EPAPERDonald Trump|Alza precios alimentos|Lluvias en El Salvador|Selecta|Espectáculos

Con descaro, coartan libertad de expresión del exalcalde Muyshondt

El exfuncionario preso, enflaquecido y con señales de ser constantemente vejado, forcejeó con los vigilantes para mostrar el papel a través de una cámara para que lo vieran los jueces y el público presente en los tribunales.

Por El Diario de Hoy |

Repulsión e indignación causó la matonería de custodios penitenciarios cuando le arrebataron al exalcalde Ernesto Muyshondt un papel en el que había escrito un mensaje para su esposa durante el juicio del cual resultó al absuelto el pasado jueves.


El exfuncionario preso, enflaquecido y con señales de ser constantemente vejado, forcejeó con los vigilantes para mostrar el papel a través de una cámara para que lo vieran los jueces y el público presente en los tribunales.
El mensaje decía: “¡Gracias por tanto princesa! Con fe de que se hará justicia, Dios está en nuestros corazones. ¡Te amo!”. Eso fue lo que despertó tanto temor, violencia y sensación de peligro en los custodios que no les importó que medio El Salvador viera cómo exhibían su impunidad y rompían el papel.


No es de extrañar el comportamiento de los carceleros si su jefe —“distinguido huésped” de la lista Engel— se da el lujo de no obedecer las órdenes judiciales de enviar al reo a confinamiento en su domicilio.
Tampoco es de extrañar, recordando que este régimen se inauguró tratando de capturar a un periodista en el mero acto de toma de posesión y que cada vez son más frecuentes los intentos de arrestar a informadores cuando están haciendo su trabajo.


Enviar un corto mensaje a seres queridos, a los salvadoreños indistintamente de sus posturas, al mundo, es un acto lícito en los países que aún cumplen con una medida de respeto por la ley pero que en Nicaragua, en Venezuela, en la monstruosa dictadura del criminal de guerra y envenenador Putin se persigue, pese a lo cual Alexei Navalni, en la audiencia donde sumaron diecinueve años a la actual condena de nueve, dijo que “una banda de traidores, ladrones y canallas los obligó a ustedes a entregar a Rusia sin combatir y se apoderó del poder. Putin no debe lograr su objetivo. Ustedes no perderán su voluntad de resistir”.

Navalni cometió el mismo grave error del expresidente Flores y luego Muyshondt: en vez de escapar anticipando el peligro que les esperaba, se entregaron a sus enemigos, ávidos estos últimos, no de hacer justicia, sino de aniquilar a sus contrarios o quien les eche en cara las fechorías como lo hizo Flores con Fidel Castro.
Navalni estaría llevando una lucha muy efectiva y pública si hubiera permanecido en Alemania, donde por disposición de las autoridades y de la entonces canciller Angela Merkel lo rehabilitaron del veneno que el sicópata ordenó que le aplicaran en un vuelo interno.


Buscan aniquilar física y moralmente a pausas a quienes los señalan

El incidente que fotoperiodistas registraron y que nuestros lectores y audiencia pueden ver en la edición electrónica de elsalvador.com pone en evidencia que tanto aquí como en la narcodictadura venezolana, Nicaragua y en Guatemala bajo la dictadura de Giammattei, expresarse es obstaculizado por regímenes no democráticos; una periodista hondureña que estuvo investigando en el manicomio político de Nicaragua fue llevada por la soldadesca de Ortega (más bien la de Murillo, quien manda allá) hasta la frontera con Honduras…


Por más vueltas que se dé al asunto, que un detenido envíe a su familia un mensaje de cariño no pone en ningún peligro al sultanato, sino que es parte de las muy crueles torturas físicas y mentales de los detenidos, tanto culpables como inocentes, que han causado la muerte de más de un centenar de ellos, como muestran los cadáveres que son devueltos a sus familias…


Es evidente el capricho de mantener preso a Muyshondt que no es de extrañar que se inventen nuevos cargos contra él por más tribunales decentes que lo absuelvan.

KEYWORDS

Lucha Contra La Corrupción Opinión

Patrocinado por Taboola

Inicio de sesión

Inicia sesión con tus redes sociales o ingresa tu correo electrónico.

Iniciar sesión

Hola,

Bienvenido a elsalvador.com, nos alegra que estés de nuevo vistándonos

Utilizamos cookies para asegurarte la mejor experiencia
Cookies y política de privacidad