EPAPER Puente de Baltimore | Precios de la gasolina | Eclipse parcial solar | Selecta

Una atolondrada medida: desalojar las ventas de libros usados

Dios mediante estas ideas sean recibidas con una medida de simpatía por los encargados de replantear las ventas en el centro de San Salvador y cuyo desalojo deja a muchísimas personas sin los medios para “ganarse el sustento diario”, como está sucediendo con los centenares de personas cesanteadas en sus empleos tanto en Soyapango o en muchas de las municipalidades que de “un plumazo” desaparecerán

Por El Diario de Hoy |

En la orilla izquierda del Sena en París y desde donde se puede ver Nuestra Señora (Notre Dame, en estos momentos en proceso de reconstruirse después de un incendio que dañó mucho su cúpula, incendio que todo indica fue provocado por un fumador) hay un largo muro donde vendedores de libros usados, viejas revistas, estampas y fotografías de hace muchos años se exponen, en beneficio de curiosos, amantes de libros, historiadores, eruditos.
Los libros, nuevos o viejos, en su mayoría son pequeños tesoros, que encierran el saber, las ilusiones, ideas que germinaron en luminosas maravillas o que son un resabio de inquietudes que han ido desvaneciéndose.


Hay un par de anticuarios de viejos libros en nuestro suelo y fue su precursor don Albino Reyes, cuya venta de libros usados visitamos varias veces en “nuestros años mozos”. Allí encontramos un libro titulado “La llave del Griego” cuando tuvimos la ilusión de aprender griego después de leer La Ilíada de Homero, la obra que más ha influido en nosotros por sus extraordinarias imágenes poéticas, las míticas batallas de los guerreros de Ilión frente a la citadela de Troya.
Hay quienes dicen preferir La Odisea, una extraordinaria aventura que a su vez dio origen a La Eneida del insigne poeta romano Virgilio, cuyas visiones hacen de él uno de los padres de la Civilización Occidental.


En la primera página escribimos “este libro es propiedad….” con nombre y apellido.

La persona que pretendió enseñarnos griego pero sin saberlo, un tal Mora, robó el pequeño volumen, que luego apareció en un anticuario en Perú, donde un amigo compatriota lo compró y me lo mostró pocos años más tarde pero obviamente no devolvió…


Estas líneas se escriben a raíz de una disposición municipal que ha pedido a un vendedor de libros salir de la calle donde los exhibe, dándole a su noble mercancía el mismo carácter que a las ventas de tomates, frutas, et alia, una disposición que indica una lamentable confusión de conceptos, más en una administración donde “leer libros”, o simplemente “leer” no parece ser el lado fuerte de sus miembros, más ahora cuando los miembros del partido oficial aprueban las iniciativas que llegan desde el trono del dios supremo sin leer su contenido…


Se debe facilitar que la gente pueda comprar libros usados
Libros o textos escolares usados siempre pueden servir a jóvenes estudiantes que no tienen dinero para adquirirlos nuevos, como también para adultos de bajos ingresos pero altas miras, más ahora cuando la mitad de la población ha caído en la pobreza.


Muchas de esas personas de ingresos limitados leen varias veces los pocos libros que tienen y encuentran una enriquecedora verdad: al releerlos se descubren nuevos significados, matices que surgen sin que se les busque conscientemente.

Dios mediante estas ideas sean recibidas con una medida de simpatía por los encargados de replantear las ventas en el centro de San Salvador y cuyo desalojo deja a muchísimas personas sin los medios para “ganarse el sustento diario”, como está sucediendo con los centenares de personas cesanteadas en sus empleos tanto en Soyapango o en muchas de las municipalidades que de “un plumazo” desaparecerán, vidas que por las señales nada importan a quienes detentan el poder como irónicamente también afectan a los partidos con los cuales el oficialismo fraguó alianzas…

KEYWORDS

Centro Histórico Libros Opinión

Patrocinado por Taboola

Inicio de sesión

Inicia sesión con tus redes sociales o ingresa tu correo electrónico.

Iniciar sesión

Hola,

Bienvenido a elsalvador.com, nos alegra que estés de nuevo vistándonos

Utilizamos cookies para asegurarte la mejor experiencia
Cookies y política de privacidad