, la red de apoyo familiar, los gastos médicos y la situación laboral.

Posteriormente, cada caso es evaluado para establecer si procede la ayuda y qué tipo de apoyo puede brindarse.

Las cifras compartidas por la Fundación muestran el alcance que ha tenido esta iniciativa en los últimos años.

Durante 2024, el Programa PALI logró recaudar $31,711.08, recursos que permitieron beneficiar a 152 pacientes y sus familias.

La sede definitiva permitirá ampliar la atención mediante internamiento, consulta externa, visitas domiciliarias y telemedicina.
La sede definitiva permitirá ampliar la atención mediante internamiento, consulta externa, visitas domiciliarias y telemedicina. / Foto Miguel Lemus.

Un año después, en 2025, la cantidad aumentó hasta $47,892.87 y fueron apoyados 234 pacientes junto con sus familias.

Esto significa que, de un año a otro, 82 pacientes y sus respectivos grupos familiares adicionales pudieron recibir apoyo mediante el programa.

Acompañar también es cuidar

Hablar de cuidados paliativos puede resultar difícil porque suele relacionarse inmediatamente con los momentos más delicados de una enfermedad. Sin embargo, su propósito fundamental está relacionado con algo mucho más amplio: procurar calidad de vida y aliviar el sufrimiento.

El paciente continúa siendo una persona con necesidades, emociones, vínculos familiares y decisiones propias, incluso cuando atraviesa una enfermedad avanzada.

De ahí que el acompañamiento no se limite únicamente al control de síntomas físicos.

La atención integral promovida por PALIAMED contempla también las dimensiones emocional, social y espiritual, entendiendo que una enfermedad puede afectar prácticamente todos los ámbitos de la vida de una persona y de quienes la rodean.

Para las familias, contar con orientación profesional también puede ayudar a transitar un proceso para el que muchas veces nadie está preparado.

Ese impacto fue relatado durante la inauguración por una familiar de una paciente llamada Beatriz. Contó que llegó a Hospice La Cima acompañando a su hermana, quien enfrentaba cáncer y atravesaba un profundo sufrimiento emocional. Según su testimonio, el acompañamiento integral del equipo produjo un cambio importante en la manera en que Beatriz enfrentó su enfermedad.

La familiar recordó que su hermana recibió apoyo no solo médico, sino también psicológico, espiritual y humano. Con el tiempo, aseguró, pudo encontrar un nuevo significado a lo que estaba viviendo y afrontar la enfermedad desde otra perspectiva. La experiencia también transformó a la propia cuidadora, quien señaló que el acompañamiento recibido despertó en ella el deseo de servir y apoyar a otras personas.

Cuidar a alguien con una enfermedad avanzada puede convertirse en una experiencia intensa, tanto física como emocionalmente. Tener un equipo especializado que oriente, atienda síntomas y acompañe al grupo familiar puede hacer más llevadera esa etapa.

Por eso, la inauguración de la sede definitiva de Hospice La Cima va más allá de estrenar instalaciones.

Representa la consolidación de un espacio dedicado a una forma de atención que pone en el centro la dignidad de la persona y reconoce que, cuando una enfermedad avanza, todavía hay mucho que se puede hacer: aliviar el dolor, controlar síntomas, escuchar, orientar y acompañar.

Para López Sacá, uno de los retos pendientes sigue siendo que los cuidados paliativos sean mejor conocidos, incluso dentro de la propia comunidad médica. Sensibilizar sobre la existencia de estos servicios, explicó, puede permitir que más pacientes y familias accedan a ellos oportunamente.

Con esta nueva etapa, PALIAMED busca continuar ampliando su labor para que más salvadoreños que enfrentan enfermedades crónicas avanzadas o terminales, independientemente de sus posibilidades económicas, puedan encontrar cuidados especializados.

Porque cuando curar ya no es el único objetivo de la medicina, cuidar sigue siendo indispensable. Y para pacientes y familias que atraviesan uno de los momentos más complejos de sus vidas, saber que no tienen que recorrer solos ese camino puede convertirse también en una forma de alivio.