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Cosavi: El distractor y el elefante blanco

La falta de información pública que mantienen las autoridades en el caso, obviamente, no ayuda, más bien provoca rumores y especulaciones. Hay un gran elefante blanco sentado en el escenario del caso Cosavi, que todo rodean y nadie quiere mencionar.

Por Paolo Luers
Periodista

Si algo he aprendido en los últimos años, incluso por experiencia propia, es que no se puede dar por cierto algo, sólo porque diga la fiscalía. Casi diría, precisamente porque lo dice ella. La fiscalía acusa, a veces con, a veces sin elementos probatorios. La regla general de la justicia es que nada de esto es comprobado antes de que sea comprobado en un juicio. Mucho menos hay que dar por verdades lo que paralelamente difunden malas lenguas en las redes sociales.

A veces uno se olvida de esto, incluso entre los periodistas cometemos este error. Veamos lo que está pasando con el caso Cosavi. Que es uno de estos casos, donde no hay información y muchos rumores.

Explico: Filtran información de que Sergio Méndez, un abogado, notario y un muy conocido ex entrevistador televisivo, fue el jurídico de Cosavi. En redes sociales concluyeron rapidito que Méndez, en esta función, tiene que haber sido cómplice de los delitos de los cuales la fiscalía acusa a Cosavi. Sólo que Méndez nunca fue jurídico ni de Cosavi ni de ninguna otra institución financiera. Prestaba servicios como notario externo, dando fe a contratos, no negociándolos, mucho menos tomando decisiones.

Cuando además se supo que Sergio Méndez había recientemente comprado una casa en Houston, ya estaba condenado en las redes y algunos medios. ¡Ahí estaba el dinero que presuntamente fue extraviado en Cosavi! Sólo que la compra fue financiada por un préstamo hipotecario de 300 mil dólares, que el Banco Cuscatlán dio a Méndez. El que alguien hipoteca su casa para financiar la adquisición de otra casa es una operación común y corriente. No es por nada ilegal, ni siquiera sospechoso. Por lo contrario: Si alguien hipoteca su casa para comprar una casa, es la muestra que no hay dinero mal habido involucrado.

Vaya, dirán los jueces de las redes sociales, la esposa de Méndez es miembro de la Junta de Evaluación de Cosavi. Sin saber cuál es el rol y cuáles son las competencias de una Junta de Evaluación, se toma como indicio que los Méndez tienen que haber involucrados en los presuntos delitos de Cosavi. Pero una Junta de Vigilancia no toma decisiones y no supervisa la Junta Directiva, que sí toma decisiones sobre los préstamos y sus condiciones.

Los jueces del Internet no se dan por vencidos: Encuentran y publican una foto. La presentan como la Junta Directiva. Es cierto que miembros de la Junta Directiva de Cosavi viajaron a Los Ángeles –juntos con Sergio Méndez o Manuel Coto, el gerente General. Pero ambos no son miembros de la Junta Directiva. :a foto fue tomada hace tres años en el desfile del 15 de septiembre organizado por DEFISAL (Desfile y Festival de Independencia Salvadoreña). ¿Qué hacía Sergio Méndez en Los Ángeles, junto con miembros de la Junta Directiva? Bueno, para saberlo, se hubiera tenido que preguntarle a él, antes de tomar su presencia como “prueba”, que fue miembro de la Junta Directiva, la que hoy está siendo investigada. Yo lo pregunté y esto es lo que dijo: “Fue como notario para reunirme con notarios californianos, que la cooperativa quería usar para trámites de préstamo en Estados Unidos. Me reuní con ellos para explicar los requisitos que pidió la cooperativa”.

Mientras no se tiene pruebas de lo contrario, no se puede alegar, ni siquiera insinuar, que esto no es cierto. Esta foto es prueba de nada.

Tampoco nadie se ha hecho la molestia de recoger la versión de los demás mencionados en el contexto de Cosavi. Es tiempo de hacerlo, cumpliendo con reglas de la ética profesional del periodismo. Mientras tanto, solo conocemos la versión de la fiscalía y de los jueces que practican injusticia en las redes.

La falta de información pública que mantienen las autoridades en el caso, obviamente, no ayuda, más bien provoca rumores y especulaciones. Hay un gran elefante blanco sentado en el escenario del caso Cosavi, que todo rodean y nadie quiere mencionar. Si la fiscalía ha pedido a la Superintendencia del Sistema Financiero la lista de abogados y notarios que prestan servicios a Cosavi, tendría en sus manos esta lista. La Superintendencia está obligada a llevarla y no se puede negar a entregarla a la fiscalía, aunque no la soltaría a un periodista que la pida, invocando la Ley de Acceso a la Información Pública.

En esta lista se detectaría la función de notario externo de Sergio Méndez. También, con la misma función, el nombre del notario David Argueta. Y si la lista que la Superintendencia entrega es completa y no editada, también sale el nombre del hermano de David Argueta: Javier Argueta, quien presta servicios a Cosavi de abogado. ¿Será él el elefante blanco?

¿Por qué no han permitido que se sepa que Javier Argueta, un abogado, asesor y a veces negociador muy cercano a Casa Presidencial está relacionado con Cosavi, si igual que en el caso de Sergio Méndez sus servicios externos, por sí solos, no constituyen de ninguna manera pruebas de ningún delito? ¿Por qué usan a Sergio Méndez como distracción, si no es para que nadie se fije en el elefante blanco y detecte quién es? ¿Por qué tanto secreto, tanto rumor y tanta distracción - en un caso, que va a provocar desconfianza en el sistema financiero, si es tratado con plena transparencia?

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